Fiscal pide enjuiciar a 4 ex presidentes bolivianos
LA PAZ (AP/AFP) – Cuatro ex presidentes podrían quedar fuera de la carrera electoral para la elección de representantes a la Asamblea Constituyente prevista para el 2 de julio debido a que el Fiscal General presentó demandas acusatorias en contra de ellos.
El fiscal Pedro Gareca solicitó el enjuiciamiento de los ex presidentes Jorge Quiroga (2001-2002), Gonzalo Sánchez de Lozada (2002-2003) y Carlos Mesa (2003-2005) por violación de la constitución al haber suscrito 107 contratos con empresas petroleras que no fueron refrendados por el Congreso.
La semana pasada, el mismo Gareca solicitó el enjuiciamiento del ex presidente Eduardo Rodríguez (2004-2005) por «traición a la patria» por la entrega y desactivación en Estados Unidos de un lote de misiles chinos. El pedido del fiscal ha pasado a revisión de la Corte Suprema y será el congreso el que autorice el enjuiciamiento de los cuatro ex mandatarios por dos tercios de voto.
Pero el requerimiento se presenta en momentos en que los partidos y agrupaciones ciudadanas se preparan para participar en una elección clave que podría consolidar la hegemonía política conquistada por el presidente Evo Morales en las pasadas elecciones presidenciales.
Los partidos tradicionales quedaron desplazados del escenario tras esas elecciones y buscan recuperar espacios, aunque ninguno de los ex presidentes ha manifestado su decisión personal de postular a un cargo en la Asamblea Constituyente que reformará a fondo la constitución. Dirigentes políticos sospecharon que la acción del fiscal puede estar motivada por supuestos intereses políticos. «Ellos (el gobierno) utilizan a un fiscal que es allegado al MAS para judicializar la política'', declaró el senador del principal partido opositor, Fernando Rodríguez.
Jorge Lazarte, ex colaborador del ex presidente Eduardo Rodríguez declaró que el anunciado juicio «parece tener la intención de anular las posibilidades de una carrera política''. Legisladores y organizaciones opositoras han acusado al gobierno de Morales recientemente de alentar una hegemonía política, sobre todo encaminada hacia la Asamblea Constituyente, que como ha dicho el actual mandatario «refundará un nuevo país''.