Fracasó el nuevo allanamiento en el boliche bailable

Durante cuatro horas buscaron en las cloacas sin éxito, tras la declaración de un testigo.

Redacción

Por Redacción

NEUQUEN (AN).- El allanamiento realizado ayer al boliche El Fuerte-Las Palmas sumó una nueva frustración a los investigadores de la desaparición de Sergio Avalos. Durante cuatro horas, un grupo de policías supervisados por funcionarios judiciales exploraron en las cloacas del enorme inmueble abandonado, porque un testigo declaró que allí podrían encontrar alguna pista. Pero no hallaron nada.

El procedimiento comenzó poco antes de las 11 de la mañana en el lugar donde Sergio Avalos fue visto por última vez, la madrugada del 14 de junio del año pasado. Efectivos del departamento Homicidios, supervisados por el secretario del juzgado 3, Marcelo Benavídes, y la fiscal de Homicidios, Sandra González Taboada, levantaron ayer todas las tapas de las cámaras sépticas y con largas cintas y ganchos revisaron las cloacas. La tarea les demandó cuatro horas, y fue presenciada por Mercedes Avalos, hermana del chico que estudiaba para contador público.

El motivo de esta nueva diligencia es la declaración de un hombre, que hace pocos días dijo a los investigadores que en las cloacas del boliche podría haber rastros que ayudarían a descifrar la desaparición de Sergio.

El testigo es «alguien que tuvo una vinculación informal con El Fuerte», indicó una fuente de la investigación que prefirió no revelar más detalles. «Nos mereció credibilidad, y como seguimos todas las pistas que aparecen, se resolvió hacer el allanamiento», agregó.

Después de revisar meticulosamente el sector, dieron por concluida la tarea con resultado negativo. «Preferimos hacer de más que de menos», dijo la fuente que habló con este diario cuando se le preguntó si esperaban otro resultado. «Desde ese punto de vista todo sirve, sea para confirmar o descartar», coincidió otro vocero consultado.

En los quince meses transcurridos desde aquel 14 de junio de 2003, una y otra vez los investigadores han regresado al boliche de la calle Primeros Pobladores, que para ellos encierra la clave del caso. Revisaron palmo a palmo el interior y exterior, e incluso utilizaron un equipo sísmico para buscar bajo el piso.

Pocos meses después de la desaparición del joven oriundo de Picún Leufú, El Fuerte-Las Palmas cerró sus puertas en medio de una fuerte polémica con la municipalidad, que le retiró la habilitación comercial. Desde entonces es un cascarón enorme y abandonado, y grandes carteles anuncian que está en venta.

La otra pista que están siguiendo los investigadores la aportó Asunción Avalos, el padre de Sergio, quien estuvo varios meses en la zona de la Triple Frontera (Argentina-Brasil-Paraguay) buscando rastros de su hijo. En ese peregrinar, Asunción Avalos recibió el dato de que Sergio podría estar detenido en una cárcel de Paraguay. Pero cuando intentó avanzar en sus averiguaciones, el vecino país le cerró las puertas.

Por eso Asunción viajó a Buenos Aires, a realizar trámites ante la Cancillería argentina que le faciliten el acceso a los registros de las cárceles paraguayas. La hipótesis del hombre es que su hijo pudo ser captado por una red de narcotraficantes, y obligado a trabajar como «correo» de la droga en la zona de la Triple Frontera.


NEUQUEN (AN).- El allanamiento realizado ayer al boliche El Fuerte-Las Palmas sumó una nueva frustración a los investigadores de la desaparición de Sergio Avalos. Durante cuatro horas, un grupo de policías supervisados por funcionarios judiciales exploraron en las cloacas del enorme inmueble abandonado, porque un testigo declaró que allí podrían encontrar alguna pista. Pero no hallaron nada.

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