Francia: localizan a los sospechosos del atentado
Los dos sospechosos del atentado contra el semanario satírico Charlie Hebdo fueron vistos esta mañana en el norte de Francia, cuando iban a bordo de un Clio gris con armas de guerra. Están con las caras tapadas. La Policía intenta interceptarlos en este momento.
Persecución desenfrenada
Una persecución desenfrenada tenía lugar el jueves en Francia para capturar a los dos hermanos, uno de ellos yihadista conocido, presuntos autores del cruento atentado cometido la víspera contra el semanario satírico Charlie Hebdo, con el telón de fondo de duelo nacional y homenajes a las víctimas.
Los dos sospechosos del atentado contra el semanario satírico Charlie Hebdo fueron vistos el jueves por la mañana en el norte de Francia, cuando iban a bordo de un coche Clio gris con armas de guerra, indicaron fuentes cercanas al caso.
“La prioridad es ante todo perseguir y detener a los terroristas que cometieron ese atentado (…) Miles de policías, gendarmes e investigadores están movilizados”, dijo el primer ministro Manuel Valls en declaraciones radiales.
Según las autoridades, siete personas fueron detenidas durante la noche y están siendo interrogadas.
Se trata de allegados de los dos sospechosos, Chérif y Saïd Kouachi, de 32 y 34 años de edad. Un joven de 18 años, sospechoso de complicidad, se entregó a la policía por la noche.
Desde el miércoles por la tarde, varios lugares de culto musulmanes fueron blanco de ataques en distintas ciudades de Francia, indicaron fuentes judiciales, algunas de las cuales sospechan actos de venganza por el atentado contra el periódico.
Por otra parte, y sin que “ningún vínculo formal” pueda establecerse hasta ahora con el atentado del miércoles, la policía busca a un hombre que hirió gravemente a dos personas en un suburbio del sur de París. Una de ellas, una mujer policía, murió poco después.
La policía difundió durante la noche la foto de los dos hermanos Kouachi. Los investigadores los identificaron tras encontrar el documento de identidad de unos de ellos en el vehículo utilizado para el atentado, que fue abandonado por los agresores durante su huida.
La condición de islamista de su presunto cómplice, Hamyd Mourad, de 18 años, fue puesta en duda el jueves por los testimonios de vecinos y compañeros de clase, que aseguraron que estuvo en el instituto secundario en el que estudia “toda la mañana” del miércoles, y que “no tiene nada que ver” con los fundamentalistas musulmanes.
Chérif Kouachi, en cambio, es un yihadista conocido de los servicios de inteligencia. Fue condenado en 2008 a tres años de prisión, uno y medio condicional, por participación en una red de envío de combatientes a Irak para Al Qaida.
El ataque contra Charlie Hebdo dejó doce muertos, entre ellos dos policías, y 11 heridos. La redacción del periódico fue diezmada, ya que entre los muertos figuran varios de sus principales dibujantes.
Uno de los oficiales dijo que los individuos están vinculados con una organización terrorista yemení. Un testigo del tiroteo en las oficinas del semanario Charlie Hebdo dijo que uno de los atacantes declaró: “Pueden decir a la prensa que es al-Qaida en Yemen’’.
Los funcionarios hablaron con la condición del anonimato por no estar autorizados a hablar públicamente del delicado tema y por la investigación que está en marcha.
Cherif Kuachi fue condenado en 2008 de cargos de terrorismo por ayudar a los insurgentes en Irak y sentenciado a 18 meses de cárcel. No se han confirmado arrestos en la búsqueda de los atacantes.
Durante su juicio, Kuachi declaró ante el tribunal “realmente creo en la idea’’ de pelear contra la coalición encabezada por Estados Unidos en Irak. Agregó que fue alentado por las indignantes imágenes de tortura a prisioneros iraquíes en la cárcel estadounidense de Abu Ghraib, en Bagdad.
Hombres enmascarados irrumpieron el miércoles en las oficinas del semanario francés al grito de “Allahu akbar’’ (Dios es grande), y mataron metódicamente a 12 personas antes de huir. En principio nadie se ha adjudicado la autoría del ataque.
Vestidos de negro con pasamontañas, fusiles automáticos y hablando en francés impecable, uno de los atacantes gritó “¡Oigan! ¡Vengamos al profeta Mahoma! Matamos a Charlie Hebdo’’, captado por un video desde un edificio cercano que fue transmitido por la televisión francesa. Otras imágenes mostraron a dos agresores vestidos de negro en un cruce de calles que parecían disparar en la acera. Entre los disparos se escuchó el grito de “Allahu akbar’’.
Los pistoleros abandonaron el auto en la Porte de Patin, en el norte de París, y huyeron, dijo la policía.
La milicia extremista Estado Islámico y al-Qaida han amenazado con atacar a Francia, y minutos antes del ataque, Charlie Hebdo había enviado por Twitter una caricatura satírica en la que el líder del grupo expresaba sus deseos de año nuevo.
Testigos que no quisieron dar su nombre por razones de seguridad dijeron que los atacantes fueron tan metódicos que en un principio los confundieron con agentes antiterrorismo de Francia.
En las redes sociales hubo elogios al ataque por parte de seguidores de las milicias islámicas. Un usuario de Twitter que se identificó como un partidario tunecino de al-Qaida y el Estado Islámico dijo que el ataque fue “una merecida venganza”.
Mohamed Musaui, presidente de la Unión de Mezquitas de Francia, condenó el “acto detestable’’ y exhortó a los musulmanes y cristianos a “intensificar sus acciones para dar más fuerza a este diálogo, hacer un frente unido contra el extremismo’’.
Agencia AP.-