“Fruticultura: certezas y carencias de verdad”
Hoy confluyen dos situaciones totalmente atípicas en el Alto Valle de Río Negro que interactúan sobre la sociedad: por un lado la eterna crisis frutícola, que vive el lógico clímax, y por otro la elección a gobernador reducida a candidatos con mayúsculas diferencias de conocimientos, ideas, intenciones, antecedentes, propuestas y expresiones públicas. Creo necesario expresar con algún grado de conocimiento y memoria la preocupación que produce escuchar con atención a algunos candidatos cuando tratan el tema frutícola. Massaccesi, hijo de productor, expresa con la fluidez de un cometa sus ideas sobrevolando la situación con la seguridad de no llegar, obviando mencionar a Norberto Blanes, única espada de los 28 años de radicalismo que se responsabilizó de la fruticultura, distinguiéndose de los que durante los 26 restantes sólo miraron y viajaron a Buenos Aires buscando “traer” la “solución”. Odarda expresa claramente que “todo se arregla” evitando que la fruticultura conviva con el gas y el petróleo, como si todas las chacras estuvieran perforadas, y recitando aspiraciones de tipo “que el productor reciba un precio justo”, por supuesto sin decir cómo. En los dos candidatos restantes, con poder de orden distinto, es donde más se distinguen las certezas y las faltas a la verdad. Mientras el senador Pichetto juega todo el suyo, que recordemos no es ejecutivo, en hechos concretos tangibles en la fruticultura diaria, transformados muchas veces en despreocupaciones provinciales, Weretilneck se suma tanto al minucioso relato de la crisis como a las presiones de las organizaciones de productores y otras, copiando fielmente el accionar de los gobiernos radicales, por lo que no debiera sorprendernos verlo próximamente sobre un tractor. Mientras Pichetto durante más de 20 años, anteriores a este período de gobierno provincial, gestionó y acompañó a cuanto funcionario o dirigente frutícola requiriera apoyo en el gobierno central, sólo desde el 2011 a la fecha ha logrado más de 1.300 millones de pesos en asistencia financiera directa, galpones de empaque y cámaras frigoríficas a productores e innumerables aportes de gestiones exitosas en aras de paliar las situaciones coyunturales. En el mismo tiempo, Weretilneck aportaba a la fruticultura desconcierto materializado no sólo en los tres secretarios de Fruticultura, cuatro secretarios de Agricultura, cinco ministros del área, sino también en numerosos anuncios que generalmente faltaron a la verdad. Sólo como ejemplos: “el proyecto de ley en el 2014 para destinar 110 millones a la reconversión”, nunca presentado a la Legislatura, proceso iniciado en el mismo año con sólo 30/32 créditos de 60.000 pesos electos sobre 1.000 productores esperanzados y en espera, o el “apoyo a la sanidad” (carpocapsa), sin proveer dispensers en la campaña 2014/15 con el resultado a la vista (cierre exportador a Brasil), cuando ya desde el año anterior se había establecido la necesidad de la cobertura con 42 millones de pesos. Evidentemente la facilidad de anunciar es mucho más fuerte que el compromiso de cumplir, contando muchas veces con la fragilidad de memoria en la dirigencia productora que se “deja” reorientar sus reclamos sólo a Buenos Aires. Ing. agr. Mario César Tassara DNI 7.848.841 Regina
Ing. agrónomo Mario César Tassara DNI 7.848.841 Villa Regina