Fuentealba: tras once años sigue el pedido de justicia

El docente fue asesinado en 2007 durante una protesta en Arroyito. Ayer se presentó un libro y hoy se estrenará una película en su recuerdo. Con una bicicleteada y una marcha, el gremio de los maestros reclama que se juzgue a los responsables políticos.

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Cuentos para niños y música para los más grandes, formaron parte de la presentación del libro.(Foto: Gentileza )

“El asesinato de Carlos Fuentealba significa la negación de un modelo político hacia un colectivo de trabajadores que sigue denunciando los ajustes”, reflexionó el secretario general de ATEN, Marcelo Guagliardo, a 11 años del crimen del maestro. Pasó más de una década y las heridas no terminaron de sanar -¿acaso pueden hacerlo?-, porque aseguran que falta justicia completa. También por un clima de época que, alertan, recuerda aquel contexto.

Hoy se cumple un nuevo aniversario de la muerte del maestro provocada por un disparo de gas lacrimógeno durante la represión de una protesta sobre la ruta 22, en Arroyito. Del asesinato se deslindó la autoría material, que recayó en el cabo José Darío Poblete. Fue condenado a prisión perpetua en el 2008. Las responsabilidades en torno al operativo represivo, en cambio, se investigaron en la causa “Fuentealba II” y terminaron con el sobreseimiento de los 15 imputados sin alcanzar al entonces gobernador Jorge Sobisch.

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“En ese momento denunciábamos lo que había sido el ajuste de los ‘90 y cómo había impactado sobre la educación pública. Había casi 4.000 personas en el sistema que estaban precarizadas, no teníamos escuelas, no había cargos de supervisión, nuestros salarios estaban pulverizados por lo que había sido la devaluación de inicios del 2000. Era la precarización de la tarea docente en su máxima expresión y eso no lo callamos y salimos a discutirlo. Había que disciplinar a ese colectivo y así lo pretendió hacer el sobichismo”, evaluó el docente, quien también conducía el sindicato en 2007.

Según esa mirada, el disparo de Poblete no fue individual sino un crimen de Estado. “Fue un operativo planificado y así se desprendió de los testimonios del juicio. El objetivo era que tuviese el mayor costo posible para quienes ese día nos movilizábamos. Esa fue la habilitación para el crimen de Carlos”, consideró Guagliardo.

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La fecha encontrará nuevamente al gremio en conflicto con el gobierno. Hoy se cumplirán nueve días de paro en reclamo de una mesa de negociación que discuta, entre otras cuestiones, una recomposición salarial. Las partes se reunieron por última vez a fines de febrero y, desde allí, no hubo nuevas reuniones ni modificaciones en la propuesta inicial.

“Se vuelven a utilizar mecanismos parecidos a los de 2007: El ninguneo de la organización sindical, el no convocar a la mesa de negociación, correr el eje de la discusión y plantear que se trata de un conflicto nacional. Lo mismo decía Sobisch: que el paro no tenía que ver con los problemas de Neuquén”, planteó Guagliardo en un paralelismo con Omar Gutiérrez.

El dirigente de ATEN insistió en que el exgobernador debería ser condenado por el hecho y arriesgó una crítica al Movimiento Popular Neuquino, en donde se mantiene activo y en la escena pública . “Nos parece que Sobisch es el gran problema que no resuelve el partido provincial. Convalida su existencia en términos políticos porque nunca fue condenado ni siquiera públicamente por los máximos referentes del MPN por los sucesos de 2007. Es una deuda que tiene el partido con la justicia y que se expresa en la impunidad que ha rodeado todos estos años a esa etapa nefasta de Neuquén”, evaluó el docente.

Para el titular de ATEN, Marcelo Guagliardo, el actual reclamo docente encuentra un clima de tensión similar al que imperaba durante las protestas del 2007.

Actividades y estrenos para no olvidar

La memoria de las tizas: se presentó ayer en el IFSD 12. Reúne autores de la literatura infantil con relatos que reivindican la vida, la democracia y el legado pedagógico de Carlos Fuentealba. La compiladora es María Cristina Ramos.

Bicicleteada para no olvidar: partirá hoy a las 9 desde Arroyito, donde fue asesinado el maestro. Unos 400 docentes van a pedalear por la Ruta 22 hasta llegar al centro de Neuquén.

Marcha provincial: la concentración empezará a las 11 en el monumento a San Martín. Recorrerá calles céntricas y finalizará con un acto al mediodía. En el país, será una jornada nacional de protesta.

La educación en movimiento: el documental de Malena Noguer y Martín Ferrari estrena a las 19 en el Cine Gaumont de Buenos Aires, en homenaje al neuquino.

Las responsabilidades políticas,

a la espera de la Corte Suprema

entre policías y políticos, forman parte de la causa donde se busca investigar a los responsables de la fatal orden de desalojo.

15 funcionarios

Datos

Para el titular de ATEN, Marcelo Guagliardo, el actual reclamo docente encuentra un clima de tensión similar al que imperaba durante las protestas del 2007.
La causa “Fuentealba II”, que investiga las responsabilidades políticas del operativo represivo en Arroyito, llegó en queja a la Corte Suprema de Justicia de la Nación en febrero de 2017. Fue luego de que el Tribunal Superior de Justicia de Neuquén declarara inadmisible, por vicios formales, el recurso extraordinario contra los 15 sobreseimientos que había dictado la justicia provincial.
“Lo que sabemos es que no se rechazó la queja, que hubo un dictamen del procurador Eduardo Casal y que el expediente está circulando”, indicó Marcelo Medrano, abogado de la querellante Sandra Rodríguez. Estimó que la resolución no debería demorar mucho tiempo, aunque la Corte no maneja plazos. La Ctera, la Internacional de la Educación, la Comisión Provincial de la Memoria de Buenos Aires, el CELS y el Inecip actúan como “amigos del tribunal” junto a la querella.
“Para nosotros tendría un efecto reparatorio de justicia y de verdad. El Estado argentino tiene la obligación de investigar, enjuiciar y sancionar. Aquí el derecho actuó como un absurdo: todos sabemos qué pasó, que hubo una orden política y un operativo de represión, pero todo eso no se pudo investigar”, planteó. El planteo de la querella es que el crimen de Carlos Fuentealba constituyó una grave violación a los derechos humanos y, por lo tanto, no prescribió.

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