Fuerte ajuste fiscal en el presupuesto del 2000

El equipo económico dispuso un achique del presupuesto del próximo año de alrededor del 5%, básicamente para hacer frente a los 800 ó 1.000 millones de dólares adicionales que habrá que pagar en el 2000 en concepto de intereses de la deuda externa. La reducción se estima entre 1.200 y 1.500 millones de dólares con respecto al presupuesto de este año y afectará principalmente a la administración pública y la entrega de ATN a las provincias.



Buenos Aires. – Los funcionarios del equipo económico, dispusieron un drástico ajuste en el Presupuesto del año que viene, para poder pagar los altos intereses de la deuda externa que tendrá que afrontar el próximo gobierno en el 2.000.

Fuentes del Palacio de Hacienda, confiaron a “Río Negro” que el nuevo Presupuesto va a contener una reducción en el gasto primario de entre 1.200 y 1.500 millones de pesos con relación al ejercicio fiscal de este año

Según los mismos funcionarios, se contemplará un drástico recorte en rubros como bienes y servicios de la administración pública, Fuerzas Armadas, gastos reservados y Aportes del Tesoro Nacional (ATN) que maneja el ministerio del Interior para distribuir a las provincias.

Con un panorama fiscal cada vez más complicado, el técnicos de Economía están terminando de confeccionar el proyecto de Presupuesto, y en cuyo texto se va a incluir el gasto primario, -sin incluir intereses de deuda ni transferencias a las provincias-, en el orden de los 38.000 a 39.000 millones de pesos.

Teniendo en cuenta el gasto primario de este año (incluyendo la reducción forzosa que se debió realizar de 1.000 millones), que quedó en alrededor de 40.000 millones, la poda que se promoverá será entonces de entre el 4 y 5% en relación a este ejercicio.

A ese monto hay que sumarle los intereses de la deuda que en el próximo año serán entre 800 y 1.000 millones más que en el actual. Este año los intereses de la deuda sumaron unos 8.000 millones y se calcula que en el 2000 esos compromisos van a representar casi 9.000 millones, con lo cual el gasto global va a estar en una cifra que rondará los 48.000 millones de pesos.

Por lo tanto, los voceros de economía consideran que los recortes que se están resolviendo en el gasto público para el 2000, se concentran esencialmente en los ATN que se destinan a las provincias y en los gastos reservados, que totalizarían unos 500 millones de pesos. El resto del “achique” se va a repartir en el resto de la administración.

Habrá también un mayor ajuste en los presupuestos destinados a Defensa, Economía y Cancillería, mientras que se asegura que no habrá prácticamente modificaciones en áreas más sensibles como Educación, Salud y Seguridad Social.

En el proyecto se incluye nuevamente el objetivo de implementar un tope en las jubilaciones máximas de 2.500 pesos mensuales, lo que forma parte de la iniciativa enviada el Congreso sobre reforma previsional.

También se continúa con la restricción salarial para secretarios y subsecretarios de Estado, una medida que está vigente desde la época de la gestión de Domingo Cavallo como ministro de Economía.

¿Optimismo o ilusión?

Por otro lado, se parte de una base bastante optimista sobre las proyecciones macroeconómicas del próximo año. Se decidió incluir una pauta de crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) del 3,5%, un déficit fiscal de 4.500 millones de pesos, y una variación de los precios implícitos que rondará el 1,5%.

El proyecto va a ser presentado en el Palacio de Hacienda el 14 de septiembre, y al otro día girado al Congreso, con lo cual se logra nuevamente -como viene ocurriendo en los últimos años-, cumplir en fecha con el envío del presupuesto al Parlamento.

De todas formas, estas proyecciones han sido calificadas como muy optimistas por distintos economistas, y una gran mayoría sostiene que el déficit fiscal del año que viene va a estar por encima de los 10.000 millones de pesos.

Consultado por este diario, Marcos Makón, integrante del equipo económico de la Alianza, señaló que para el año que viene “el déficit de 10.000 millones de pesos podría ser un piso, si es que no se toman algunas medidas en forma urgente, y fundamentó que las decisiones deben fomentar una recuperación de la actividad económica y el consumo interno”.

Esta cifra es la que tienen en carpeta los equipos técnicos de la Alianza, cuyos integrantes aseguran -en coincidencia con los economistas que acompañan a Eduardo Duhalde-, que para disminuir el nivel de déficit que tiene actualmente el país se debería encarar una segunda reforma del Estado.

Recortes no concretados

El recorte en secretarías y subsecretarías que vino anunciando año a año el gobierno menemista, resultó ser una promesa más mediática que plasmada en los hechos. El único achique real de la administración pública se concretó en la etapa inicial de la gestión de Erman González, pero poco después las reparticiones se multiplicaron, e incluso en algunas áreas superpusieron sus funciones (como en transporte, donde coinciden tres entes del Estado, o en el área de salud).

Es por ello, que una integrante de la Secretaría de la Función Pública reconoció a “Río Negro” que la segunda reforma del Estado que se declamó en el gobierno de Carlos Menem después de su reelección, quedó en agua de borrajas.

En cuanto a la reducción de gastos reservados y ATN, esta agencia adelantó hace dos semanas que Pablo Guidotti preparaba un borrador en ese sentido.

Y -en ocasión de un evento organizado por el grupo “Brasil”-, consultó al referente de la Alianza, José Luis Machinea, quien respondió que estaba dispuesto a respetar el ajuste en esas dos áreas, aunque le parecía una jugada estratégica del actual gobierno para condicionar al que asumirá el próximo 10 de diciembre.


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