Ganó una final y hoy juega otra
Argentina bajó a Grecia y tiene dos chances de medalla. A las 14 juega con el 'Dream Team'.
«El que quiera espectáculo, que vaya al cine». La frase que popularizó Carlos Bianchi cuadra perfecto y bien la podría haber usado otro técnico exitoso como Rubén Magnano. Ayer, Argentina le ganó un partido espantoso a Grecia, pero se clasificó para las semifinales del básquet olímpico y nadie le quita lo bailado.
Fue un concierto de errores, con resultado cambiante, bajos porcentajes de ambos lados y un marcador final más parecido a un partido de mini que de primera categoría.
El 69-64 (29-35) confirma que se trató de un juego de dientes apretados, esos que ganan los que menos se equivocan.
En la previa se temía por el arbitraje o la presión de la gente, pero nada de eso ocurrió. El equipo albiceleste sufrió porque estuvo muy lejos de su nivel y hasta se puede decir que el dueño de casa le perdonó la vida.
Después de un buen arranque, con interesante defensa y paciencia en ataque, el quinteto argentino entró en un bajón que pudo costarle el partido.
Grecia ganó el segundo parcial 21-7 y hay que buscar en los archivos para encontrar una marca tan baja en cruces oficiales durante la era Magnano.
A la vuelta de los vestuarios, el renacer. Argentina mostró su versión más agresiva y salió decidido a dar vuelta la historia. Una vez más, el recambio dio sus frutos y le tocó el turno a Walter Herrmann, el héroe del Sudamericano, quien se encargó de abrir el aro.
Con una racha del alero, más otra de «Pepe» Sánchez, el elenco nacional sacó chapa, ajustó su defensa y se quedó con un triunf clave, que le da dos posibilidades de medalla.
De todos modos, mostró muchas falencias y desperdició chances para definirlo desde la línea de libres, donde otra vez tuvo un pobre porcentaje.
Al margen de las estadísticas y del nivel, Argentina hizo historia y se dio el gusto de enmudecer a más de 20.000 personas en el flamante «Helleniko» de Atenas, un escenario que se construyó para estos Juegos, con las tribunas bien pegadas al parqué.
Hoy a las 16.15, el conjunto albiceleste irá por otro milagro, mucho más complicado, ante el poderoso Estados Unidos, que justo ayer se despertó y venció a España.
El panorama pinta complicado, pero hay un dato de aquellos: Argentina ya lo hizo, fue el primero en vencer a un 'Dream Team' y tratará de repetir la historia. (DyN/AN)
Para «Manu» fue un milagro y Magnano rescató la actitud
En medio de abrazos interminables, «Manu» Ginóbili fue uno de los primeros en enfrentar a los micrófonos y tiró una frase cargada de sinceridad: «Se nos complicó muchísimo y les ganamos de milagro. Parecía que se nos escapaba la victoria».
Sin mucho tiempo para los festejos, ahora se viene el 'Dream Team' y el escolta bahiense, conocedor a fondo de cada uno de los estadounidenses, manifestó que «tienen un equipo con un potencial increíble, pero que a la vez demostró tener falencias y muchos altos y bajos en el juego».
A pocos metros, Rubén Magnano también disfrutaba del éxito, pero era consciente de que se trataba de algo muy parecido a un milagro.
«Por fortuna el equipo rindió muy bien en el último cuarto, especialmente en el aspecto defensivo, y de eso modo pudimos cambiar el ritmo y sacar la diferencia», evaluó el director técnico cordobés.
Y agregó que «la hombría del equipo se pone por encima de las cuestiones técnicas y tácticas. Además rescato la gran actitud que mostraron los jugadores cuando el marcador era adverso». (DyN/AP/AN)
Marbury los despertó
Con la versión más incontenible de Stephon Marbury, se despertó el Dream Team y ahora ¡agarrate! El equipo, que pasó un par de papelones en la primera fase, dejó sin invicto a España, le ganó 102-94 y hoy será el rival de Argentina en las semifinales.
El éxito llegó con récord incluido, porque el base de New York Knicks se despachó con 31 puntos, la mejor marca de un basquetbolista estadounidense en un Juego Olímpico.
Por la otra llave habrá una «semi» casi cantada, porque se verán las caras Lituania e Italia, dos de los mejores equipos europeos.
Los lituanos aplastaron a China, por 95-75, con una soberbia actuación de Arvydas Macijauskas (32); y los italianos vencieron a Puerto Rico, por 83-70. Massimo Bulleri, con 20 tantos, y Denis Marconato con 15 y 10 rebotes, fueron las figuras. (AN/AP)
Nota asociada: El último rugido
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