Sin harina ni fritura: cómo hacer buñuelos de acelga y queso, fáciles y esponjosos 

Se preparan en minutos y son ideales para una cena rápida o un acompañamiento saludable. 

Redacción

Por Redacción

Los buñuelos de acelga son un clásico de la cocina, pero muchas personas prefieren evitarlos por su contenido de harina y aceite en exceso. Sin embargo, existe una forma de hacerlos, más saludables y sin resignar su sabor y textura.  

Son perfectos para quienes buscan una opción liviana, ideales para disfrutar como entrada, acompañamiento o para resolver una cena rápida con pocos ingredientes. Además, se preparan en minutos y quedan bien esponjosos y sabrosos. A continuación, te contamos el paso a paso de la receta. 

Cómo hacer buñuelos de acelga y queso sin harina ni fritura 


Ingredientes

  • 1 atado de acelga 
  • 2 huevos 
  • ½ taza de avena arrollada fina 
  • 150 g de queso rallado (port salut, mozzarella o fresco) 
  • 1 cucharadita de polvo de hornear 
  • Sal, pimienta y nuez moscada a gusto 
  • Opcional: ajo en polvo o cebolla picada 

Paso a paso: 

  • Lavá bien las hojas, hervilas durante 2 o 3 minutos, escurrilas y picalas bien chiquitas. 
  • Poné la avena en un bowl con un chorrito de agua o leche y dejala reposar 5 minutos. 
  • Batí los huevos, agregá la acelga, la avena hidratada, el queso, el polvo de hornear y los condimentos. Mezclá todo hasta que quede bien integrado. 
  • En una sartén antiadherente apenas aceitada, colocá cucharadas de la mezcla y cociná cada croqueta 2 o 3 minutos por lado, hasta que estén doradas. 
  • También podés llevarlas a horno precalentado a 180 °C durante 12 a 15 minutos. 

Estas croquetas son ideales para acompañar con una ensalada fresca o como parte de un plato principal. Además, son una excelente forma de incorporar verduras y fibra a la dieta diaria, sin resignar sabor ni gastar de más. 

Tips para que queden bien esponjosos 


  • Escurrí muy bien la acelga para que no largue agua y la mezcla no quede líquida. 
  • Usá un queso que funda bien (mozzarella, port salut, fresco): le da humedad y aire a la masa. 
  • No los aplastes al cocinarlos: dejalos inflar solos para que queden bien aireados. 

Los buñuelos de acelga son un clásico de la cocina, pero muchas personas prefieren evitarlos por su contenido de harina y aceite en exceso. Sin embargo, existe una forma de hacerlos, más saludables y sin resignar su sabor y textura.  

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