Gestión electoral
Weretilneck reactiva obras y seduce a intendentes para su plan.Radicales, en internas. Marchan en proyectos distintos.
DOMINGO A DOMINGO
Al revés de lo que siempre ocurre, mi mejor gobierno será el segundo». El vaticinio pertenece al gobernador Weretilneck. Esa creencia y ansia explican que sus acciones -desde hace tiempo- estén en función electoral.
El gobierno careció de virtudes en la administración de los servicios, pero le ha sobrado habilidad para generar y renovar conflictos políticos. Por eso el objetivo primario es merituar cada confrontación.
La vigilancia recae en la Legislatura. Ya alineada por el ascenso de Pedro Pesatti a la presidencia, su equilibrio igualmente es delicado. Se evalúa cada acción pendiente, como los juicios al Tribunal de Cuentas y la incompatibilidad del legislador oficialista Luis Bartorelli. Se revisa si podrá y si conviene confrontar por los mandos de las comisiones.
Hay trámites de colisión con la Justicia. Próxima a tratarse, la reforma del Código Procesal Penal -con el juicio por jurados- acumula muchas críticas en los tribunales. Pero el expediente más rebatido por el STJ lo conforma el Convenio Colectivo, aprobado en primera vuelta. Esta ley obligaría a los jueces a negociar salarios con el gremio en paritaria. Weretilneck conoce el malestar de la Corte rionegrina, especialmente por su incumplimiento: había promesas de que esa iniciativa no avanzaría en la Legislatura. No será sencillo parar su tratamiento de segunda vuelta después de que se envalentonó al gremio y, además, hay miembros del FpV que se resisten. «Tampoco, tenemos mayoría para detenerlo», explican en el bloque oficialista.
Así, el mandatario difícilmente impugne la suba salarial que el STJ evalúa aplicar para fin de año, pese a los reparos de Economía. Los jueces estudian un porcentaje único tras el incremento otorgado en lo que va del año, que promedió el 25%, entre un 29% para los rangos menores y un 22% para los jueces.
La primera corrección se conocerá mañana o el martes, cuando Economía otorgue un alza a los trabajadores de UPCN a partir de octubre. Será una suma fija por categorías, que superaría los 1.000 pesos en las altas, relegadas cuando se aplicó la pauta de 1.800 pesos por empleado del sector. Economía quiere restringir esta discusión de las «correcciones» y lo ha logrado, por ahora.
La ejecución de obra es sinónimo de gestión. Por eso Weretilneck concentró allí su atención. El déficit se advertía cuando su entrega «en cada lugar» se reducía a subsidios. Intenta reactivar la construcción con la mejora de los aportes a las empresas, que bajaron su ritmo de trabajo por el desfasaje entre costos y contratos. El nuevo mecanismo de reajuste abandona los índices del Indec y prioriza los datos de la cámara de los constructores. Pero la singularidad está en los pagos previstos a valores actualizados de obras ejecutadas desde enero del 2012. La reacción tardía, otra vez, generó un exceso. Nadie garantiza el monto final que la Provincia embolsará a los privados. La estimación oficial abrió en 40 millones y ya llegó a los 60 millones.
En su justificación, Obras Públicas admitió que hay más de 1.100 viviendas -casi el 60 % de las unidades en ejecución- paralizadas. Mayormente, esas casas se finalizarán en la fase electoral. Su disponibilidad ofrece, además, un instrumento de seducción política. Weretilneck firma convenios para compartir ese reparto con los intendentes, organizaciones intermedias y gremios, como la Uocra y el Sindicato de Camioneros, aliados a su proyecto.
El gobernador monitorea su interrelación municipal. No hay especulaciones con Bariloche y Roca porque ya no hay vínculos con la Provincia. Cipolletti conserva ciertos lazos. Pero el quiebre es evidente entre Weretilneck y Abel Baratti. Ambos ofrecieron un contrapunto en ocasión del aniversario de la ciudad. En los discursos, el jefe local enumeró obras con Nación y el mandatario rionegrino contrarrestó con aquellas de recursos rionegrinos. Después, el gobernador se apartó y encabezó su acto en Bomberos para entregar subsidios a medio centenar de entidades.
Cipolletti se perfila como un terreno embrollado para Weretilneck. Mantiene una valoración alta de sus vecinos, pero está desposeído porque no tiene un fuerte referente local frente a Baratti, que pretende su reelección. Para colmo, el exintendente Julio Arriaga robustecerá su liderazgo a partir de la proyección que le ofrece Mauricio Macri en Río Negro. Esta irrupción agitó el animo del mandatario, que ya estaba a la captura de un candidato municipal. ¿Finalmente podrá convencer a Claudio Di Tella o adoptará al radical Lucas Pica, disgustado con el Pro por la inclusión de Arriaga?
Además, el Pro -con Roberto Zgaib- dividió en Roca el frente opositor al intendente Martín Soria.
Noviembre exhibirá las guías nacionales en Río Negro. Miguel Pichetto se mostrará en Bariloche con Daniel Scioli y, simultáneamente, Weretilneck oficializará su adhesión a Massa, que estará en el Alto Valle y la ciudad andina.
El radicalismo blanqueará su rumbo en la elección del 16 de noviembre. Horacio Massaccesi y Leonardo Ballester pugnarán por el mando partidario. Expresan dos trayectos tan irreversibles que la compulsa nada resolvería, previéndose su fractura comicial, una participación formal y otra informal.
Curiosidad de la política. La UCR está amarrada a los planes de liderazgos de su manufactura.
Ballester anida un mandato sectorial: un acuerdo con Magdalena Odarda en la conformación del Unen. La senadora creció políticamente por la decadencia radical pero siempre tuvo la tutela del entonces oficialismo, especialmente del exvicegobernador Bautista Mendioroz, persistentes aliados.
El otro núcleo convocante de radicales responde al bosquejo de Weretilneck, que se asomó a partir de su gestión cipoleña pero prosperó políticamente en razón de su funcionalidad a las pericias del poder radical, particularmente cuando mandaban el exgobernador Pablo Verani y Daniel Sartor. Hoy los jefes municipales de la UCR valoran la actual relación con el gobernador y planean maniobras conjuntas para el proceso 2015. Massaccesi lidera la lista de ese grupo y concentra una mirada aliancista amplia, que no excluye al gobierno. Orienta su idea cuando reivindica el acuerdo radical con el menemismo (Pacto de Olivos) en 1993, que lo tuvo como partícipe. Las fronteras nacionales también se borraron cuando el senador y expresidente de la UCR Gerardo Morales logró un entendimiento en Jujuy con Massa.
La evolución electoral presagia episodios fortuitos. Está la ley de las PASO pero se duda de su aplicación por la demora de su reglamentación. Esta cuestión es salvable. La confusión anida en el oficialismo y su conveniencia en las internas abiertas. Parte advierte que abrirá grietas en el FpV por las distintas candidaturas. Otros alertan sobre que esa etapa sólo podría consolidar un candidato opositor.
Hay una preocupación superior en Weretilneck: la conformación del tejido electoral propio. Hoy no tiene sello de partido nacional y su candidatura en Río Negro no podría anexarse a la boleta del Frente Renovador, gozando del arrastre de Massa. Así no tiene sentido ligar la elección provincial a la nacional. Se intenta modificar ese estado. Buscan conformar el Frente en Río Negro, a partir de los partidos provinciales. Hay esfuerzos y confianza en el resultado de esa ingeniería. También es cierto que los errores de percepción pueden conducir a la derrota.
ADRIÁN pecoLLO
adrianpecollo@rionegro.com.ar