Giles siempre hubo

Roca

Viendo el filme “La odisea de los giles” recordé el fraude al que, al igual que los protagonistas, nos vimos sometidos los habitantes de Plaza Huincul y Cutral Co cuando en el 2001 se pesificaron los fondos del ENIM. Más de veinte millones de dólares depositados en el BPN luego de que municipios de ambas localidades concesionaran el área El Mangrullo a petrolera Santa Fe.

La entidad de “todos los neuquinos”, pero que pareció entonces solo de algunos, se apresuró a aceptar el pedido de los síndicos del ente intermunicipal de pesificar dichos fondos, una inexplicable actitud de su parte en medio de una circunstancia en que dichos fondos, por ser patrimonio de municipios, no tenían por qué ser alcanzados por la polémica medida de De la Rúa.

Ante el estupor y la indignación que esa actitud generó en ambas localidades, el BPN -y los síndicos- simularon haber dolarizado nuevamente esos depósitos. No obstante, los dólares ya no volvieron a estar en poder del ENIM, lo que quedó fue su equivalente en pesos al imperar la ley de Convertibilidad que fijaba la paridad u$s 1 / $ 1.

La prueba de ello es que cuando en enero del 2002 se liberaron los depósitos retenidos y se fijó la paridad en u$s 1/$ 1,40 el ENIM reclamó al Banco Central una compensación de más de ocho millones de pesos por aquella retención (quedó asentado en el balance del 2003 del ente).

Nunca la recibió porque el BCRA, presidido por Alfonso Prat Gay, respondió que el BPN nunca envió -como debía haberlo hecho- los dólares retenidos. Al que era entonces presidente del BPN durante la gestión de gobierno de Jorge Sobisch, Luis Manganaro, que luego apareció cabalgando alegremente por una estancia de su propiedad en La Pampa, nunca tuvimos la oportunidad de preguntarle sobre el particular.

Pero como dicen que nunca es tarde cuando la dicha es buena, a lo mejor tiene hoy a bien expedirse sobre ello. Él o Sobisch, lo mismo da.

Jorge Sabatini

DNI 8.850.113


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