Por Redacción

Franco sufre la terrible pérdida de su mujer Julia en un accidente. En la desesperación por volver a verla, recurre a una leyenda urbana. Un extraño hombre que, según dicen, tiene el poder de volver a hacerle vivir a las personas un recuerdo con un ser querido ya fallecido. A este fenómeno se lo llama “Tiempo muerto”. Franco, al hacer un pacto con este misterioso hombre, comienza a darse cuenta de que este mito urbano puede llegar a ser verdad, y no solo podría volver a ver a Julia, sino que también quizás pueda recuperarla. Este es el argumento del primer largometraje de Víctor Postiglione, cobre el que “Río Negro” habló con su protagonista Guillermo Pfening.

P- Un rasgo distintivo que tenés es que colaborás mucho con las óperas primas de los directores, como en este caso. ¿Qué fue lo que te atrajo de esta primera película de Víctor Postiglione, que además hizo el guión?

R- Me atrajo mucho trabajar con “Pipo” (Luis) Luque, con quien había coincidido en “Paco” (2009), pero allí no hacíamos casi ninguna escena juntos. Siempre trabajar con un realizador que está haciendo su primer largometraje, más allá de las charlas que puedas tener o el guión, es como un salto al vacío. No tenés muchas referencias y eso a mí me divierte.

Y otra cosa que me sedujo también fue el tema, la pregunta que plantea: si tuvieras la posibilidad de volver a encontrarte con un ser querido que ha fallecido, ¿qué harías? ¿Qué se juega ahí? ¿Qué pasaría? Si bien en el largometraje está todo pautado lo que ocurre, trabajar con ese material me parecía muy sensible y me pareció que estaba bueno abordarlo. Irme unos días a Bogotá, Colombia, en donde se filmó también era lindo (risas).

P- La historia es muy interesante y te atrapa rápidamente, pero hay que estar muy atento a lo que cuenta.

R- Cuando leímos el guión y después ya nos juntamos en la primera reunión en Bogotá, también había cosas que nosotros no habíamos atado bien y que el director nos tuvo que explicar. Pero es cierto, hay que estar atento a todos los detalles que se cuentan porque cuando se resuelve el misterio que plantea puede llegar a ser confuso si no se le prestó la atención adecuada.

P- Algo que es un acierto del filme es que no intenta dar todas las explicaciones ni aclarar siempre lo que pasa.

R- En este caso creo que si la película se ponía a explicar demasiado, había algo del misterio o el fenómeno del “tiempo muerto” que se iba a perder. Creo que es un largometraje que apela a un espectador más activo que pasivo. Tampoco era la intención del director que el filme quedé absolutamente claro y cerrado. Víctor quiso hacer siempre algo como más abierto y que el espectador tenga que inquietarse y moverse un poco más en la butaca y trata de atar cabos.

P- ¿Cuál es tu opinión acerca de lo que hace Franco, tu personaje?

R- Entrando en este realismo fantástico, en el que viene alguien y te dice que tenés que pagar tanto dinero para comprar un tiempo muerto y que te permita ver a determinado ser querido que murió, creo que está bien lo que hace.

P- Mientras hacías la película, ¿se te dio por pensar a quién irías a ver si te ocurriera a vos?

R- Sí, lo tenía claro desde el principio. La única persona muy cercana a mí que falleció es mi mamá, entonces sabía que si me pasara a mí la iría a ver a ella.

P- ¿Qué tal trabajar con Luis Luque?

R- Un gran y excelente compañero de trabajo. Lo que digo siempre que me toca trabajar con actores buenos es que uno se siente como a salvo. Esté bien o no escrita la escena, o realizada, ya en la relación que entablás en cuanto a la mirada y la conexión con ese actor, en este caso con Pipo, sabés que va a venir algo. Tenés en claro que vas a tirar la pelota y te la van a devolver siempre redonda, y que incluso a veces te vas a quedar vos sin poder tirársela.

P- ¿Qué tal te llevás con el cine de género?

Bien, muy bien. En el Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente se estrenó “La Valija de Benavídez” (2016), de Laura Casabé, que es de género porque es como realismo fantástico. Y me encantaría hacer terror. Me llevo bien con el cine en general. Hacer películas de una sola clase sería aburrido.

P- Tus elecciones de trabajo son como las de Viggo Mortensen, que pasa de hacer películas mainstream a largometrajes independientes sin dudarlo.

R- Creo que siempre voy a ser así. El otro día una directora de casting muy conocida me dijo que tenía que elegir mejor mis trabajos, y en realidad a veces tengo la posibilidad de hacerlo y otras no. Y también, ¿qué es elegir mejor? Me parece que uno tiene que tomar riesgos.

Lo que viene: algo de tevé y mucho cine

Guillermo Pfening se prepara para filmar en Río de Janeiro una miniserie con Daniel Burman: “Supermax”. “Se trata de que somos 8 participantes de un reality show que entramos a una cárcel en donde hace diez años hubo un motín. Empezamos a concursar superando pruebas y la producción nos abandona allí adentro. De ahí comenzamos a sobrevivir como sea y empieza a correr mucha sangre. Se va a poder ver acá por la TV Pública”, contó el actor.

Tiene para estrenar: “Shangai en Verano”, con Guadalupe Docampo; “Dolores”, con Emilia Attias, y “Nadie nos mira”, dirigida por Julia Solomonoff.

En septiembre u octubre filmará en Córdoba la ópera prima de “un chico de acá de Buenos Aires”.


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