Hallan copias de Evangelios apócrifos del siglo IV

Los encontraron en la Biblioteca Mayor de la ciudad de Córdoba.

Un conjunto de antiguos escritos que desde hace varios años están en la Biblioteca Mayor de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), serían pergaminos del siglo IV, según especialistas del exterior que han sido consultados por autoridades de la casa de estudios.

Se trata de una serie de manuscritos coptos de la colección Enrique Ferrer Viera, donados a la Biblioteca Mayor por este ex embajador argentino en Egipto, que además fue también representante de nuestro país ante las Naciones Unidas y un apasionado bibliófilo, de una generosidad muy poco común, informó el diario «La Mañana de Córdoba».

«Es que su donación fue un aporte extraordinario a la UNC, no sólo por el valor de los manuscritos coptos sino por la colección de incunables y cuasi incunables entregados en su donación. En el país no existen piezas literarias del valor de los referidos manuscritos», explica el diario.

«Muchos fragmentos de evangelios apócrifos fueron descubiertos en el Alto Nilo al finalizar la Segunda Guerra Mundial. Fueron encontrados en pergaminos enrollados en ánforas de cerámica», señala.

«Están escritos en copto, idioma egipcio de la era de los faraones, con muy pocos especialistas en el mundo en condición de traducirlos. Por eso han permanecido mudos hasta hace poco tiempo, cuando llegó la advertencia desde el exterior de que es casi seguro de que son versiones de la vida de Jesús no reconocidas por la Iglesia. Entre las autoridades de la UNC hay ahora más conciencia del tesoro literario que alberga, pero no quieren hacer mucho ruido.

«Dado el valor de estos papiros, se trata de prevenciones razonables, por más que existan sistemas de seguridad que incluyen guardias durante las 24 horas y alarmas eléctricas. Tanto el lote de incunables y de cuasi incunables donados por Ferrer Viera, como de los pergaminos coptos, cuentan también con sofisticados sistemas de conservación, que permiten que estén aislados a una temperatura y humedad constantes, y hasta limpiados periódicamente con cepillos de cerda especial (de pony). Toda la valiosa colección está en el interior de la Manzana Jesuita, declarada por la UNESCO 'patrimonio de la humanidad'».


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