“Huelen a los años 60 ó 70”
Los alumnos invitados al programa del doctor Castro para discutir el sentido de las tomas manifestaron que, entre otros motivos, está su rechazo a la reducción de las 158 orientaciones del secundario a sólo diez, la eliminación de algunas materias en algunas orientaciones y la caída de la excelencia educativa que les garantizaba el acceso a la universidad etc., etc. Por lo visto quieren mayor nivel de exigencia, cosa que contrasta con los objetivos que sobre educación tiene el gobierno nacional, empeñado en un programa de “secundario para todos” presencial, semi presencial, Fines, etc. que nivela hacia abajo el valor del título de estudios secundarios. Los alumnos alegaban que querían participar en la elaboración del plan de reformas y que el gobierno no los escuchaba. Omitiendo que probablemente el verdadero objetivo de las tomas sea crearle problemas electorales a Macri. Pero no aclararon si por participación entienden un intercambio de opiniones o bien el acatamiento liso y llano a sus confusas propuestas. La participación del enfermo en la planificación de una intervención quirúrgica debe ser muy limitada, los profesionales saben lo que se debe hacer. Uno tiene la impresión de que estos hechos huelen a los años 60 ó 70, cuando grupitos de iluminados se atribuían la representación del estudiantado o del pueblo y planteaban con la violencia sus reclamos ante la indiferencia o complicidad del Estado y del gobierno nacional. Con la misma soberbia y mesianismo que en el pasado, estos grupitos desprecian a las mayorías y quieren llevarse por delante el ordenamiento democrático. Y hoy, al igual que en el pasado, las instituciones de la república, por falta de compromiso con el respeto al orden constitucional, no reaccionan debidamente. El desorden genera la necesidad de que vuelva el orden y un ordenador y la democracia no debe renunciar a esta tarea si no se quiere arriesgar la repetición de tristes páginas de nuestro reciente pasado. Las instituciones deben demostrar que realmente cumplen con lo que se espera de ellas: el mantenimiento del orden y de la ley. Humberto Guglielmin DNI 10.401.180 Bahía Blanca
Humberto Guglielmin DNI 10.401.180 Bahía Blanca
Los alumnos invitados al programa del doctor Castro para discutir el sentido de las tomas manifestaron que, entre otros motivos, está su rechazo a la reducción de las 158 orientaciones del secundario a sólo diez, la eliminación de algunas materias en algunas orientaciones y la caída de la excelencia educativa que les garantizaba el acceso a la universidad etc., etc. Por lo visto quieren mayor nivel de exigencia, cosa que contrasta con los objetivos que sobre educación tiene el gobierno nacional, empeñado en un programa de “secundario para todos” presencial, semi presencial, Fines, etc. que nivela hacia abajo el valor del título de estudios secundarios. Los alumnos alegaban que querían participar en la elaboración del plan de reformas y que el gobierno no los escuchaba. Omitiendo que probablemente el verdadero objetivo de las tomas sea crearle problemas electorales a Macri. Pero no aclararon si por participación entienden un intercambio de opiniones o bien el acatamiento liso y llano a sus confusas propuestas. La participación del enfermo en la planificación de una intervención quirúrgica debe ser muy limitada, los profesionales saben lo que se debe hacer. Uno tiene la impresión de que estos hechos huelen a los años 60 ó 70, cuando grupitos de iluminados se atribuían la representación del estudiantado o del pueblo y planteaban con la violencia sus reclamos ante la indiferencia o complicidad del Estado y del gobierno nacional. Con la misma soberbia y mesianismo que en el pasado, estos grupitos desprecian a las mayorías y quieren llevarse por delante el ordenamiento democrático. Y hoy, al igual que en el pasado, las instituciones de la república, por falta de compromiso con el respeto al orden constitucional, no reaccionan debidamente. El desorden genera la necesidad de que vuelva el orden y un ordenador y la democracia no debe renunciar a esta tarea si no se quiere arriesgar la repetición de tristes páginas de nuestro reciente pasado. Las instituciones deben demostrar que realmente cumplen con lo que se espera de ellas: el mantenimiento del orden y de la ley. Humberto Guglielmin DNI 10.401.180 Bahía Blanca
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