“Improvisaciones”

Redacción

Por Redacción

Si hay algo que daña a un gobierno en el manejo de la cosa pública es la improvisación constante. Desgraciadamente, salimos de muchos años de desgobiernos –que es como acostumbraron a la sociedad– y el acostumbramiento hizo que todo fuera de mal en peor, pero los gobiernos se las arreglaban para dejar conformes a todos de una manera u otra. A partir de la nueva gestión es como que aquella decisión de la gente de buscar definitivamente el cambio hizo que la exigencia de la sociedad no admitiera más desgobiernos. Lamentablemente, aquel comienzo se inició de movida con improvisaciones: la decisión de fijar las remuneraciones por ley (veníamos de un gobierno que lo hacía a escondidas) y pretender la conformidad de una sociedad hastiada de ver cómo se enriquecían asquerosamente los funcionarios, diciendo que ésta era una manera de creer que serviría para dejar de robar. Personalmente creo que fue una improvisación absurda. La gente no quiere que se le robe más y de ninguna manera: ni con los sueldos que son una verdadera estafa al erario público (y una cachetada a los empleados que ganan miserias de 4.000 pesos, jubilaciones de 3.000 pesos), ni con los arreglos entre amigos del poder, ni con las empresas fantasmas. La ley que puso en riesgo la estabilidad laboral de 20.000 empleados públicos fue otra improvisación descabellada e inútil, porque si lo que se quería era terminar con el incremento de empleados y de funcionarios, está visto que hoy se está pagando las consecuencias de un gobierno que improvisa para ver cómo se sale de semejante atolladero. Si hay algo que es de suma necesidad es hacer las cosas con mucha mesura, con la cabeza fría, con la mente puesta en la búsqueda de soluciones generales para el conjunto de la sociedad, y no pensando en el escenario político del 2015, que sin lugar a dudas está en la mente de quienes se disputan el poder. Pasó siempre eso de que buscar perjudicar a quienes gobiernan sirviera para posicionarse mejor. Es una estupidez y una irresponsabilidad que con seguridad la gente no acepta más. Subestimar al electorado es un curro político fuera de juego en esta democracia. Cada uno sabe lo que quiere, y no es precisamente lo que quieren los atornillados al poder. A la gente ya no le interesa si sos peronista, radical, conservador, lo que quieran. Les interesa que sean honestos, capaces, desinteresados, con vocación de servicio y por qué no, patriotas útiles al país y su gente. Que Dios los ilumine para que se logre encaminar la provincia. Rubén Alí Yauhar DNI 8.211.757 Los Menucos

Rubén Alí Yauhar DNI 8.211.757 Los Menucos


Si hay algo que daña a un gobierno en el manejo de la cosa pública es la improvisación constante. Desgraciadamente, salimos de muchos años de desgobiernos –que es como acostumbraron a la sociedad– y el acostumbramiento hizo que todo fuera de mal en peor, pero los gobiernos se las arreglaban para dejar conformes a todos de una manera u otra. A partir de la nueva gestión es como que aquella decisión de la gente de buscar definitivamente el cambio hizo que la exigencia de la sociedad no admitiera más desgobiernos. Lamentablemente, aquel comienzo se inició de movida con improvisaciones: la decisión de fijar las remuneraciones por ley (veníamos de un gobierno que lo hacía a escondidas) y pretender la conformidad de una sociedad hastiada de ver cómo se enriquecían asquerosamente los funcionarios, diciendo que ésta era una manera de creer que serviría para dejar de robar. Personalmente creo que fue una improvisación absurda. La gente no quiere que se le robe más y de ninguna manera: ni con los sueldos que son una verdadera estafa al erario público (y una cachetada a los empleados que ganan miserias de 4.000 pesos, jubilaciones de 3.000 pesos), ni con los arreglos entre amigos del poder, ni con las empresas fantasmas. La ley que puso en riesgo la estabilidad laboral de 20.000 empleados públicos fue otra improvisación descabellada e inútil, porque si lo que se quería era terminar con el incremento de empleados y de funcionarios, está visto que hoy se está pagando las consecuencias de un gobierno que improvisa para ver cómo se sale de semejante atolladero. Si hay algo que es de suma necesidad es hacer las cosas con mucha mesura, con la cabeza fría, con la mente puesta en la búsqueda de soluciones generales para el conjunto de la sociedad, y no pensando en el escenario político del 2015, que sin lugar a dudas está en la mente de quienes se disputan el poder. Pasó siempre eso de que buscar perjudicar a quienes gobiernan sirviera para posicionarse mejor. Es una estupidez y una irresponsabilidad que con seguridad la gente no acepta más. Subestimar al electorado es un curro político fuera de juego en esta democracia. Cada uno sabe lo que quiere, y no es precisamente lo que quieren los atornillados al poder. A la gente ya no le interesa si sos peronista, radical, conservador, lo que quieran. Les interesa que sean honestos, capaces, desinteresados, con vocación de servicio y por qué no, patriotas útiles al país y su gente. Que Dios los ilumine para que se logre encaminar la provincia. Rubén Alí Yauhar DNI 8.211.757 Los Menucos

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