Inmune a las críticas, el chavismo asume todo el poder constituyente

Ni el ruego del papa Francisco pudo demorar la instalación de la asamblea que redactará una nueva constitución. El sector más duro del oficialismo copó los cargos. El Congreso, dominado por la oposición, desconoció al cuerpo y resistirá el desalojo.

Redacción

Por Redacción

El gobierno de Venezuela inauguró un nuevo capítulo del enfrentamiento con la oposición al instaurar ayer una Asamblea Constituyente integrada por sus partidarios desafiando un creciente rechazo internacional, incluido El Vaticano, que teme la deriva autoritaria del país.

Los 545 delegados de la Constituyente, que reescribirá la carta magna, asumieron sus bancas en una sala del palacio legislativo a pocos metros de la cámara donde se reúne la Asamblea Nacional, dominada por los rivales políticos del gobierno, que exhortaron a sus seguidores a marchar.

“Mañana empezaremos a actuar desde esta Asamblea Nacional Constituyente… No se sorprendan porque llegó el poder constituyente originario a Venezuela”, dijo al ser investida presidenta la excanciller Delcy Rodríguez, que acusó a los opositores de “violentos” y “fascistas”.

Cientos de simpatizantes del gobierno acompañaron a los miembros de la Constituyente a su toma de posesión con banderas venezolanas y retratos del expresidente Hugo Chávez, que prometieron devolver al edificio neoclásico, al grito de “¡Volvió!”.

La imagen fue retirada del palacio en 2015, cuando quedó en manos de la oposición.

La primera dama Cilia Flores y el vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela, Diosdado Cabello, encabezaron la movilización oficialista.

Cabello hizo los nombramientos de la junta directiva de la Constituyente y aseguró que una de las primeras tareas del organismo será confrontar al Congreso opositor y a la fiscal general Luisa Ortega Díaz, que antes simpatizaba con el gobierno pero rompió con Maduro. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) otorgó ayer medidas cautelares para proteger a la fiscal.

El presidente Nicolás Maduro no asistió a la toma la sesión inaugural. La instalación de la Constituyente intensificará la tensión política que ha generado casi cuatro meses de protestas contra el gobierno que han dejado al menos 121 muertos, casi 2.000 heridos y más de 500 detenidos.

Maduro adelantó que la Constituyente despojará a los parlamentarios de su inmunidad pero los legisladores advirtieron que sólo abandonarán el recinto por la fuerza. “Para acabar con el Parlamento tendrán que matarnos”, declaró el vicepresidente primero de la Asamblea Nacional, Freddy Guevara. La oposición boicoteó la elección de la Constituyente y ayer se reunió en varios puntos del país para mostrar su rechazo a la investidura, pero no logró gran apoyo.

“No se equivoquen con Venezuela. El mensaje es claro: los venezolanos resolveremos nuestra crisis entre venezolanos”,

dijo Delcy Rodríguez ante las críticas internacionales.

Preocupación vaticana

Cada vez más países dicen que no reconocen la Constituyente. La última crítica vino del Vaticano, que pidió demorarla y sostuvo que ésta “más que favorecer la reconciliación y la paz, fomenta un clima de tensión y enfrentamiento e hipoteca el futuro”. El presidente francés Emmanuel Macron pidió “renovar esfuerzos” para una mediación que evite más muertes.

Datos

“No se equivoquen con Venezuela. El mensaje es claro: los venezolanos resolveremos nuestra crisis entre venezolanos”,


El gobierno de Venezuela inauguró un nuevo capítulo del enfrentamiento con la oposición al instaurar ayer una Asamblea Constituyente integrada por sus partidarios desafiando un creciente rechazo internacional, incluido El Vaticano, que teme la deriva autoritaria del país.

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora