Irá a juicio por intento de femicidio en Neuquén: falló la red de protección

La mujer se salvó gracias a la intervención de su hijo de 14 años. Se cumplieron todos los pasos formales, pero falló la prevención real.





(Archivo)

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El 30 de diciembre, N. denunció a su pareja D. por violencia de género. La justicia de Familia dictó cautelares, medidas de restricción, aplicó los mecanismos de los que dispone, y que D. burló sistemáticamente. Hasta dispusieron su arresto por cinco días, una medida extrema que el fuero de Familia ordena de manera muy excepcional. Todo lo formal se cumplió, pero en el mundo real no cambió nada, en especial porque D. vive a 50 metros de N, la mujer que lo denunció. Hoy N. está viva porque su hijo de 14 años apretó el botón de pánico justo a tiempo y la policía llegó para salvarla cuando estaba a punto de morir estrangulada por su expareja.

Los detalles de este caso se conocieron esta mañana en la audiencia de control de acusación realizada vía Zoom. D., de 36 años, irá a juicio oral acusado de tentativa de femicidio, desobediencia a una orden judicial y resistencia a la autoridad. Está detenido con prisión preventiva, y el mínimo de la pena que afronta es de 10 años.

La fiscal de Género, Carolina Mauri, expuso el caso. Las identidades se preservan por razones de seguridad de la víctima, quien se encuentra en situación de vulnerabilidad.

La pareja se formó hace cuatro años, y tiene un hijo en común de un año y 6 meses. Ella, de 41 años, además es mamá de otro chico de 14.

Un día, harta ya de soportar la violencia de género que D. ejercía sobre ella, se animó y lo denunció en el marco de la ley 2785 de Régimen de Protección integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia familiar. Fue el 30 de diciembre pasado.

El juzgado de Familia impuso medidas de restricción que el hombre incumplió sistemáticamente. El arresto de 5 días tampoco lo hizo reflexionar.


Riesgo de femicidio


La fiscal Mauti pidió que el caso vaya a juicio con un tribunal colegiado.

Luego de la audiencia de hoy, la fiscal Mauri dijo a Río Negro que en el Poder Judicial todos sabían que el individuo vive a menos de 50 metros de la víctima. El caso estaba calificado en la categoría A: riesgo de femicidio.

Para que se entienda: D. estaba decidido a matarla. No porque padezca un trastorno o sea "un monstruo", sino porque considera a N. un ser inferior a él, o una cosa de su propiedad, de la cual puede deshacerse. Y eso intentó hacer. Eso es patriarcado.

Pese al riesgo de femicidio certificado, no se dispuso una consigna policial para proteger a N. Ni siquiera la madrugada del 26 de junio de este año, cuando un móvil de la comisaría 19 tuvo que concurrir cuatro veces al domicilio de la víctima porque D. se la pasó tirando piedras contra la casa y profiriendo amenazas.


"Te voy a prender fuego"


A las 5:30 de la mañana, D. logró meterse en el patio delantero de la vivienda y amenazó a su expareja con un cuchillo.

"Te voy a matar, te voy a prender fuego", le gritó. Es una amenaza que muchos femicidas cumplieron. El fuego para quemar el cuerpo de las mujeres es uno de los métodos utilizados.

La fiscal Mauri describió que D. golpeó a N. en el rostro, le provocó cortes y escoriaciones, la tiró al piso y comenzó a estrangularla.

Mientras, su hijo de 14 años apretó el botón antipánico y los dos policías que habían concurrido en las anteriores ocasiones a causa de los piedrazos volvieron a la casa.

El hombre tuvo que soltar a N. y los enfrentó, cuchillo en mano. Intentó escapar, pero uno de los suboficiales lo redujo y desde entonces está detenido.


Mínimo de 10 años


En la audiencia de hoy, el juez Mauricio Zabala dio por por formulada la acusación por homicidio calificado por el vínculo y por haber sido cometido en un contexto de violencia de género, y desobediencia a una orden judicial y resistencia a la autoridad.

El mínimo de la pena es de 10 años.

El juicio podría realizarse en fecha próxima, y en principio serán citados 12 testigos, todos de la fiscalía.


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