Jaime Roos por primera vez en Neuquén



En el marco de una gira por Argentina, que incluyó el viernes Mar del Plata y anoche Bahía Blanca, llega el reconocido músico uruguayo Jaime Roos. Brindará un concierto en el cine Español. Su música es una original combinación de rock, candombe, murga y milonga, fusionada con una naturalidad y consistencia verdaderamente sorprendentes. También ha sido permeable a otras influencias benéficas provenientes de la vertiente popular.

NEUQUEN (AN).- Dueño de un estilo musical original y muy de su tierra, el Uruguay, Jaime Roos es un eximio y prolífico compositor que ha atesorado una rica experiencia y reconocimiento dentro y fuera de su tierra. Llega hoy para actuar en el cine Español de Neuquén, desde 21:30. La entradas están en venta en la disquería de avenida Argentina y diagonal 25 de Mayo.

En el momento de nacer, en 1953 su padre -un viajante francés nacido en Alsacia- recorría el Uruguay por su trabajo. Su infancia transcurre en el barrio Sur de Montevideo, en un departamento de la calle Convención, a metros de Durazno, esquina inmortalizada en una de sus mejores canciones.

Los tambores que recorren el barrio, todo lo que transmite la radio, la música de los tablados del carnaval, más los Beatles y el rock, han sido algunas de las influencias que asimiló -como comentó- para luego plasmar una música de innegable personalidad y sello propio que le ha valido el enorme éxito con el que cuenta en su país, y que se está extendiendo sin pausa en la Argentina.

Su música es una original combinación de cuatro elementos básicos: rock, candombe, murga y milonga, fusionados con una naturalidad y consistencia verdaderamente sorprendentes. Fuera de estos ingredientes principales se pueden encontrar, además, toques de tango, jazz, vals, bolero, música centroamericana y huayno, entre otros. En fin, todo lo que pueda proveer la música popular.

Desde muy jovencito por causa de un tío, aprendió a frecuentar con fruición los clubes de jazz. Estudió guitarra clásica y a pesar de que poco confiaban en su virtud, dentro de su hogar, el muchacho seguía por los lugares jazzeros hasta que consiguió formar su propio grupo “Los Robbers”.

En una exquisita galería de su vida, que pintó el diario La Nación, se detalla su vida en Europa a partir de 1974 “solo y sin plata pero libre”. Recorrió Holanda, México y París con sones de “Candombe del 31” y más tarde el regreso a su patria chica, Montevideo 1982 donde para “matarse” el hambre se empleó en un restaurante. Pero es historia vieja. Un cambio de la fortuna, su nombramiento en 1995 como ciudadano ilustre de la ciudad de Buenos Aires, giras y varios discos, le auguran una merecida continuidad.

De su despegue hacia otras tierras, él mismo recuerda que corría 1974, al cumplir 21 años, en una semana, álgida, “dejé los estudios, me dediqué a la música, me fui de mi casa, dejé a mi novia y me embarqué para Europa” . Allí, solo y sin plata pero libre, trabajó como sonidista, boletero, portero, utilero, pegatinero, músico de cabaret, músico de ballet folklórico argentino, bajista de grupos de salsa, jazz, rock.

En París se le acabó el dinero y tuvo que vivir dos meses robando comida. “Ahí lo conocí al Chango Farías Gómez que estaba viviendo en el metro porque no tenía plata. Lo invité a mi habitación y vivimos un tiempo juntos”. En el camino conoció a una muchacha holandesa, quien lo acompañó en la vida, el arte y fue la madre de su hijo Yamandú.

Pasaron los años. Jaime era músico en cabarets, clubes de jazz y de salsa. No paraba de componer, iba por su tercer disco, pero no vivía de su música. Entonces Europa dejó de sorprenderlo, quiso cambiar de nuevo y decidió volver a Uruguay. Era 1982.

Después del disco “Brindis por Pierrot” la carrera del uruguayo dio un giro. Compuso la canción que fue emblema de la Selección Nacional Uruguaya en uno de los campeonatos del mundo, hizo la música para la publicidad televisiva del diario “El país”, y se transformó en uno de los productores de discos más importantes de Uruguay, además de tener más de 25 discos editados, contando las recopilaciones y los originales.

La discografía de Jaime Roos es abundante. Candombe del 31″ (1977) , “Para espantar el sueño” (1978/79), “Aquello” (1981), “Siempre son las 4” (1982), “Nunca, nunca” (Cassette simple – 1983), “Mediocampo” (1984), “Mujer de sal junto a un hombre vuelto carbón”, “Brindis por Pierrot” (1985) , “7 y 3” (1986), “Sur” (1987), “Esta noche” (En vivo en “La Barraca” – 1989), “Estamos rodeados” (1991), “Cuando juega Uruguay” (1992), “Primeras páginas”, “La margatita”, “El puente” (1995), “Si me voy antes que vos” (1996) , “Concierto aniversario” (En vivo en el Teatro Solis – 1998) y “Contraseña” (2000).


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