Javier Celoria: recuerdos de un hombre invisible
De familia de productores, conoce el ambiente del espectáculo y el detrás de escena de los artistas más importantes. Hoy, él mismo como productor, trabaja, aunque nunca lo veamos, para que todo suceda en escena.
P: En diez palabras (más o menos), ¿quién es Javier Celoria?
R: Soy productor, pero me considero un simple eslabón, aunque apasionado, entre el público y el artista. Nadie va a ver un show porque lo haga tal o cual productor, eso queda detrás de escena.
P: ¿Cómo aparece la producción en tu vida?
R: Mi padre me enseñó y me dejó un oficio de chico. Yo acomodaba sillas, cargaba equipos, mi hermano más chico atendía el bar del Cine Español y hoy es sonidista. Empecé a estudiar Comunicación Social en Roca, pero al año me vine a Buenos Aires. Un día fui a ver a Javier Malosetti y me encontré con un productor que me conocía de ir a Neuquén. Me dijo que tenía que laburar en eso y empecé con Luis salinas, de quien yo era medio fan .
P: ¿Cuál fue el primer tu primera producción?
R: Fue cuando laburaba con Salinas. Un productor me convoca para una gira con Emir Kusturica. Y tenía 22 años, imaginate! En un avión con Kusturica! Ese mismo productor me hace lugar en su oficina en La Trastienda. Para mi La Trastienda era como conocer la baticueva, un lugar al que iba desde muy chico. Me propone laburar ahí, fue un momento bisagra, más no podía pedir. Con los años terminé trabajando con los tipos que juntaba en figuritas: Spinetta, Chick Corea, Hermeto Pascoal, Richard Bona, Fattoruso…
P: ¿Una anécdota con artistas en la región?
R: Las mejores no se pueden contar! (risas). Pero recuerdo una con Lila Downs en Cipolletti. Estaba todo vendido, pero ella llegó muy resfriada. Bajó del avión un par de horas antes del show y me dice “hola” casi sin voz. Estaba muda! Faltaba una hora para que suba a cantar, todo lleno y no tenia voz. Íbamos en el auto, me transpiraban las manos. Al otro día siguiente ella tenía fecha en el Gran Rex, por lo que no lo podía suspender. De pronto, empezó a hacer un ejercicio de respiración y pasó de muda a susurro, de ahí a disfónica hasta recuperar la voz, te con miel y jengibre mediante. Conclusión: hizo un show tremendo. La gente salió enloquecida. Ahí te das cuenta cuando un artista es profesional. Para ella era mas fácil cancelar el show, pero no.
P: Esa salió, pero ¿otra en que no tanto?
R: Diego el Cigala en el casino, no fue su mejor noche (risas). Mucha gente salió disconforme. Después del show fuimos a un restaurante y se puso complicada la cosa. 2 am y a alguien se le ocurrió pedirle que se cante algo. Yo temblaba (risas), pero hizo seis canciones que no se podían creer. Nos conmovió. Al final, show lo vivió en ese restaurante. Todos salimos emocionados. Qué lástima que no hizo esto en el escenario…
P: ¿Qué te define como productor?
R: Trato que la música en vivo llegue a lugares a los que tal vez no llegaría. Me gustaría resaltar a muchos músicos locales que han producido sus propias carreras, e hicieron un laburo de producción independiente muy valorable. Rafo Grin, Zezé, Gustavo Giannini, Chakal Navarro (La Estafa Dub), Noe Pucci, Enrique Nicolás, se han convertido en referentes y han llevado su música a los mejores escenarios, no solo por su talento musical, sino porque han producido y trabajado mucho, me gustaría que mi productora tenga ese espíritu y esencia siempre.
P: ¿Y nunca pensaste en tocar?
R: NS/NC (risas)
P: En diez palabras (más o menos), ¿quién es Javier Celoria?
R: Soy productor, pero me considero un simple eslabón, aunque apasionado, entre el público y el artista. Nadie va a ver un show porque lo haga tal o cual productor, eso queda detrás de escena.
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora