Javier Santanera, crear y compartir teatro desde Cipolletti

Javier Santanera, director de “Mujer en la ventana con perfume de ayer y el alma prendida con alfileres” habla de su participación en el Quinto Festival Nacional de Teatro de Roca.



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Director y actriz se preparan para la participación de su obra en el festival roquense.

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Entre costuras e inmigración se desarrolla la obra.

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Emilse Giardili es coautora de este unipersonal de El Piso de Arriba.

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Elegida. La pieza representará a Río Negro en la Fiesta Nacional.

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A tablas. La obra se podrá ver el sábado próximo a las 21.

El último encuentro de Javier Santanera con diario “Río Negro” data de 2008, en la Fiesta Nacional del Teatro en Formosa, cuando actuaba en “El Campocómico”. El nomadismo teatral lleva a charlar hoy sobre la puesta de “Mujer en la ventana con perfume de ayer y el alma prendida con alfileres”, que con su coautoría y dirección, el sábado 29 a las 21 estará en el Quinto Festival Nacional de Teatro en Roca. Gestado y organizado por Fundación Cultural Patagonia (FCP) y el Instituto Universitario Patagónico de las Artes (IUPA) el encuentro se desarrollará en el Auditorio “Ciudad de las Artes” y el Centro Musical de FCP, Rivadavia 2263, donde pueden adquirirse las localidades de lunes a viernes de 8:30 a 12:30 y de 14 a 20, en Secretaría de la Fundación.

Emilse Giardili, protagonista de “Mujer en la ventana…” es coautora de este unipersonal de El Piso de Arriba de Cipolletti, ganador del Provincial de Teatro de diciembre en El Bolsón, que representará a la provincia en la Fiesta Nacional de Mendoza en mayo. La actriz interpreta a una argentina que llega a España tras un sueño. Cose de noche y subalquila rincones de su departamento a inmigrantes, a cambio de botones. Entre costuras, los recuerdos se mezclan y no faltan las sonrisas contenidas, silencios cómplices, miradas pícaras, sin perder el ojo crítico a una realidad que golpea más allá de su ventana. La pieza es resultado del trabajo de investigación y búsqueda de años, que comenzó a gestarse en esas tierras europeas donde Emilse estuvo radicada del 2000 al 2012.

“Este año retomamos temporada haciendo funciones los sábados en Espacio Pueblarte (Chile 855), un teatro independiente, relativamente nuevo en Cipolletti, lugar que queremos mucho, muy íntimo para la obra”, precisa Santanera.

“Estaremos en el Quinto Festival que organizan la FCP y el IUPA. Estamos muy contentos de concurrir porque además hay varios talleres, seminarios y funciones con propuestas cuya calidad conocemos, y es un lindo momento de intercambio con la comunidad de Roca y del Instituto Universitario. Después nos quedan los primeros días de mayo con funciones para escuelas secundarias con debate posterior, una actividad que nos gusta hacer en general porque es un ámbito de reciprocidad con la gente y una apuesta a que los jóvenes se acerquen al teatro. Estamos convencidos que lleva, una vez que se conoce, a descartarlo o elegirlo como propuesta. Pero, desconociendo es muy difícil optar”.

P- Después qué sigue.

R- A mediados de ese mes, estamos saliendo para Mendoza, a la Fiesta Nacional, para la que fuimos elegidos en la Provincial de El Bolsón. Después recorreremos la región y tenemos la ilusión de ir a Paraná, ciudad que dentro de la obra es nombrada, y nos encantaría poder llevarla allí. Todas estas invitaciones son muy gratas porque abren un montón de posibilidades laborales y nos permiten difundir nuestra tarea.

P- De acuerdo con tu experiencia, ¿cómo analizás la actividad teatral en la región?

R- En Río Negro la veo crecer mucho desde hace años. Cuando digo crecer, es que lo veo también en el trabajo propio, que vamos descubriendo, teniendo espacios de formación, de compartir experiencias, contactos. En la geografía teatral rionegrina, donde los grupos están distribuidos en varias ciudades distantes entre sí, que exista la posibilidad de viajar y ser recibido por un grupo y hacer funciones en su sala –aquellos que la tienen– o en alguna pedida por ellos, hace un teatro muy variado. En diciembre pasado estuvo la Fiesta Provincial y se presentaron 28 obras de toda la provincia. Cada una hizo dos funciones, de modo que fueron casi 65, seis días. Hay que pensar que son posibles también, por el esfuerzo y organización de los anfitriones y el aporte inestimable de los equipos técnicos de sala, altamente preparados. Yo, por ejemplo, muchas no las había visto y fueron muy variadas en cuanto a la forma de tratamiento y a lo que contaban. Quedé sorprendido por la calidad y me gustaron muchas, la mayoría de las que pude ver en El Bolsón.

Creo que eso se relaciona con años de trabajo en Río Negro, donde tienen mucha implicancia –por un lado– los grupos, su apertura y capacidad creativa, la posibilidad de compartir, y además el Instituto Nacional de Teatro. La delegación rionegrina ha fomentado mucho la generación de lugares de encuentro, de formación, como el que hubo durante todo el año pasado para directores. Allí nos fuimos encontrando actores como yo, que trabajamos en la dirección u otros, directores de toda la provincia, donde no sólo pudimos ver la labor del otro, sino aprender a compartir y cursar juntos un seminario anual. Fue muy interesante y muy bueno, pensando en el futuro.

Hoy, cuando miro para adelante, veo un grupo de veinte, treinta personas con elementos nuevos para seguir dirigiendo, y con ganas de hacerlo. Porque, cualquier encuentro así, cualquier espacio de formación, estimula las ganas de intentar nuevos caminos. Las fiestas provinciales en Río Negro son puntos de reunión, de intercambio, de conocimiento de diferentes propuestas, donde se comparten momentos de charla, de discusión, se pueden analizar políticas culturales, se debaten criterios de trabajo, y también hay talleres en los cuales aprender. Yo hablo de mi provincia, pero sé que en muchas otras, el empuje que ha tenido el teatro en los últimos años se relaciona con el envión, con la presencia del Instituto Nacional de Teatro (INT). Hoy nos toca a nosotros representar a Río Negro, porque para eso nos han seleccionado, pero hubo una gran cantidad de puestas que podrían estar en nuestro lugar. Y es hasta, a veces, injusto que se elija solo una.

P- ¿La actual situación económica, afecta la continuidad de esa evolución, la concurrencia del público a las salas?

R- Todavía no ha incidido directamente. Lo va haciendo de a poco. Este 2017, para la zona, no estamos tan dispuestos como en años anteriores, a decir que vamos a hacer una, dos, tres temporadas, porque sabemos que no hay tanto público con ganas o posibilidades de salir. La crisis ha golpeado a todo el país. En Buenos Aires, el tema ha sido más fuerte en el teatro comercial que, si los números no cierran, cambia. En el independiente, a veces en la escasez se encuentra la creatividad. Cuando faltan algunos recursos, se tratan de emplear a favor. Como en una toma de yudo, que el impulso del contrario se aprovecha en beneficio propio. Y en muchas ocasiones, eso resulta en propuestas más poéticas que si se dispone de todos los medios. Estamos en un primer momento, en el que todavía no se ha visto el golpe fuerte de la crisis, y los próximos años serán, para el teatro seguramente, más duros, por lo menos en el interior. Por eso también es importante la defensa de los recursos del INT. En la medida que permanezcan intactos, podremos seguir trabajando.

P- Qué esperan del Quinto Festival de Teatro

R- Para nosotros, la participación en este festival –porque no abundan muchos así interesantes en el país, con tanto nivel– nos resulta muy importante para mostrar “Mujer en la ventana con perfume de ayer y el alma prendida con alfileres”, allí, en el IUPA, un lugar de formación artística. Que sean posibles estos festivales, que puedan traer espectáculos como los que están programados, aporta mucho a conseguir nuevos públicos, nuevos espectadores, estimula y nos trae la posibilidad de aprender. Es una forma de acercar el teatro. Es bueno estar en Roca mostrando nuestra historia y que siga teniendo caminos abiertos, momentos de vuelo.

La semana pasada, se comunicaron con nosotros, alumnos de Arte Dramático del IUPA, porque dentro del Festival habrá mesas en las que se hablará de las obras, y nos estuvieron haciendo preguntas sobre “Mujer en la ventana…”. Que gente estudiosa del teatro o interesada en el arte, de por sí, se acerque con tanto interés, es algo que nos encariña. No solo trabajamos por el momento del escenario, sino además por todo lo otro, pensar y ver qué lecturas genera.


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