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Otro escándalo por la actuación del juez Greca, ahora en un caso de droga en Zapala

El magistrado embistió contra la fiscal federal de Zapala, que lo investiga por presunto abuso de autoridad en el caso del soldado asesinado Pablo Córdoba.

El juez federal de Roca y subrogante en Zapala, Hugo Greca, procesó a un hombre por «tenencia de estupefacientes» en una causa con amplias ramificaciones que se convirtió en un nuevo escándalo por la actuación del magistrado. Greca es el juez que tramita el expediente por el asesinato del soldado Pablo Córdoba, sin avances en los más de 10 meses de ocurrido el crimen.

A lo largo de su resolución dictada a fines de marzo y conocida este jueves, Greca desliza que el hombre «podría» haberles brindado «asesoramiento» a dos hermanos supuestos vendedores minoristas de droga, pero admite que no tiene ninguna prueba. De hecho, no le imputa formalmente esa conducta. Al mismo tiempo dicta el sobreseimiento de los hermanos. Es decir, arroja sospechas de que colaboraba con dos personas no se entiende en qué, porque no cometieron ningún delito.

El procesado es Félix Martín Norberto Martínez Stagnaro, quien merece una presentación. Es empleado del juzgado federal de Zapala, pero está de licencia desde octubre del 2022 por sus consumos problemáticos. Pese a que su delicado cuadro de salud y extrema vulnerabilidad son ampliamente conocidos, incluso por el juez Greca, nunca se lo trasladó a otra dependencia para alejarlo del conocimiento de causas por narcotráfico, que se manejan en la oficina en la que trabaja.

En su poder encontraron 7 gramos de marihuana y 0,8 de cocaína. Cuando allanaron su vivienda, el 7 de junio del 2023, él mismo le dijo a la policía dónde estaba: en un frasco transparente. Sufre un problema de adicciones grave, y si bien no está codificado cuánta cantidad de estupefaciente se considera para uso personal, lo secuestrado es ínfimo. Lo reconoció el comisario mayor Dante Catalán, jefe de Antinarcóticos de la Policía de Neuquén, el año pasado ante una consulta de Diario RÍO NEGRO«la cantidad fue mínima, no considerable».

Además Martínez Stagnaro era secretario de prensa del gremio judicial, UEJN. El sindicato está enfrentado con el juez, y apoya a una empleada que lo denunció por «acoso laboral y violencia contra las mujeres» en el Consejo de la Magistratura. Greca está en campaña para ascender a camarista, y acusaciones de ese tipo son piedras en su camino.

Por otra parte, es hermano de la fiscal federal interina de Zapala, Karina Martínez Stagnaro, quien investiga al juez Greca por presunto abuso de autoridad y violación de los deberes de funcionario público, a partir de una denuncia de los familiares de Pablo Córdoba, el soldado asesinado en el cuartel de Zapala el 1 de junio del 2023.

El único detenido por orden de Greca en esa causa fue un docente que hizo una pintada en la pared del juzgado federal, lo que habla de las prioridades que tiene el magistrado. Al Ejército nunca lo investigó; por el contrario, le facilitó copia del expediente.

Un seguimiento peculiar


La causa contra Martín Martínez Stagnaro está plagada de detalles contradictorios.

Al hombre lo empezó a seguir la división Antinarcóticos de la Policía de Neuquén en febrero del 2023 (se recuerda que estaba de licencia en el juzgado desde octubre del 2022).

Lo vigilaron porque iba a la casa de los hermanos Vanerio, ampliamente conocidos en Zapala y a quienes se vincula con la venta de droga al pormenor. El narcomenudeo.

La madre de Martínez Stagnaro vive enfrente de los Vanerio. Atraviesa problemas de salud, requiere compañía casi constante, y los hijos la visitan seguido para llevarle medicación y seguir su estado de cerca. Ambas familias se conocen desde hace décadas.

Comprador-asesor-vendedor


Pese a la dedicada tarea de vigilancia policial, no lograron ni una fotografía o video que demuestre que el imputado les compraba drogas a los vecinos de su madre. De todos modos, el expediente asegura que mantenían una relación «comprador-vendedor». Este dato cobrará relevancia más adelante.

Los pesquisas elaboraron una hipótesis: Martínez Stagnaro «además de tener conocimiento de las acciones desplegadas en ese domicilio, podría estar asesorando a los sujetos que allí residen, dado sus conocimientos en relación a causas de narcotráfico, aludiendo además, a la relación de cercanía que podía existir con los otros sujetos investigados».

El juez Greca no tiene pruebas del supuesto asesoramiento, que además habría ocurrido con el empleado judicial de licencia y sin acceso a los expedientes del juzgado. Por eso, no lo acusó de ningún delito. Le imputó «tenencia de estupefacientes», una figura a la cual la Corte le quitó sustento constitucional hace años. El procesamiento sin prisión preventiva lo dictó en marzo pasado.

En el mismo acto sobreseyó a los hermanos Vanerio porque no hay pruebas de que vendan drogas. ¿Sobre qué los «asesoraba» entonces Martínez Stagnaro? ¿Qué les compraba?

Durante el operativo en la casa de los hermanos, que fue ofrecido a los medios como otro golpe al narcotráfico, secuestraron 0,85 gramos de marihuana y 22.900 pesos. Al parecer el quiosco era un fracaso.

Las armas


En el allanamiento a la casa de Martínez Stagnaro, la policía encontró tres armas antiguas. Greca también lo procesó por «tenencia de armas de fuego sin la debida autorización», pese a que es un delito provincial, y a que las armas están con la familia como herencia.

El magistrado especuló que las tenía «para repeler» una posible incursión policial. Martínez Stagnaro estuvo lejos de eso: guió a los efectivos de Antinarcóticos hacia el frasco donde guardaba la marihuana.

En las jornadas sobre la reforma procesal penal federal que se realizan en Neuquén, de las que Greca no participa, se habló mucho respecto de dedicar los esfuerzos a perseguir casos trascendentales y abandonar los de menor cuantía.

«Pobrecitos»


El juez fue más allá: le pidió a la Procuración General de la Nación que realice una auditoría en la fiscalía federal de Zapala, donde trabaja la hermana del imputado.

Greca usó como prueba la declaración de un policía que contó una anécdota. Relató que en una oportunidad le mencionó a la fiscal Karina Martínez Stagnaro que había fallecido el padre de los Vanerio, «a lo que ella comentó: ‘pobrecitos'».

Los pases de factura dentro del mundo judicial no son una novedad, pero distan de ser tan escandalosos.


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