La visión de Ricardo Apcarian como nuevo presidente del STJ: ‘Los jueces somos servidores públicos’

El titular del máximo tribunal de Río Negro remarcó la necesidad de acelerar los plazos de la Justicia, planteó que los magistrados no deben sentir que tienen privilegiados y habló de la sangría de funcionarios rionegrinos hacia Neuquén, donde les pagan más.

Desde el 1 de febrero Ricardo Apcarian presidirá en Superior Tribunal de Justicia (STJ) de Río Negro por tercera vez en los 12 años que lleva en la máxima instancia judicial de la provincia. De perfil más alto que sus cuatro pares del cuerpo, lidera el proceso de modernización del Poder Judicial rionegrino, que tiene en el uso de la Inteligencia Artificial una de sus bases, y en la “obsesión” por bajar los plazos de la Justicia, otra. Entre las definiciones que dejó en una entrevista con Diario RÍO NEGRO remarcó en la necesidad de que los jueces asuman que son “servidores públicos”. Además advirtió del impacto que tiene Neuquén y sus salarios más altos no solo en la actividad petrolera, sino también para los funcionarios judiciales, lo que se traduce en una sangría principalmente desde la Cuarta Circunscripción que tiene cabecera en Cipolletti hacia la provincia vecina.

Apcarian es un rara avis en el STJ ya que pasó directamente de la actividad privada al STJ, impulsado por los colegios de abogados de la provincia. En la sede administrativa del máximo tribunal en Cipolletti trazó los objetivos y problemas que afronta la Justicia rionegrina y que afrontará en 2026.

La realidad política y los pedidos de «mano dura»


El 2025 fue un año marcado por las elecciones legislativas y en la contienda tanto desde el Gobierno de Río Negro como desde sectores libertarios se exigió más «mano dura» de parte de la Justicia ante los hechos delictivos. El magistrado señaló que no han recibido presiones políticas. «No comparto algunas opiniones, pero no siento que esas opiniones dadas a publicidad nos obliguen a cambiar nuestra forma de resolver los conflictos», explicó. Dijo que los jueces están obligados a respetar los derechos que prevén las leyes de la Constitución Nacional reformada en 1994 y «esas leyes no siempre están, digamos, en línea con lo que la sociedad pretende».

El juez reconoció que a veces la sociedad y los medios a veces piden penas más duras, pero aclaró que se deben regir por las penas que están «puestas por ley y nosotros nos sujetamos a esos a esos límites, siguiendo los criterios de la Corte Suprema y nuestra propia doctrina».

La relación con el Tribunal de Impugnación


El año que está terminando mostró en más de una oportunidad al STJ marcándole la cancha al Tribunal de Impugnación, la instancia inmediata inferior. Apcarian señaló considera que en su visión no hubo roce institucional. «El Tribunal de Impugnación tiene un rol en nuestro sistema, el mismo rol que tiene la Cámara Federal de Casación Penal, que es garantizar el derecho al recurso», explicó.

En este sentido, «advertimos que el Tribunal de Impugnación no estaba cumpliendo adecuadamente esa doble la revisión plena de la prueba que implica, no limitarse a confirmar lo que dice la sentencia del juez de juicio, sino revisar por sí mismo la prueba y formar con sus propios argumentos una decisión confirmatoria o revocatoria de la decisión anterior». «Se había relajado un poco ese doble control en algunos casos (…) y le dijimos hagan bien el doble conforme. Nada más que eso».

El nuevo titular del STJ de Río Negro. (Foto: Cecilia Maletti)

«Capaz que del otro lado alguien dijo algo, pero nosotros no lo vivimos como un conflicto institucional, realmente», indicó Apcarian.

Los jueces y sus horarios de trabajo


La antecesora de Apcarian en el cargo, Cecilia Criado, fue en el inicio de su mandato clara en exigir el cumplimiento del horario laboral por parte de los jueces, que en algunos casos desdoblaban su horario labora. En este sentido el magistrado, planteó: «Nuestras acordadas y la ley orgánica dicen que los jueces tienen que estar en sus despachos durante la jornada de trabajo«.

Pero más allá de esto, el titular del STJ durante este año indicó que «la mejor prédica es el ejemplo«. Si nosotros llegamos temprano «es más fácil exigir a los empleados el cumplimiento del horario». Más allá del cumplimiento del horario, para Apacarian es clave que no haya atrasos en las sentencias. «Claramente, si estamos 8 horas por día sentaditos en nuestras oficinas, no vamos a tener atraso porque la estructura en relación a la cantidad de ingresos de expedientes da perfectamente para estar al día», precisó.

«En definitiva la respuesta es sí, a mí me gusta que los jueces cumplan el horario, pero insisto en esto, no no alcanza con llegar temprano». Y amplió: «Algunos jueces me dicen ‘yo vengo en la noche’. y les digo, la gente nos paga el sueldo, tenemos que ser y parecer.» «Entonces, en el horario del trabajo tenemos que estar acá, sí, porque no hacemos otra cosa, tenemos bloqueo de título», indicó.

Apcarian contó que hubo casos donde la audiencia era a las 9 y estaban todas las partes esperando y el juez no había llegado. «Eso es indefendible. Nosotros tenemos que estar antes que las partes», remarcó.

“ El mérito es ser digno de la función. Somos servidores públicos, esa es la realidad, aunque cuesta reconocerla”.

Ricardo Apcarian.

«La justicia es un servicio. Igual creo que ya pasó eso de considerar que uno pertenece a una clase social porque es juez. Lo digo sinceramente. El mérito es ser digno de la función. Somos servidores públicos, esa es la realidad, aunque cuesta reconocerla», remarcó.

Apcarian presidirá este año, como es norma, el Consejo de la Magistratura, y en la definición de funcionarios siempre se plantea el alto puntaje que tiene la entrevista que realizan los postulantes, que a veces puede volcar la definición de un cargo. Para Apcarian la integración mixta del Consejo (abogados, legisladores y jueces o Procurador) podría neutralizar en parte los riesgos de imposición de criterios«.

Las selecciones en el Consejo de la Magistratura


«El único estamento que está en minoría ahí es la justicia, porque tiene dos representantes, los abogados tienen tres y los legisladores tienen tres», remarcó. El juez indicó que el Consejo está integrado así y cada estamento defiende su intereses y tenemos que convivir con eso en la medida en «que sea razonable».

«Si uno ejerce responsablemente el rol, se puede, con 40 puntos, hacer buenas asignaciones, esa sería mi conclusión», indicó.

En cuanto a las cualidades que pide a los postulantes a jueces figuran «que sea una persona comprometida, que entienda los límites de la función y que tenga una experiencia suficiente como para prestar el servicio».

La sangría hacia el Poder Judicial de Neuquén


Dentro de los problemas que vive justicia de Río Negro está la desventaja frente a los sueldos que se pagan en Neuquén. «Nosotros estamos permanentemente reemplazando funcionarios y empleados que se van a Neuquén», indicó Apcarian.

“Hay una fuga bastante importante, y sobre todo en Cipolletti, de funcionarios rionegrinos del poder judicial hacia Neuquén”.

Ricardo Apcarian.

«Tenemos un problema con Neuquén, tenemos una fuga bastante importante y sobre todo en Cipolletti de funcionarios del poder judicial a Neuquén», advirtió. En este sentido aseguró que tratan de mantener sueldos competitivos con la provincia vecina, sin desbalancear el presupuesto, aunque hay otros poderes de Río Negro, como el Legislativo, que está dando mayores aumentos. «Pagamos sueldos dignos porque son muy buenos sueldos. Hay que mantener los pies sobre la tierra y no perder el sentido de la realidad», aclaró.

En cuanto a qué se puede mejorar en los procedimientos de la justicia, Apacarian, cuestionó que los acuerdos de juicio abreviado a veces se terminan realizando minutos antes del juicio y no antes del control de acusación, como debería ser y los jueces tienen la agenda bloqueada hasta ese momento y no se pueden usar en otras causas. «Hemos trabajado con el Procurador (Jorge Crespo) tratando de cambiar esa modalidad, eso es una cuestión para trabajar», precisó.

También planteó la necesidad de que no se produzca un bache de meses entre la audiencia de responsabilidad pena y la de cesura, en la que se define la pena. «A veces transcurren meses cuando en realidad no debería ser así», advirtió

«Hay que ajustar todo lo que se pueda ajustar para achicar plazos». «Todo lo que implique bajar el índice de conflictividad, pacificar, nos va a traer como beneficio ganar en la sociedad más credibilidad, ese es el gran desafío», concluyó.

Relación con Sitrajur


«Es una relación un diálogo institucional. No tenemos conflicto con el sindicato. A veces conseguimos acuerdo, a veces no», señaló Apcarian sobre la relación con el gremio de empleados judiciales Sitrajur. Nos costó muchísimo cerrar un convenio colectivo, nosotros entendemos que es difícilmente mejorable el convenio colectivo. Tenemos hecho una propuesta, nunca la pudimos cerrar. Ellos defienden otros intereses, tienen otros requerimientos, alguno no estamos de acuerdo y bueno, vamos arreglando lo que podemos», indicó el titular del STJ en 2026 sobre la relación con Sitrajur.


Desde el 1 de febrero Ricardo Apcarian presidirá en Superior Tribunal de Justicia (STJ) de Río Negro por tercera vez en los 12 años que lleva en la máxima instancia judicial de la provincia. De perfil más alto que sus cuatro pares del cuerpo, lidera el proceso de modernización del Poder Judicial rionegrino, que tiene en el uso de la Inteligencia Artificial una de sus bases, y en la “obsesión” por bajar los plazos de la Justicia, otra. Entre las definiciones que dejó en una entrevista con Diario RÍO NEGRO remarcó en la necesidad de que los jueces asuman que son “servidores públicos”. Además advirtió del impacto que tiene Neuquén y sus salarios más altos no solo en la actividad petrolera, sino también para los funcionarios judiciales, lo que se traduce en una sangría principalmente desde la Cuarta Circunscripción que tiene cabecera en Cipolletti hacia la provincia vecina.

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