Kielmasz vuelve para otra pericia psiquiátrica

Los profesionales que lo conocen dicen que llega “entrenado” para el estudio. Cumple una condena a prisión perpetua por el triple crimen de Cipolletti.



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Desde el 2012, Claudio Kielmasz quiere obtener el beneficio de las salidas transitorias que le son denegadas.

ROCA

ROCA (AC).- Los profesionales que lo conocen, y que ya lo entrevistaron en innumerables oportunidades, sostienen que Claudio Kielmasz vuelve a la región “entrenado” para una nueva pericia. Dicen que es “inteligente y manipulador” y que incluso llega “preparado” para decir lo que el oído de los forenses pretende escuchar. La próxima semana, Ricardo Risso, el prestigioso médico psiquiatra, analizará al condenado con el objetivo de conocer si está apto para obtener el beneficio de las salidas, algo que se le niega desde hace más de cinco años.

El lunes y martes de las próxima semana Claudio Kielmasz viajará nuevamente desde el penal de Río Gallegos pero esta vez al Cuerpo Médico Forense de Roca, donde será sometido a una otra pericia psiquiátrica. En abril de 2013, luego de una junta médica de la que participaron varios profesionales, el juez de Ejecución Juan Pablo Chirinos le rechazó el pedido de salidas transitorias.

Kielmasz fue sentenciado a reclusión perpetua por el triple crimen de Cipolletti el 5 de julio de 2001 y, según la Ley Nacional de Ejecución Penal, el condenado podrá obtener el beneficio de las salidas transitorias transcurridos 15 años desde su detención, plazo que ya se venció en 2012.

Las pericias psiquiátricas siempre conspiraron contra el anhelo de Kielmasz, a quien los profesionales que lo analizaron en los últimos años calificaron como “un disocial”, “inteligente y manipulador, siempre va a hacer y decir lo que los demás esperan. Actúa para encontrar un fin atrás. No siente remordimiento. Es el jefe atrás de los hechos. No se perturba. No se le mueve un pelo, es frío y calculador”, explicó, por ejemplo, uno de los cinco forenses que lo entrevistaron en agosto de 2010.

Los mismos profesionales dicen ahora que Kielmasz llega “preparado y entrenado” para la nueva pericia. Incluso viene de Río Gallegos con un informe favorable de la psicóloga del penal, que lo asiste hace varios años en su tratamiento.

El Poder Judicial, con mucha dificultad, intentó reunir a dos psicólogos y dos psiquiatras para realizarle la pericia a Kielmasz. Varios se excusaron porque ya emitieron opinión en las innumerables entrevistas que le hicieron durante estos últimos 18 años. Finalmente, convocaron al médico Ricardo Risso que fue psiquiatra del Cuerpo Médico Forense de la Corte Suprema pero que ya se jubiló y ahora intervendrá como particular. Risso se hizo conocido en la región porque intervino en la pericia que se le practicó a Susana Freydoz. En esta oportunidad la provincia deberá pagarle honorarios (ver recuadro).

El triple crimen de Cipolletti ocurrió entre el 9 y el 11 de noviembre de 1997.

Pocos psicólogos oficiales

El Cuerpo Médico Forense de la provincia de Río Negro está diezmado. Había cuatro psicólogos pero dos se jubilaron y no cubrieron esos cargos vacantes. Los dos que están interviniendo en las causas, uno es de Cipolletti y el otro de Viedma, viajan por todas las localidades y toman entre 700 y 900 entrevistas por año. Mediante acordadas, el Poder Judicial paga importantes sumas de dinero a peritos particulares.

El Cuerpo Médico Forense se creó en el año 1984 y desde entonces las pericias se quintuplicaron. Los psicólogos de Roca y Bariloche se jubilaron y sólo intervienen de manera oficial Sergio Blanes Cáceres, que es de Cipolletti, y Cristian Battcock, de Viedma. Las personas que tiene que someterse a una entrevista, y que viven en Río Colorado o Choele Choel, viajan más de 400 kilómetros para un turno en la Cuarta Circunscripción, por ejemplo. Y cada vez que se realizan juntas médicas en casos como el de Claudio Kielmasz se debe pagar honorarios a profesionales de la matricula porque los peritos oficiales no pueden intervenir porque ya emitieron opinión o porque tienen la agenda completa prevista con otros casos. Se sabe que toman entre 700 y 900 entrevistas por año. Una causa del juzgado de familia demanda al menos unas cinco entrevistas y por los trámites de insania aumentan un 300% los casos porque, según la ley, cada tres años deben entrevistarse con todos los que han sido declarados insanos.

El Poder Judicial ha designado médicos forenses, profesionales para la Oficina de Atención a la Víctima y consejeros de Familia pero hasta al momento no incrementó el pobre número de psicólogos forenses que deben emitir dictámenes en todas las causas penales de la provincia.


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