La bombera herida ya quiere volver al cuartel 

Rosana Rechenq, quien fue aprisionada por un trailer y salvó su vida por milagro, dice que junto a los bomberos está su “segunda casa”. Mejora, pero le espera una larga recuperación.



Notas anteriores:

 SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB).- La joven voluntaria del cuartel de bomberos de Melipal que resultó lesionada mientras trataba de reaprovisionar de agua a una unidad en la base del cerro Otto ya está en su domicilio recuperándose.

Sabe que su convalescencia puede llevarle entre uno y tres meses, pero está muy agradecida por la forma en que la apoyaron sus compañeros y ansiosa por volver al cuartel, al que denomina como “mi segunda casa”.

Durante la madrugada del miércoles, a la una, la bombera Rosana Andrea Rechencq, de 20 años, cumplía tareas auxiliares en la base del cerro Otto apoyando a los bomberos que luchaban contra el fuego.

El trailer que transportaba el tanque que debía reaprovisionar Rosana, se desacopló del camión que lo arrastraba y se volcó sobre el cuerpo de la joven aprisionándola de la cintura hasta los pies.

Resultó con lesiones en dos vértebras lumbares y tiene fracturas en algunas apófisis transversales. Más doloroso le resultó el disloque del fémur, que la obligará a guardar reposo absoluto un largo período, aunque podrá moverse con muletas.

Rosana explicó a “Río Negro” que “el fémur me lo colocaron en el sanatorio San Carlos con anestesia total, pero estuvo más de dos horas sin irrigación y aunque se recupera solo, ahora debo mantener reposo”.

El accidente y los riesgos que implica su profesión no la alejarán del cuartel de Melipal. “Mi papá y mi hermana mayor fueron bomberos y también los son mis otras dos hermanas. A mí me aceptaron a los 10 años en el cuartel y es mi segunda casa. Cuando grité vinieron todos a ayudarme, hasta los compañeros que estaban lejos, y me sentí muy apoyada” refirió Rosana.

Francis Rechencq llegó de Francia a los 14 años y su esposa Cristina de Italia, también cuando era muy chica. Se casaron y fueron a vivir a la isla Victoria, en medio del lago Nahuel Huapi, donde Francis se desempeñó como investigador en la estación biológica que funcionaba en la isla. Allí nació la primera hija del matrimonio, que por eso se llama Victoria. Después, ya afincados los Rechencq en Bariloche, nacieron Magalí, Rosana y Wanda.

El amor por la naturaleza y la vida influyó en Francis, y a poco de crearse el cuartel de bomberos de Melipal fue uno de los primeros voluntarios en acercarse. Ya no acude a los toques de sirena, pero todavía se mantiene en la reserva activa y su colaboración es permanente. Victoria siguió sus pasos, y aunque después de casarse se retiró, tomaron su puesto Magalí Rosana y Wanda, quienes heredaron de sus padres valores poco comunes.

Rosana estudia en la Universidad del Comahue y está en tercer año del profesorado de Educación Física con orientación a la montaña. El año pasado estuvo en el Aconcagua y al comenzar el incendio se encontraba practicando alpinismo en los cerros. Su pasión fue más fuerte y no dudó en pasar la madrugada realizando tareas de apoyo a sus compañeros. El accidente no va a cambiar sus costumbres.


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