La contracumbre, un acto partidario



El acto que llevó a cabo Cristina Fernández hace unos días y se calificó de “contracumbre” no fue más que un acto partidario (con la presencia de Dilma, otra corrupta), algunos peronistas y partidos de izquierda. ¿El propósito? Como siempre, criticar, victimizarse, dividir y agrandar más la grieta –“A río revuelto, ganancia de pescador”–.

La verdad, no entiendo por qué el peronismo –no todo– siendo un movimiento tan importante y con gente inteligente no se despoja de una buena vez de la influencia de Cristina Fernández que claramente lo perjudica. En mi humilde opinión el peronismo no necesita de Cristina. Ella sí necesita del movimiento, porque lo que busca esta señora, ávida de poder, dinero y venganza, no es la unión, es obtener apoyo a su pretensión de retornar al poder y hacer lo que le venga en gana como ya lo demostró.

Quienes la apoyan, ¿qué dicen de la corrupción por la que tiene varios procesos? ¿Acaso pretenden que quede impune? Esperemos que si el próximo gobierno es peronista, lo ejerza el mejor representante, que trabaje por la unión y no por la división. No más pasado, no más corrupción ni autoritarismo.

Jorge Temi

DNI 7.567.867


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