La crisis petrolera fue parte de la teleconferencia con Fernández

El gobernador de Neuquén, Omar Gutiérrez, planteó la necesidad de tomar medidas para evitar una ola de despidos en el sector. Desde Nación se anticipó que se avanza en un barril criollo y retenciones móviles, pero que antes subirán los impuestos.




Desde el sindicato de Petroleros Jerárquicos se anunció el inicio de medidas de fuerza a partir de la semana que viene.

Desde el sindicato de Petroleros Jerárquicos se anunció el inicio de medidas de fuerza a partir de la semana que viene.

Si bien en su discurso al pueblo, el presidente Alberto Fernández, aseguró que no se está ante una discusión entre la salud y la economía, en la teleconfencia que ayer mantuvo con los gobernadores se abordó puntualmente la crítica situación del sector petrolero en donde los despidos podrían sumarse de a miles.

El planteo fue introducido por el gobernador de Neuquén, Omar Gutiérrez, quien reiteró el plan que diseñó para incentivar al sector que por un lado se vio golpeado por la caída del precio internacional del petróleo y ahora también por el desplome de las ventas a raíz de la cuarentena.

Según se supo, Gutiérrez planteó un sistema de tres medidas a la par: por un lado que se aplique un precio sostén para el barril local para mejorar la rentabilidad de las empresas productoras. Por otro lado, propuso que se instrumente un esquema de retenciones móviles que tiendan a cero en momentos de crisis como el actual y suban hasta el 8% cuando el precio mejora, atenuando el impacto en los surtidores.

La tercera propuesta de Gutiérrez fue liberar para la exportación los excedentes de producción, volúmenes que hoy son realmente significativos y superan los 200.000 barriles por día.

Los planteos de Gutiérrez se dan en momentos en los que las cámaras empresarias ya están analizando aplicar preventivos de crisis para suspender el pago de salarios de miles de trabajadores de la industria petrolera.

Fuentes del gobierno nacional dejaron ayer trascender que hay voluntad para avanzar en la instauración de un precio sostén o barril criollo, pero no al nivel de lo que las provincias habían solicitado a través de la Organización de Estados Productores de Hidrocarburos (Ofephi) que fue de 54 dólares por barril, sino más cercano a los 40, teniendo en cuenta que en estos momentos el precio internacional del Brent es de 25 dólares.

A su vez, también se deslizó desde Nación que se avanzará en un esquema de retenciones móviles a las exportaciones. Ninguna de las medidas anteriores tiene costo fiscal dado que en el caso del precio sostén es solventado con el valor del surtidor, y en el caso de las retenciones actualmente es muy poco el crudo que se exporta, por lo que no afectaría los ingresos nacionales.

Al contrario, desde el gobierno nacional se anticipó que el miércoles aumentará el Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL) pero sin que esa suba se traslade a los surtidores, dado que será absorbida por las refinadoras como parte de la negociación.

El ICL no se actualiza en forma integral desde mediados del año pasado y acumula un atraso significativo. El alza del impuesto será de 3,17 pesos por cada litro de nafta y de 1,98 en el caso del gasoil, cargas que de no ser absorbidas por las refinadoras habrían generado un salto en los surtidores del 6 y 4 %, respectivamente.

Con este aumento, que entrará en vigencia el miércoles 1 de abril, el gobierno nacional mejorará un tanto los ingresos que percibe por las alicaídas ventas de los combustibles.


Comentarios


La crisis petrolera fue parte de la teleconferencia con Fernández