La diva de los excesos

Ella luchó, pero al final no lo logró: Amy Winehouse ya es parte de un club famoso y trágico tras morir ayer a los 27 años en Londres.

Por Redacción

La muerte le puso fin a la prometedora carrera de la británica Amy Winehouse, quien con su voz, su look de chica pin-up y sus actitudes controvertidas, resucitó desde su origen a géneros típicos de la música negra como el funky y el soul, hasta entonces reducidos a sonar en circuitos menores.

Fiel a una historia trágica de íconos roqueros, Winehouse falleció a los 27 años.

Las causas de su muerte no fueron informadas, fue encontrada en su piso de Camden luego de que una persona llamara al servicio de ambulancias a las 15:54 (hora de Inglaterra, cuatro horas menos en la Argentina), que envió dos vehículos al lugar.

“A su llegada, los oficiales encontraron el cuerpo de una mujer de 27 años que fue declarada muerta en el lugar. Prosigue la investigación sobre las circunstancias de la muerte. En este primer estadio no disponemos de una explicación”, informó un comunicado policial recogido por la prensa local.

El “Mirror on Sunday” indicó en bases a fuentes anónimas que Winehouse habría muerto por una sobredosis de alcohol y drogas.

La británica deja apenas dos discos grabados, pero que fueron suficientes para granjearle el respeto de todos.

“Amy es contralto y tiene un registro vocal ‘acústicamente poderoso’ con el que expresa todas sus emociones hasta desgarrar su alma y sus corazones”, afirmó la prensa británica luego de escuchar su segundo disco “Back to black”.

Winehouse volvió a darle visibilidad al jazz, al que había cantado en su primer CD “Frank”, por Frank Sinatra, pero además le abrió las puertas a toda una serie de cantantes como Duffy, Adele y varias más que retomaron los ritmos negros como el soul, el funky, el gospel y hasta el blues.

La cantante nació el 14 de septiembre de 1983 en los suburbios de localidad de Southgate, ubicada al norte de Londres y fue gracias a su padre Mitchell, un taxista, que comenzó a descubrir la música, en especial a Sinatra, Tony Bennett, Billie Holiday y Ella Fitzgerald, además de Aretha Franklin y Mavis Staples.

Sus compañeros de primaria recordaban que en la escuela era común que los preceptores y profesores castigaran a Amy por cantar en clase y a viva voz, canciones de Sinatra.

A los 10 años, Winehouse y un amigo formaron un grupo de rap “Sweet ‘n’ Sour” –Winehouse era Sour–, al que ella describió después como “el pequeño Salt ‘n’ Pepa judío blanco”.

Asistió a la Escuela de Teatro Sylvia Young, un establecimiento de música británica y actuación para menores, y posteriormente a la Escuela Brit, una academia de artes de actuación al estilo de “Fama”, hasta que comenzó a cantar en pubs de la zona de Camden.

Tiempos de fama y escándalo

Gracias a su amigo el cantante Tyler James, Winehouse firmó el contrato con Universal a los 16 años y al poco tiempo se encerró en estudios con el productor Salaam Remi, con quien dieron a luz el disco “Frank” que contenía canciones cofirmadas con la cantante y dos covers.

Además de alzarse con varios Premios Mercury y Brit, Winehouse se aposentó sobre los escenarios delos tradicionales festivales como Glastonbury, donde fue aplaudida a rabiar por un público eminentemente roquero.

En el 2006 Amy sacó su segundo álbum, “Back to black” y el mundo cayó a sus pies. Le llovieron premios y elogios de la crítica. El disco vendió millones de copias. Su patrimonio fue estimado en más de 15 millones de dólares.

Por ese material, Winehouse logró seis nominaciones a los Premios Grammy, de los cuales ganó en cinco categorías, incluidas los de mejor artista y mejor álbum del año, con lo que obtuvo el récord de ser la primera mujer en ganar la mayor cantidad de reconocimientos en una sola noche y la primera artista británica ganadora de cinco Grammy.

En forma paralela, los problemas de Winehouse con las drogas se hacían cada vez más evidentes y eso la puso en el centro de atención de los crueles tabloides británicos, que hoy están severamente cuestionados por el escándalo Rupert Murdoch.

De hecho, en su canción “Rehab” Amy habla de una pelea con sus amigos y familiares que quieren llevarla a rehabilitación y ella les contesta que no.

En entrevistas, ella misma admitió que padecía trastornos alimenticios y que era autodestructiva. “Estar tirada y llorar” dijo que era una de sus actividades más habituales. La británica también había confesado en público un intento de suicidio.

En agosto del 2007 Winehouse canceló una serie de shows en el Reino Unido y Europa, como consecuencia del abuso heroína.

Aunque ingresó en clínicas de rehabilitación, la prensa británica seguía hablando del uso de drogas y eso se puso en evidencia en mayo de 2008, cuando participó del festival Rock in Río III, en la ciudad de Lisboa y brindó un show drogada, ebria y disfónica.

A eso se sumó el divorcio de Blake Fielder-Civil en 2009, después de dos años de matrimonio en los que siempre hubo dificultades en la pareja.

Winehouse pasó los años 2009 y 2010 con mayor presencia en los diarios sensacionalistas británicos que arriba de un escenario y dentro de un estudio, aunque para este año se anunció que ya estaba totalmente limpia, pero tuvo que suspender su gira europea después de un polémico recital en Serbia (ver aparte).

La última vez que fue vista en público, fue el miércoles pasado cuando salió al escenario junto a su ahijada Dionne Bromfield en el teatro The Roundhouse de Camden Town, donde la niña actuaba en una obra infantil.

A Winehouse se la vio bailar con Bromfield en el escenario mientras animaba a la audiencia a comprar su último álbum. Varios de sus colegas le rindieron tributo a través de la red social Twitter.

El cantante de Simply Red, Mick Hucknall, la calificó de “por lejos la mejor cantante británica de todos los tiempos” y habló de una “trágica pérdida”.

Su padre convertido también en cantante de jazz se enteró horas después de la muerte de su hija, según medios ingleses.

Estos aseguran que recibió la noticia a bordo de un avión en el que viajaba hacia Nueva York, donde tenía previsto dar un concierto. (Redacción Central y Agencias).

La muerte le puso fin a la prometedora carrera de la británica Amy Winehouse, quien con su voz, su look de chica pin-up y sus actitudes controvertidas, resucitó desde su origen a géneros típicos de la música negra como el funky y el soul, hasta entonces reducidos a sonar en circuitos menores.

Fiel a una historia trágica de íconos roqueros, Winehouse falleció a los 27 años.

Las causas de su muerte no fueron informadas, fue encontrada en su piso de Camden luego de que una persona llamara al servicio de ambulancias a las 15:54 (hora de Inglaterra, cuatro horas menos en la Argentina), que envió dos vehículos al lugar.

“A su llegada, los oficiales encontraron el cuerpo de una mujer de 27 años que fue declarada muerta en el lugar. Prosigue la investigación sobre las circunstancias de la muerte. En este primer estadio no disponemos de una explicación”, informó un comunicado policial recogido por la prensa local.

El “Mirror on Sunday” indicó en bases a fuentes anónimas que Winehouse habría muerto por una sobredosis de alcohol y drogas.

La británica deja apenas dos discos grabados, pero que fueron suficientes para granjearle el respeto de todos.

“Amy es contralto y tiene un registro vocal ‘acústicamente poderoso’ con el que expresa todas sus emociones hasta desgarrar su alma y sus corazones”, afirmó la prensa británica luego de escuchar su segundo disco “Back to black”.

Winehouse volvió a darle visibilidad al jazz, al que había cantado en su primer CD “Frank”, por Frank Sinatra, pero además le abrió las puertas a toda una serie de cantantes como Duffy, Adele y varias más que retomaron los ritmos negros como el soul, el funky, el gospel y hasta el blues.

(Continúa en la página 40)

Adiós a Amy Winehouse

(Viene de la página 39)

La cantante nació el 14 de septiembre de 1983 en los suburbios de localidad de Southgate, ubicada al norte de Londres y fue gracias a su padre Mitchell, un taxista, que comenzó a descubrir la música, en especial a Sinatra, Tony Bennett, Billie Holiday y Ella Fitzgerald, además de Aretha Franklin y Mavis Staples.

Sus compañeros de primaria recordaban que en la escuela era común que los preceptores y profesores castigaran a Amy por cantar en clase y a viva voz, canciones de Sinatra.

A los 10 años, Winehouse y un amigo formaron un grupo de rap “Sweet ‘n’ Sour” –Winehouse era Sour–, al que ella describió después como “el pequeño Salt ‘n’ Pepa judío blanco”.

Asistió a la Escuela de Teatro Sylvia Young, un establecimiento de música británica y actuación para menores, y posteriormente a la Escuela Brit, una academia de artes de actuación al estilo de “Fama”, hasta que comenzó a cantar en pubs de la zona de Camden.

Tiempos de fama y escándalo

Gracias a su amigo el cantante Tyler James, Winehouse firmó el contrato con Universal a los 16 años y al poco tiempo se encerró en estudios con el productor Salaam Remi, con quien dieron a luz el disco “Frank” que contenía canciones cofirmadas con la cantante y dos covers.

Además de alzarse con varios Premios Mercury y Brit, Winehouse se aposentó sobre los escenarios delos tradicionales festivales como Glastonbury, donde fue aplaudida a rabiar por un público eminentemente roquero.

En el 2006 Amy sacó su segundo álbum, “Back to black” y el mundo cayó a sus pies. Le llovieron premios y elogios de la crítica. El disco vendió millones de copias. Su patrimonio fue estimado en más de 15 millones de dólares.

Por ese material, Winehouse logró seis nominaciones a los Premios Grammy, de los cuales ganó en cinco categorías, incluidas los de mejor artista y mejor álbum del año, con lo que obtuvo el récord de ser la primera mujer en ganar la mayor cantidad de reconocimientos en una sola noche y la primera artista británica ganadora de cinco Grammy.

En forma paralela, los problemas de Winehouse con las drogas se hacían cada vez más evidentes y eso la puso en el centro de atención de los crueles tabloides británicos, que hoy están severamente cuestionados por el escándalo Rupert Murdoch.

De hecho, en su canción “Rehab” Amy habla de una pelea con sus amigos y familiares que quieren llevarla a rehabilitación y ella les contesta que no.

En entrevistas, ella misma admitió que padecía trastornos alimenticios y que era autodestructiva. “Estar tirada y llorar” dijo que era una de sus actividades más habituales. La británica también había confesado en público un intento de suicidio.

En agosto del 2007 Winehouse canceló una serie de shows en el Reino Unido y Europa, como consecuencia del abuso heroína.

Aunque ingresó en clínicas de rehabilitación, la prensa británica seguía hablando del uso de drogas y eso se puso en evidencia en mayo de 2008, cuando participó del festival Rock in Río III, en la ciudad de Lisboa y brindó un show drogada, ebria y disfónica.

A eso se sumó el divorcio de Blake Fielder-Civil en 2009, después de dos años de matrimonio en los que siempre hubo dificultades en la pareja.

Winehouse pasó los años 2009 y 2010 con mayor presencia en los diarios sensacionalistas británicos que arriba de un escenario y dentro de un estudio, aunque para este año se anunció que ya estaba totalmente limpia, pero tuvo que suspender su gira europea después de un polémico recital en Serbia (ver aparte).

La última vez que fue vista en público, fue el miércoles pasado cuando salió al escenario junto a su ahijada Dionne Bromfield en el teatro The Roundhouse de Camden Town, donde la niña actuaba en una obra infantil.

A Winehouse se la vio bailar con Bromfield en el escenario mientras animaba a la audiencia a comprar su último álbum. Varios de sus colegas le rindieron tributo a través de la red social Twitter.

El cantante de Simply Red, Mick Hucknall, la calificó de “por lejos la mejor cantante británica de todos los tiempos” y habló de una “trágica pérdida”.

Su padre convertido también en cantante de jazz se enteró horas después de la muerte de su hija, según medios ingleses.

Estos aseguran que recibió la noticia a bordo de un avión en el que viajaba hacia Nueva York, donde tenía previsto dar un concierto. (Redacción Central y Agencias).

Amy revivió el soul y el funk cuando estaban olvidados.


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