La explosión que marcó la historia de Aguada San Roque

La escuela albergue ha sido vital para el desarrollo de la comunidad. El martes se intentó apagar el fuego y auxiliar a las víctimas a como diera lugar. Una localidad de crianceros sin gas natural, ubicada en el mapa petrolero de Neuquén.

“Yo estaba afuera cuando escuché la explosión. Estaba tirando agua ahí, porque no me gusta que esté seco adelante y veo el humo que sale allí y yo sentí un cristiano que gritaba. Después sentí que caían maderas y dije: “qué pasará, qué pasará”. El martes 29 de junio Doña Chagua observó como ingresaban la ambulancia y el camión de Bomberos. Su casa está a la entrada de Aguada San Roque. Al día siguiente se enteró: dos operarios murieron -Nicolás Francés y Mariano Spinedi- y una docente -Mónica Jara- esta muy grave, con el 80% de su cuerpo quemado. “Los hijos míos todos fueron a la escuela, de aquella casita de ahí arriba, de ahí venía yo y venía de a caballo del cerro a traerlos a la escuela”. Pelo plateado y recogido, se despide con una perra blanca a la siga.

Al establecimiento lo bordea una cinta de peligro, que también alcanza a la posta sanitaria de al lado y los zeppelin de YPF que los abastecen. Una gran cantidad de policías custodian. Los bancos están desparramados, también algunos juguetes y pizarrones.

La explosión en la escuela 144, de nivel inicial y primario, la única del pueblo de 300 habitantes, ocurrió en el albergue de las niñas. Allí quedaron matafuegos que se usaron junto al hueco en la pared. El cartel de la obra sigue intacto. “Acá crece un sueño”, promete el eslogan del gobierno provincial. Además de los detalles del monto y el plazo de ejecución figura la contratista: Arte Construcciones SRL, que hasta ahora no brindó ninguna declaración oficial sobre lo sucedido. En el patio hay un mural cargado de árboles, flores, arcoiris, montañas, nubes y un libro abierto. “Ser niño es adueñarse de la aventura de combinar los colores para pintar la vida”, dice en letra manuscrita.

El establecimiento es de nivel inicial y primario. Quienes se quedaban allí, prepandemia, eran niños y niñas de parajes cercanos que dormían de lunes a viernes. Foto Florencia Salto.

La investigación fiscal indica que Mónica advirtió un inconveniente en un calefactor y por eso llamó al gasista y a su ayudante que estaban trabajando. Fueron hasta el lugar y ocurrió la explosión, entre las 14 y las 14.15. Ese día hubo estudiantes hasta las 12.

Muñoz tiene 75 años y su casa está enfrente de la escuela. Camina en silencio hasta el portón, donde las alpargatas clavadas esperan al sol. Él tiene un puesto y con lo que produce vende en la zona y también a las empresas. “En septiembre no queda nadie porque se van a la parición”, explicó. El martes estaba con su esposa. “Vamos a tomar unos mates y sentimos la explosión”, recordó. Fueron “dos reventones”. Enseguida pensó si había estudiantes: “casi todos son nietos míos”. Mónica, que se iniciaba como maestra, estaba consiente y recibió los primeros auxilios allí hasta que llegó la ambulancia de Añelo, que está a 60 kilómetros.

Muñoz estaba con su esposa cuando escuchó "dos reventones". Foto Florencia Salto.

San Roque es una localidad donde la mayoría son crianceros, sin asfalto ni red de gas natural, atrapada en el mapa petrolero: en ese territorio hay un bloque de la Cuenca Neuquina a cargo de Total.

“Estamos en el centro de lo que hoy es el boom de Vaca Muerta”, afirmó Claudio Moyano, el presidente de la comisión de fomento que está ubicada en diagonal a la escuela, en la que él mismo estudió. “Es difícil sostener la juventud en estos lugares por falta de trabajo sobre todo, la gente quiere crecer, quiere mejorar su economía y es entendible y se busca alternativas para que ellos se queden”, agregó.

-¿Sabe por qué se habilitó para que hubiera clases si la obra todavía no estaba concluida?
-No, no, eso no lo sé. Ayer (por el miércoles) a raíz de la investigación se sabe que la obra no estaba habilitada, pero bueno uno no lo sabía. Desconocía porque no nos compete a nosotros. Eso es competencia de otro lado, pero bueno hoy todavía se está investigando.

Contó que el albergue está suspendido desde que comenzó la pandemia. Reservado para los niños y niñas de parajes aledaños que se quedan de lunes a viernes. “La presencialidad era de los chicos que estaban en la zona urbana, que podían ir y volver en el día. En la zona rural se sigue trabajando con cuadernillos y de manera virtual aquellos que tienen 4G”, sostuvo.

El cartel de la obra. El día de la explosión hubo clases durante la mañana. Foto Florencia Salto.

La obra comenzó en 2019. “Se le fueron anexando varias cosas: dos aulas, una ampliación del salón de usos múltiples, una vivienda institucional y refacciones en el albergue. Estos días eran los últimos detalles”, sumó. Incluso se evaluaba la posibilidad de pensar en un secundario.

“Para nosotros es muy importante por eso el acompañamiento el martes, cuando se produjo la tragedia. Todos los vecinos vinieron a socorrer, a estar, no hubo miedo de decir: “uh qué me puede pasar”, era ayudar para que en la escuela no siguiera avanzando el fuego y pudiera quemar todo el edificio”, manifestó.

La plaza está entre el municipio y la escuela, con juegos y sombrillas de paja hawaianas. Hay un cartel con la leyenda “Las Malvinas son Argentinas”. Un mástil con las banderas provincial y nacional y dos placas rotas, en conmemoración a la fundación de la comisión el 27 de agosto de 1999 “como homenaje y agradecimiento a los hombres y mujeres que aquí luchan por un Neuquén mejor”. También un altar blanco con ángeles dorados y las estatuas de San Cayetano y María Auxiliadora, en la que alguien dejó dos trocitos de pan.

"Venía de a caballo del cerro a traerlos a la escuela", recordó una de las más antiguas pobladoras de la localidad. Foto Florencia Salto.

Se usó matafuegos de los que había en la escuela, acá en la comisión de fomento, en la salita. Después agua, manguera, balde, lo que había a mano para poder ayudar a que el fuego no siguiera avanzando”.

Claudio Moyano, jefe comunal de la localidad de 300 habitantes.

Comentarios


La explosión que marcó la historia de Aguada San Roque