La Expo Cipo dejó deudas y un futuro sombrío

El evento había sido declarado de interés municipal en Cipolletti.

CIPOLLETTI (AC).- Pese a las ambiciosas proyecciones que le daban sus organizadores -incluso con posibilidad de un mantenimiento anual- la feria de exposiciones «Expo Cipo 2000» está dejando como saldo un tendal de deudas y un cono de sombras respecto de su futuro.

La muestra se desarrolló desde el 7 al 16 de octubre en el amplio predio de más de 30.000 metros de superficie delimitado por la avenida Alem y las calles Río Limay y Kennedy.

Y casi desde el momento de la clausura -el 16 de octubre a la noche- empezaron los problemas, porque hubo gente que no cobró y, más aún, algunos todavía no logran contactarse con miembros del Comité Ejecutivo, designado como «la única autoridad del evento» con «decisiones inapelables» por las empresas «Eventos Empresarios» y «Montajes Especiales».

El presidente de ese comité es el vecino Dante Caballero, actuando como su ayudante Miguel Uribe.

La Expo Cipo 2000 fue declarada «de interés municipal» por el Deliberante, contó con el auspicio del municipio local (desde donde se hizo el lanzamiento con bombos y platillos), de la Universidad del Comahue, la colaboración del ministro de Desarrollo Social rionegrino Daniel Sartor, y las gestiones del asesor del gobierno provincial Tomás Del Ciotto.

Por lo pronto, con el Hotel Patagonia hay una deuda de casi 1.800 pesos originada en el alojamiento de los artistas que actuaron en la muestra.

Treparía a casi 5.000 pesos el compromiso incumplido con la firma neuquina que instaló los baños químicos. Uno de sus representantes, Omar Zec, confirmó este dato y sostuvo que le es imposible comunicarse con Caballero.

Siempre estuvo claro que tanto Caballero como Uribe tenían facultades excluyentes en la organización y de hecho manejaron las contrataciones y todo lo inherente a la feria, con los soportes públicos que de hecho representaban los avales institucionales mencionados.

En este sentido las presentaciones de Soledad Pastorutti -«La Sole»- y de Los Fabulosos Cadillacs no habrían producido las recaudaciones esperadas, aunque un dato que se ignora es cuánta gente ingresó pagando a esos espectáculos y el total de personas que visitaron la Expo durante 10 días.

No hubo, al cierre, ningún balance público ni información del tipo compatible con el nivel de difusión que tuvo el evento desde sus inicios en los ambientes oficiales y privados.

Fue imposible un contacto con el titular de la empresa que armó las carpas mayores -de apellido Ortiz, oriundo de Neuquén- porque se halla de viaje.

La oficina de la Expo, en la Galería del Edificio Cipolletti, se halla cerrada.

A una empresa de publicidad local se le adeudan 2.000 pesos. También hay deudas por otras publicidades, locutores y con personal que trabajó en el terreno ferial.

Tampoco habrían cobrado todos sus adicionales los policías que operaron en el importante esquema de seguridad montado. Se estaría debiendo asimismo -entre otras obligaciones pendientes- el alquiler de los poderosos traillers que usaron como vestuarios y alojamiento los artistas.


CIPOLLETTI (AC).- Pese a las ambiciosas proyecciones que le daban sus organizadores -incluso con posibilidad de un mantenimiento anual- la feria de exposiciones "Expo Cipo 2000" está dejando como saldo un tendal de deudas y un cono de sombras respecto de su futuro.

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