“La gente y la política”

Redacción

Por Redacción

La ciudadanía tiene un rol positivo en la organización política nacional. Está naciendo el 2015 y en octubre se elige el nuevo presidente que conducirá los destinos de los argentinos durante cuatro años. La sociedad civil debe saltar de la pasividad a la acción. No podemos quedarnos a esperar que los políticos nos presenten sus planes, que son como paneles de miel que cuando ganan los revierten en enjambres de moscas. Durante décadas fuimos burlados y hay que reaccionar con vivacidad, pragmatismo y patriotismo. El pueblo es el factor determinante de toda política de desarrollo, porque la economía debe estar centrada en la gente. Son las personas, no el mercado, la fase de la actividad económica. La unidad de la familia humana significa que cada persona sea un participante. Una sociedad que se deja marginar es menos efectiva, más frágil. Debemos ser actores en el proceso político de toma de decisiones que nos afectan como individuos o como nación, porque constituyen un bien social que debe ser respetado para todos. Una mayor participación de la sociedad civil es reducir la modalidad de gerenciar “desde arriba”, como si fuéramos objetos y no sujetos. Si queremos llegar a niveles de calidad de vida que merezcan llamarse humanos, hay que pensar en la libertad de los mercados regulados por la justicia del Estado, al que hay que agregar la solidaridad como actitud moral y social de la interdependencia entre los hombres y las naciones en búsqueda del bien común, que es el bien de todos y supone la dignidad de las personas que constituyen la familia humana. Hay un imperativo ético para toda la Nación. Es indispensable para humanizar los procesos de desarrollo y como primacía del bien común sobre cualquier clase de intereses y respetando los compromisos internacionales sobre los derechos humanos. Es darles a todos el derecho de todos. En décadas pasadas los Estados eran los protagonistas primarios de la vida económica; hoy, en la era de la globalización, hay una conciencia creciente del hecho de que es el sector privado el que tiene ese predominio; ya sean empresariales, sindicales o instituciones sociales, todas deben comprometerse en esta acción. Carlos H. Lenzi DNI 4.478.473 Buenos Aires

Carlos H. Lenzi DNI 4.478.473 Buenos Aires


La ciudadanía tiene un rol positivo en la organización política nacional. Está naciendo el 2015 y en octubre se elige el nuevo presidente que conducirá los destinos de los argentinos durante cuatro años. La sociedad civil debe saltar de la pasividad a la acción. No podemos quedarnos a esperar que los políticos nos presenten sus planes, que son como paneles de miel que cuando ganan los revierten en enjambres de moscas. Durante décadas fuimos burlados y hay que reaccionar con vivacidad, pragmatismo y patriotismo. El pueblo es el factor determinante de toda política de desarrollo, porque la economía debe estar centrada en la gente. Son las personas, no el mercado, la fase de la actividad económica. La unidad de la familia humana significa que cada persona sea un participante. Una sociedad que se deja marginar es menos efectiva, más frágil. Debemos ser actores en el proceso político de toma de decisiones que nos afectan como individuos o como nación, porque constituyen un bien social que debe ser respetado para todos. Una mayor participación de la sociedad civil es reducir la modalidad de gerenciar “desde arriba”, como si fuéramos objetos y no sujetos. Si queremos llegar a niveles de calidad de vida que merezcan llamarse humanos, hay que pensar en la libertad de los mercados regulados por la justicia del Estado, al que hay que agregar la solidaridad como actitud moral y social de la interdependencia entre los hombres y las naciones en búsqueda del bien común, que es el bien de todos y supone la dignidad de las personas que constituyen la familia humana. Hay un imperativo ético para toda la Nación. Es indispensable para humanizar los procesos de desarrollo y como primacía del bien común sobre cualquier clase de intereses y respetando los compromisos internacionales sobre los derechos humanos. Es darles a todos el derecho de todos. En décadas pasadas los Estados eran los protagonistas primarios de la vida económica; hoy, en la era de la globalización, hay una conciencia creciente del hecho de que es el sector privado el que tiene ese predominio; ya sean empresariales, sindicales o instituciones sociales, todas deben comprometerse en esta acción. Carlos H. Lenzi DNI 4.478.473 Buenos Aires

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