''La inercia colectiva'', por Julián Mozo



Otro partido perfecto. Se creía que ganarle a Serbia era prácticamente imposible y se logró. Lo mismo ocurrió con Francia.

Es evidente que hay revisar un concepto. Muchos pensábamos que Argentina tenía un solo jugador clase ‘‘A’’, como Campazzo. Resulta que con 39 años Scola lo sigue siendo. Está claro que Deck y Garino también lo son, estamos descubriendo que tenemos más jugadores y equipo.

Pero esto es nuevo, porque hace 25 días en la preparación Argentina era un equipo más vulnerable. Con problemas en el rebote, en defensa, para atacar en el cinco contra cinco. Eso se superó con los intangibles que genera la inercia colectiva. Es lo que permite que el equipo crezca, se conozca y se agrande.

Están los valores de la Generación Dorada en este equipo liderado por Scola. El resto acepta los sacrificios que pide el alto nivel mundial. La defensa te ahoga, son pirañas que te frustran, como le pasó a los últimos dos rivales. Eso se ejemplifica en Gobert.

A partir de la defensa, de la intensidad y la inteligencia para jugar al básquet, el grupo de jugadores ejecuta lo que plantea muy bien el cuerpo técnico. Y ahora ¿por qué no soñar con ganarle a España?

*Julián Mozo es periodista especializado en básquet. Autor del libro "El Señor de los Talentos" sobre Emanuel Ginóbili. Comentarista en TV y columnista en Infobae, entre otros.


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''La inercia colectiva'', por Julián Mozo