La investigación de las causas sigue en Neuquén
El juez Labate aceptó el planteo del fiscal Darquier. Son 23 víctimas, entre ellas Susana Mugica.
NEUQUEN (AN) – La investigación de una veintena de causas por secuestros y desapariciones de personas de la zona en la época de la dictadura militar, que iban a ser derivadas a la Cámara de Bahía Blanca, seguirá en el juzgado federal de Neuquén. Antes de renunciar, el juez federal Guillermo Labate aceptó los argumentos planteados por el fiscal José María Darquier y resolvió mantener en este ámbito los expedientes de 23 de las 25 víctimas afectadas por la medida.
De la nómina -no se conoció aún oficialmente- dos sí pasarán a la Cámara de Bahía Blanca. Se trata de los casos de Francisco Tropeano y de Raúl Alfredo Ferreri.
Tropeano fue detenido el 1 de abril del 76, de esa fecha hasta el 10 del mismo mes estuvo en la U-9 y luego fue llevado a «La Escuelita» de Bahía Blanca.
Ferreri, en tanto, fue detenido en noviembre del 76 y se tienen referencias de que en esa época estuvo en el centro clandestino de detención bahiense.
En ambos casos el fiscal no opuso objeción a que los casos continúen siendo investigados en el ámbito bonaerense.
El resto incluiría a los miembros de un grupo de teatro de Neuquén que fue detenido en junio del 76 y fueron las primeras víctimas sobre las cuales se informó a nivel periodístico. Algunos de ellos aparecieron, en la provincia de Buenos Aires, pero otros aún continúan desaparecidos, tal los casos de Alicia Pifarré y Susana Mugica.
El juez Labate entendió inicialmente que si bien en su gran mayoría las víctimas habían sido secuestradas en la zona, incluso con un paso de algunos día por «La Escuelita» del Batallón 181, todas habían tenido como destino «La Escuelita» de Bahía Blanca.
El magistrado entendía que en aquel centro clandestino habían permanecido la mayor parte del tiempo que se conoce de su detención e incluso algunas habían sido liberadas en aquella provincia.
Como elemento fundamental entendía que sus detenciones se habían producido por disposición de autoridades del Quinto Cuerpo de Ejército y, consecuentemente, era en Bahía Blanca donde estaban los responsables de las detenciones. Una versión indica que incluso pudieron haber estado en otros centros ilegales, porque en Bahía Blanca habrían funcionado al menos otros dos, aparte de «La Escuelita».
No obstante Labate en su resolución priorizó el privilegio que tiene la fiscalía de continuar investigando casos que ha iniciado y apelando a las condiciones «especiales» de estas causad, dada la gran cantidad de años que han pasado desde que se produjeron los hechos y la complejidad de las mismas, y desestimó la idea inicial de derivarlas a Bahía Blanca.
Desde varios sectores se hicieron oír voces pidiendo que las causas siguieran en Neuquén. Particularmente en este sentido hizo una presentación la Agrupación HIJOS y la organización universitaria Estudiantes del Comahue (ECO).