de intensa vida cultural
La Escuela Municipal de Arte vive un nuevo aniversario con amplias actividades y talleres, pero también padeciendo los inconvenientes en el suministro de los principales servicios.
El fuego. Alegórica referencia la escogida para celebrar los 31 años de la Escuela Municipal de Arte La Llave. Más de noventa días sin suministro de gas podría remitir a calor; tres décadas de permanencia, a perseverancia.
Creada por ordenanza en 1984, fue una de las manifestaciones del ímpetu que animaba a la comunidad barilochense tras el retorno a la democracia. Planteado el objetivo de ofrecer “un espacio educativo público y gratuito” para la formación artística “contribuyendo a consolidar la cultura de una ciudad pujante compuesta por poblaciones autóctonas e influencia de importantes corrientes migratorias internas y externas”, el sueño del edificio propio fue concretado luego de funcionar en Anasagasti y Onelli desde el 8 de julio de 1985.
Donado por la Caja Nacional de Ahorro y Seguro y diseñado especialmente para cubrir las necesidades de una escuela de arte, fue inaugurado en octubre de 1987 en Onelli y Sobral. Desde diciembre de ese año, hasta mayo de 1988, albergó sesiones de los convencionales constituyentes reunidos para reformar la Constitución de la Provincia de Río Negro.
Aunque a través de los años el énfasis haya variado, según la impronta propuesta por sus directores y los responsables del área cultural del municipio de la cual depende, La Llave conserva la llama inicial fomentando el acercamiento a la manifestación cultural.
Ofrece una treintena de opciones para que niños, adolescentes y adultos accedan a talleres artísticos y artesanales en las áreas visual, corporal y escénica, musical, expresión oral y escrita y educación por el arte.
A cargo del establecimiento desde octubre, Javier Cattaneo debió afrontar los inconvenientes generados por la readecuación de instalaciones para el suministro de gas. “En este momento están colocando los caños, que deben ir por fuera del edificio. Cuando la obra quede aprobada por Camuzzi podremos continuar con la colocación de los artefactos”, señaló.
La insuficiente calefacción aportada por caloventores redundó en una notable disminución de asistencia. “De los 1700 alumnos inscriptos durante marzo, actualmente concurren unos 800 junto a los dieciocho docentes a cargo de los talleres, los seis responsables de los coros y los tres del Ballet Tolkeyén”, detalló. Además, la instalación eléctrica requirió adaptaciones por el incremento del consumo.
A la primera semana de actividades continuó “el abrazo simbólico” reclamando por el adecuado suministro de los servicios de agua y gas, “simplemente para que el edificio esté en condiciones. Entendemos que lleva tiempo pero no suponíamos que sería tanto”, expresó Cattaneo.
Empleado de la Secretaría de Cultura –hoy con rango de subsecretaría– desde hace diez años, dijo sentir “cariño por esta escuela, con la que estuve en contacto como trabajador y como actor. Valoro el capital humano. Un plantel excelente que, pese a las adversidades, mantiene su compromiso y dedicación. La pasión que demuestra cada uno de ellos reconforta, y me suma responsabilidad para escuchar y gestionar soluciones. Incluimos una población intergeneracional, que realiza actividades valoradas por la comunidad en un espacio que permanece abierto de lunes a sábados de 8 a 23, con alto impacto en la sociedad”, manifestó.
Creada en 1985,
La Llave se propuso
el noble objetivo de ofrecer “un espacio educativo público y gratuito” para la formación artística.
“Incluimos una población intergeneracional, que realiza actividades valoradas por la comunidad”,
celebra Javier Cattaneo, actual director de la escuela de arte La Llave.
Datos
- Creada en 1985,
La Llave se propuso
el noble objetivo de ofrecer “un espacio educativo público y gratuito” para la formación artística. - “Incluimos una población intergeneracional, que realiza actividades valoradas por la comunidad”,
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora