La lluvia azota gran parte de la región

Numerosos inconvenientes en Río Negro y Neuquén y evacuados en Buenos Aires.

Por Redacción

Al menos hasta mañana persistirán en gran parte del país y la región las intensas lluvias que se abatieron en el fin de semana produciendo trastornos diversos e inclusive un niño muerto en la provincia de Buenos Aires e inconvenientes en Río Negro y Neuquén.

En la capital neuquina, el temporal se hizo sentir y muchas calles quedaron totalmente anegadas. Hubo sectores seriamente comprometidos como los barrios Limay y Progreso y los asentamientos ubicados al oeste de la ciudad. No obstante, al cierre de esta edición no se registraban evacuados.

En el centro una de las calles más perjudicadas por las precipitaciones fue Belgrano, donde las bocas de tormenta -como es habitual- no dieron abasto para contener el aluvión que bajó desde el barrio San Lorenzo. Pero tal vez lo más lamentable fue la pérdida de parte del patrimonio de la Escuela de Títeres.

Personal de Defensa Civil interrumpió el tránsito en las calles Río Negro, Las Gaviotas y El Cóndor; también en Combate de San Lorenzo entre Belgrano y Roca, y Namuncurá entre Leguizamón y Chaneton. Los cortes se mantendrán hasta que se desagote toda el agua acumulada.

En el canal Villa María, las máquinas de Servicios Públicos tuvieron que trabajar para solucionar los desbordes.

En Viedma, el registro de lluvia rondaba anoche los 20 milímetros. Las precipitaciones en el Valle Inferior se iniciaron cerca de las 1,30 de la víspera y se mantendrán hasta el miércoles. Según se pronostica oficialmente, la inestabilidad meteorológica seguirá por otras 48 horas. Los bomberos de la capital rionegrina no efectuaron ninguna salida por evacuaciones.

En Catriel, llovió casi en forma ininterrumpida desde el sábado, obligando a sus habitantes a adecuar sus rutinas, y a soportar los anegamientos de las calles.

A la constante humedad se sumaron las bajas temperaturas, entre los 3 y 11 grados sobre cero, que determinaron que las clásicas actividades de recreación del fin de semana fueran suspendidas en su mayoría.

El anegamiento de las calles de tierra ocasionó más de un disgusto y el bacheo que se había practicado quedó en nada, pues los pozos volvieron a ahondarse. Los barrios más afectados por la lluvia fueron los de la zona más baja del ejido -el Marini y el Carod-, a los que llega gran parte del agua que discurre por la ciudad.

En Cinco Saltos, el temporal anegó varias calles. Las avenidas Argentina y Rivadavia aparecían como las más colmadas por agua en varias esquinas. La secretaria de Acción Social del municipio, Yolanda Ramidán, informó que la intermitente lluvia que padece la ciudad no ha provocado riesgos de derrumbe en viviendas precarias ni fue necesaria la evacuación de habitantes. Antes del temporal «hubo demanda de chapas que fueron atendidas» dijo. En cambio el frío ha incrementado la solicitud de leña. El municipio ha provisto el producido «de una hectárea de frutales». (AN, AV, ACA, ACS)

Anegamientos

ROCA (AR) – La intensidad de las lluvias caídas sobre Roca durante el fin de semana ocasionó inconvenientes en varios puntos de la ciudad. En la primeras horas del lunes se llamó por primera vez a las máquinas de la municipalidad, para que eliminarán un montículo de tierra en las 260 Viviendas que acumulaba toda el agua sobre un sector.

Prevenidos por el Servicio Meteorológico Nacional, las instituciones que conforman Defensa Civil en la ciudad realizaron el domingo por la noche un recorrido en el que se constató que no era necesaria la evacuación de ninguna familia. Ayer por la mañana las máquinas tuvieron que seguir trabajando, esta vez para solucionar un problema en la intersección de Damas Patricias y 9 de Julio. A esto se sumó la situación en los sectores en los que se construyen cloacas o asfalto como las 126 Viviendas o la Villa de las Artes, donde el suelo no tiene la compactación de otros lugares y la caída de agua transformó en barro gran parte de la superficie.

Títeres históricos irrecuperables

NEUQUEN (AN).- La persistente lluvia que cae sobre la región se dio la mano con la imprevisión y terminó con parte de la historia de la escuela provincial de títeres de Neuquén, donde las clases se suspendieron hasta el miércoles inclusive.

El edificio, donde hasta la década del 70 funcionaba una fábrica de pilas, tiene doble techo que no alcanza para frenar la lluvia, a pesar de que el año pasado se contrató a una empresa para que realice una reparación integral.

«En el primer techo se filtró el agua de lluvia que se acumuló en el segundo, que se rompió», se lamentó el director de Artística del Consejo Provincial de Educación Omar Sarsona.

A los problemas por la inundación se sumaron la electrización de las paredes del galpón y la humedad generalizada de todo el edificio, ubicado en la esquina de Anaya y Planas de esta ciudad. El directivo reconoció que se perdieron algunos títeres -muchos de los cuales se restauraron especialmente cuando la escuela cumplió 30 años- y explicó que las clases se suspendieron sobre todo porque el agua cayó sobre uno de los paneles de electricidad. Las pérdidas alcanzaron producciones completas; es decir muñecos, montajes, escenografía, equipamiento e incluso materiales para obras a estrenar.


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