La lucha por una inclusión de verdad

El problema de fondo, dicen, está en la sociedad



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<span style="text-transform:uppercase">pisos bajos</span>

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<span style="text-transform:uppercase">en la vereda</span>

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<span style="text-transform:uppercase">novedad</span>

“creando y soñando mundos”

“Creando y Soñando Mundos” es una organización no gubernamental que lucha por los derechos de las personas con discapacidad. Entre sus objetivos, se pueden mencionar: conseguir un transporte urbano accesible, que haya mayor presencia de taxis especiales, que se respeten las rampas y accesos para personas con movilidad reducida, y que la comunidad tome conciencia de las dificultades con que algunas personas tienen que convivir.

La asociación está integrada por 12 personas, entre ellas algunas que no tienen ningún tipo de dificultad motriz, y se dedica a difundir y defender los derechos ya adquiridos de aquellos con alguna discapacidad. Según sus integrantes, sus pretensiones no son tan ambiciosas: “Sólo exigimos que se cumplan los derechos que ya existen”.

Si bien las primeras actividades del grupo se remontan a 2008, explicaron que su iniciativa formal partió el año pasado cuando se hizo pública la nueva licitación del transporte urbano. “Nos organizamos con la gente de la Comisión de accesibilidad al medio físico y social de la Universidad Nacional de Comahue y comenzamos con las actividades para lograr que se introduzcan colectivos de piso bajo, algo que hasta el momento no había en la ciudad”, remarcaron.

Mediante festivales musicales, pancartas y cortando la Avenida Argentina, la organización se ha dedicado en varias oportunidades a hacer público un tema que escapa al común de la sociedad “uno no es consciente de este problema hasta que no le toca vivirlo de cerca”. Aún así, la buena predisposición no alcanzó y algunas personas, indiferentes a la causa, manifestaron su rechazo; “en ocasiones nos trataron mal y tuvimos varios problemas con los conductores”.

Satisfactoriamente, en la ciudad se vieron reflejados algunos logros. Al transporte urbano se añadieron unidades de piso bajo, se incluyeron taxis especiales y en las últimas semanas se readaptaron algunas esquinas en el centro neuquino, construyeron rampas de fácil acceso que además evitan el bloqueo de los vehículos.

Pero “la cuestión es de fondo”, señalaron es que “la discapacidad se cierra al tema de las rampas. Por estar construyendo rampas no se solucionan todos los problemas”. Además advirtieron que tanto las unidades de colectivo como las de taxis, no responden satisfactoriamente a las exigencias que deberían; “a los colectivos de piso bajo, no se les fijaron recorridos específicos. Todos los días los ves circulando por barrios diferentes y eso tampoco sirve”.

El planteo fundamental que la organización realiza es “una toma de conciencia”, que conduzca a la sociedad a ser más inclusiva. “La ciudad no se cierra a las pocas cuadras del centro. Hay muchos barrios en Neuquén y hace falta más acción, más predisposición a dar soluciones”.

Compromiso

Desde que el grupo empezó, han logrado mayor accesibilidad urbana pero falta mucho, aseguran.

Unidades inclusivas.

Las rampas de acceso.

Los taxis especiales.


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