La maravillosa colección de Princeton

Por Redacción

La Universidad de Princeton, donde el lunes retomó su labor de profesor visitante el Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa, decidió allá en los años 60 tomar como pago en especie una serie de manuscritos de José Donoso, un alumno chileno al que le resultaba difícil costear sus estudios. Así comenzó la historia de una de las mayores colecciones de literatura latinoamericana contemporánea, que hoy resguarda valiosos tesoros como borradores de novelas, fotografías y correspondencia entre prestigiados autores desde México y el Caribe hasta Argentina y Chile. El acervo, formado a lo largo de medio siglo, posee textos políticos de Sergio Ramírez, los diarios de Alejandra Pizarnik, textos de Mario Benedetti y Julio Cortázar o la relación epistolar entre dos jóvenes enamorados: Elena Garro y Octavio Paz. Tras obtener el archivo de Donoso, “Peter Johnson, el bibliotecario de la universidad, decidió comprar los de otros escritores cercanos a este autor”, dijo Rubén Gallo, director del Programa de Estudios Latinoamericanos en Princeton. “De esta manera entraron muchos del llamado ‘boom’ de la Literatura Latinoamericana como Mario Vargas Llosa, Carlos Fuentes o José Bianco”, agregó Gallo, profesor de Lengua y Cultura Española y Portuguesa. La profusa colección está en poder de la Biblioteca de Princeton, ubicada en Nueva Jersey, Estados Unidos. Su consulta ha permitido crear biografías, libros de crítica, análisis literarios y ha dado pie a nuevos debates. El archivo Carlos Fuentes incluso contiene testimonios de la niñez del novelista mexicano como sus cuadernos de escuela, llenos de dibujos, ejercicios y composiciones escolares. Algunas adquisiciones de los últimos años fueron los archivos de los mexicanos Juan García Ponce, Sergio Pitol y Margo Glantz, y la colección sigue creciendo ante el gran interés que está despertando la literatura latinoamericana.


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