«La mitad de los argentinos vive en la indignidad»
ENTREVISTA
ALLEN (AA).- «Hoy de ninguna manera se puede vivir dignamente en la Argentina. Por supuesto, los que tienen entradas pueden vivir, pero el 50 por ciento o más de la población vive en la indignidad. Y somos nosotros, las generaciones anteriores a los jubilados, los que hemos permitido eso: los pobres viejos».
Osvaldo Bayer, el reconocido escritor, historiador y periodista de 76 años, llegó a la zona para hablar sobre la dignidad humana e instó a recuperarla, a través del reclamo y del «ser protagonistas» del cambio. Este es uno de los grandes desafíos de la humanidad, opinó Bayer en su paso por Allen, al analizar los efectos del hambre, la desocupación y la pobreza que no dan tregua a la población.
La que sigue es parte de la entrevista que el autor de «La Patagonia Rebelde» mantuvo con «Río Negro».
– ¿Cómo ve hoy a la Argentina?
– La Argentina ofrece una nueva perspectiva, hay que tener paciencia y esperar, no apresurarse en las críticas. Ha hecho (el presidente Néstor) Kirchner cosas de verdadero coraje civil, por ejemplo el dejar cesantes a generales, lo del PAMI, y principalmente para mí es esa declaración en Naciones Unidas, ese discurso que hizo de que 'todos somos hijos de las Madres y las Abuelas de la Plaza de Mayo'. Ese discurso tiene un significado simbólico impresionante. Y acá tiene muchos enemigos poderosos en la Argentina, así que él se atrevió a decirlo.
– ¿El presidente va por buen camino?
– Está haciendo las cosas como tendría que haberlas hecho ya el primer presidente cuando se volvió a la democracia. Lo único que llama la atención es la parte económica, donde todavía no hay ninguna definición amplia. Son los pasitos pequeños del señor (Alberto) Lavagna nada más. Pero ahí necesitamos un gran plan para la desocupación.
– ¿Qué otras decisiones urgen en el país?
– El gran problema que tiene que resolver un presidente argentino es la desocupación, basta del Plan Trabajar, de las medidas clientelísticas, yo creo que él (Kirchner) tiene que tender a formar un nuevo movimiento y dejar atrás las mafias, las organizaciones partidarias. Tiene que crear un nuevo partido y un nuevo movimiento para desligarse para siempre de todas esas ligazones que hay en el PJ.
– ¿Qué más espera la gente?
– Y, la educación realmente es lamentable, y la vivienda también. La vivienda es un derecho básico de todo ciudadano para proteger a su familia y realmente hay que recorrer los suburbios de todas las ciudades argentinas para ver cómo viven los argentinos, entre ellos, más de la mitad de los niños de la Argentina. Se espera que se tomen medidas acordes la democracia, aquella verdadera democracia que es cuando todos pueden vivir con dignidad.
– ¿Se puede vivir dignamente en la Argentina de hoy?
– No, de ninguna manera. Es decir, por supuesto los que tienen entradas pueden vivir, pero el 50% o más de los jubilados viven en la indignidad. Y somos nosotros, los culpables, las generaciones anteriores a los jubilados que hemos permitido eso, los pobres viejos. También la parte de la medicina popular, los hospitales, todo se ha perdido, pero todo es posible de recuperar.
– ¿Cómo se puede empezar a recuperar esta pérdida?
– Dando a cada cual lo suyo. No puede ser que el señor (ex ministro de la Corte Julio) Nazareno cobre 14 mil pesos y que los planes Trabajar sean de 150 pesos. Es un absurdo clientelismo lo que se ha creado allí, mientras los poderosos, los que han ganado dinero en la indecencia estén cobrando, como ahora el segundo que se ha ido (de la Corte Suprema) que cobra 12 mil pesos de retiro, es imperdonable. Y si un pueblo lo permite es porque es un pueblo indigno, o porque es un pueblo miedoso, temeroso.
– ¿El reclamo es una de las formas de legitimar la dignidad?
– Por supuesto. Cada uno de nosotros tiene que sentirse protagonista, y el deber de uno es salir a la calle. La gente no sale a la calle porque le gusta o tiene algo de terrorista, la gente sale a la calle cuando se siente injuriada en su fundamento humano. Por eso tenemos que acompañarla, principalmente los intelectuales que son los que más se callan la boca en la República Argentina.
– Usted llegó para hablar de «La globalización de la dignidad», ¿es el gran desafío?
– Es la salida, es la única salida, sino para qué vivimos. Cómo podemos ir al cine y después a cenar si sabemos que se mueren cien niños de hambre todos los meses en Argentina. Cómo podemos vivir con eso, dónde está nuestra ética, dónde está la ética de las iglesias si permiten eso. Hay que luchar por una ética económica, creo que es la única salvación de la humanidad. Que el mismo pueblo comience a considerar ladrón y un falto de ética a todo aquél que ha ganado en forma desmesurada.
Todo rico debe sentirse mal, y si no se siente mal hay que decírselo, ahora al señor Nazareno hay que decírselo en la cara, gritarle cada vez que uno lo vea: ladrón, es un ladrón. Está explotando justamente a los chicos que tienen hambre.
ALLEN (AA).- "Hoy de ninguna manera se puede vivir dignamente en la Argentina. Por supuesto, los que tienen entradas pueden vivir, pero el 50 por ciento o más de la población vive en la indignidad. Y somos nosotros, las generaciones anteriores a los jubilados, los que hemos permitido eso: los pobres viejos".
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora