La mortalidad infantil, con espiral ascendente

En Río Negro



VIEDMA (AV)- La tasa de mortalidad infantil subió a 14,7 por mil durante 2003, lo que representa un 2% más respecto del año anterior; según datos oficiales brindados por el Ministerio de Salud Pública de Río Negro.

La última medición indica que esto representa 157 defunciones de niños menores de un año sobre 10.649 nacimientos registrados en la provincia. Cada 1.000 nacidos vivos fallecieron 14,7.

Las principales causas de muertes son la prematurez (me-nor desarrollo físico) ligada al control prenatal, las malformaciones congénitas y la muerte súbita.

El informe denota que algunas metas para ese ejercicio no se cumplieron, como los controles precoces y mujeres con control tardío que es considerado como un indicador de riesgo. Asimismo, se detectaron numerosas madres con menos de cinco controles que demuestran un tope mínimo de los verdaderos indicadores de riesgo de muerte.

El mayor índice de la provincia corresponde a Coronel Belisle con 55,6 por mil, Ñorquinco con 43,5 por mil, Maquinchao con 41,7 por mil y luego le siguen en el ranking de advertencia Comallo y Ministro Ramos Mexía con 34,5 por mil.

Casi el 70% del total de los decesos de 2003 -que representan 109 casos- se produjeron en el primer mes de vida y para las estadísticas oficiales son tomados como en “forma precoz o tardía” (neonatales). Sin embargo, de ese porcentaje un 85% falleció en la primera semana de vida.

Laura Margaría, jefa del Departamento Maternidad e Infancia de esta cartera, explicó a “Río Negro” que la tasa se encuentra “estacionada” en los últimos cinco años debido a que tanto 2002 y 2001 se igualó en 14,4 por mil, mientras que 2000 tenía un índice superior de 15,7 por mil y 1999 tuvo una medición de 15,4 por mil.

Interpretó que el incremento del 2% “no es mucho pero siempre la meta es bajar”.

Si bien destacó que “estamos por debajo de la media nacional (16,8 por mil)”, advirtió que “teníamos la expectativa de que se hubiera producido un descenso porque notamos que hay una mayor conciencia de los riesgos”.

Apuntó que la cuestión no es compararse con la Nación, pues “debemos mirar más hacia nosotros mismos para que se cambien algunos indicadores haciendo esfuerzos diferentes” a los actuales. Puso como ejemplo que haya turnos hospitalarios, controles de embarazos, más recursos y especialistas, que los niños vayan a atenderse periódicamente y que las madres de familias numerosas puedan evitar las colas hospitalarias.

Margaría admitió que “no sólo la pobreza puede haber influido sino también fallas que los propios servicios de salud advierten”.

Esta aseveración podría relacionarse con que habitualmente los casos no se tratan en form integral con todas las áreas sociales, y en consecuencia el mayor peso recae sobre las prestaciones hospitalarias.

Un indicador común que siempre se exhibe en el ámbito médico público es que la atención de madres y niños involucran al 60% de las prestaciones hospitalarias, y de hecho la primera causa de egresos en los nosocomios son embarazos y nacimientos. Los hospitales públicos rionegrinos atienden 7.200 partos al año.

 

Roca y Bariloche, bien

VIEDMA (AV)- General Roca y Bariloche tuvieron índices relativamente bajos durante el año pasado (13,1 por mil y 15,9 por mil, respectivamente), y los factores que actuaron positivamente lo constituyen haber tenido conformados los Comités de Análisis de Mortalidad Infantil en las áreas hospitalarias.

Esos ámbitos de discusión tienen como propósito analizar los casos de mortalidad infantil y buscar un replanteo de su accionar.

Otro de los objetivos está relacionado con la formulación de autocríticas que sirven para cambiar de actitud.

Por ejemplo en Roca se detectó la falta de comunicación con las madres y que hay gente que no siempre recibe la información correspondiente sobre cómo prevenir riesgos.

Aunque Viedma (8,9 por mil) y Cipolletti (16,1 por mil) no tuvieron índices alarmantes, los comités se constituyeron pero el trabajo de autocrítica no funcionó y el ámbito de discusión no se pudo mantener en el tiempo.


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