La mosca blanca
Esquema del proceso de predación de la microavispa.
El Jardín de Casa
Es un insecto que vuela como pequeñas mosquitas de color blanco y se pone pesada “como submarino a remo” cuando se instala en el jardín y ni hablar dentro de oficinas o el hogar, donde no sólo es desagradable sino que, si no se la controla, puede matar a nuestras plantas. Hay varias especies de esta “mosca”, que suelen parasitar plantas específicas como el tabaco, el tomate o el algodón. El más común es Trialeurodes vaporariorum que se identifica fácilmente porque, al mover la planta afectada, salen volando los adultos. No los voy a aburrir con el detalle de su ciclo biológico, para lo que les muestro un gráfico de Internet (derecha). La aplicación de cualquier tipo de biocidas no soluciona el problema y lo único que se consigue es diezmarla temporariamente y crear un real peligro en el jardín o el hogar. La primera medida sin peligro es usar trampas. Son atraídas ópticamente por el color amarillo. Se preparan tablas de 20 x 25 centímetros, pintadas de amarillo o naranja, o plástico de ese color, que se recubren con un forro (bolsa) de nailon traslúcido y sobre él se pinta un material adherente como miel o aceite de cocina, para evitar lavarlas. Cuando las capturas o el polvo adherido justifiquen su reemplazo, se hace simplemente el cambio de bolsa y se embadurna nuevamente. El predador Pero hay un enemigo natural muy eficaz, que se suele instalar por sí solo en el jardín si no se usan biocidas que lo pongan en peligro. Es una pequeñísima avispita llamada Encarsia formosa, que se reproduce colocando su propio huevo dentro de las pupas de la mosca, consumiéndola por dentro y dejado atrás un cascarón vacío de color gris oscuro. Se multiplica velozmente, en unos 30 días controla la plaga y, si esta reaparece, también lo hará la microavispa. He tenido experiencias positivas con este predador, en lantanas al aire libre… la controló en pocos meses sin esfuerzo.
Teodorico Hildebrandt eljardin@rionegro.com.ar