“La oportunidad de los oportunistas”
Me resulta imposible dejar pasar esta oportunidad y levantar mi voz, ya que, una vez más, como lo he comprobado a lo largo del ejercicio de mi profesión por casi 40 años en mi provincia y mi ciudad, se repite la aparición de personajes usufructuarios de oportunismo que desde todo ángulo de la ética y la moral son reprochables. Recientemente, un colega de esta ciudad pretende cobrar “notoriedad” pública con la interposición de una querella contra nuestro gobernador, pero no acusándolo de falta de gestión, sino al contrario, por ser un infatigable luchador de los temas que son calientes en cada rincón de nuestro territorio provincial, y especialmente de nuestra ciudad, y específicamente me refiero a la forma de pretender encarar con firmeza el tema de la inseguridad. Justamente, este letrado, encontró en esa permanente lucha de gestión de nuestro gobernador la “oportunidad” para intentar tener tristemente espacios de difusión pública a través de su publicitada querella penal. Nosotros, los ciudadanos, valoramos en forma significativa a quienes gestionan y ejecutan políticas, y personalmente, como abogado, no puedo callar mi repudio a quien utilizando resortes legales y judiciales (que, desde ya anticipo, jamás prosperarán), deviene en un mero y vulgar oportunista. Afirmo que no prosperará tal disparatada querella, ya que, por una parte, los delitos que denuncia (calumnias e injurias) son delitos de acción privada de índole dolosa, o sea, hechos con conocimiento de su falsedad o temerario desprecio a la verdad, y no imagino a qué juez va a convencer el oportunista letrado de que nuestro gobernador en su lucha frontal contra la inseguridad de nuestra ciudad difundió las listas del mapa del delito con “intención criminosa” contra su cliente. Públicamente, a través de un ministro provincial se indicó que esa difusión fue producto de un error, pero de allí pretender embanderar y acusar al titular del Ejecutivo provincial de criminal, pedir desafuero, etc., raya con lo temerario y es irrespetuoso, tan reprochable que su autor intelectual tendría que afrontar un proceso por denuncia temeraria. Asimismo, lo más grave de toda ésta cuestión, es que nuestra ley penal de fondo determina específicamente que no existirá delito (de calumnia o injuria) si quien fuere querellado obrare en función del interés público (art. 113 c. penal sust. por la ley 26.551). En ningún caso considerarán delito de calumnia las expresiones referidas a asuntos de interés público (respecto a la injuria, el art.110 expresa el mismo concepto). ¿Esto no lo sabe el oportunista letrado? Descuento que sí lo conoce, pero no perdió su lastimosa oportunidad de ser un mísero oportunista. Descalificar tan fácilmente a quienes tienen la dura función de un mandato político de la sociedad para conducir a la comunidad por los carriles de la convivencia, es un deporte gratuito que muchos practican en forma impune, sin siquiera demostrar el respeto que debe primar por la ley y la justicia, espacio imprescindible para una comunidad organizada. Marcos Luis Botbol, DNI 5.098.326 Bariloche
Marcos Luis Botbol DNI 5.098.326 Bariloche