“La partida de García Márquez”

Redacción

Por Redacción

Se fue Gabo un día de otoño y no es una analogía con una sorprendente obra suya, “El otoño del patriarca”, de innovadora prosa. Fue un escritor que transitó siempre la primavera creativa, si bien no todo lo que produjo podría considerarse brillante. Lo maravilloso de su aporte y legado a la lengua castellana (la más hablada del planeta después del chino mandarín) es haber formado parte del realismo mágico, esa corriente literaria única que tiene de real el contexto latinoamericano con su trágica historia de colonialismos, dictadores, revoluciones y destino desgraciado inexorable más el agregado fantástico de espacios surrealistas (como Macondo), personajes extravagantes, sucesos racionalmente inexplicables, supersticiones y simbolismos de libre interpretación. Al aventurarse por sus cuentos y novelas resultará casi imposible no alimentar la imaginación hasta límites insospechados por más que la lógica domine el pensamiento. Todo parece indicar que este escritor obsesionado con la soledad (cien años o más) al partir irónicamente dejó solos a sus lectores y seguidores. Pensarlo así sería injusto para con la trascendencia de su obra, indisolublemente ligada a él, la cual seguramente brindará nuevos descubrimientos aunque haya sido recorrida antes. Alcides Jacob, DNI 12.649.939 – Cipolletti

Alcides Jacob, DNI 12.649.939 – Cipolletti


Se fue Gabo un día de otoño y no es una analogía con una sorprendente obra suya, “El otoño del patriarca”, de innovadora prosa. Fue un escritor que transitó siempre la primavera creativa, si bien no todo lo que produjo podría considerarse brillante. Lo maravilloso de su aporte y legado a la lengua castellana (la más hablada del planeta después del chino mandarín) es haber formado parte del realismo mágico, esa corriente literaria única que tiene de real el contexto latinoamericano con su trágica historia de colonialismos, dictadores, revoluciones y destino desgraciado inexorable más el agregado fantástico de espacios surrealistas (como Macondo), personajes extravagantes, sucesos racionalmente inexplicables, supersticiones y simbolismos de libre interpretación. Al aventurarse por sus cuentos y novelas resultará casi imposible no alimentar la imaginación hasta límites insospechados por más que la lógica domine el pensamiento. Todo parece indicar que este escritor obsesionado con la soledad (cien años o más) al partir irónicamente dejó solos a sus lectores y seguidores. Pensarlo así sería injusto para con la trascendencia de su obra, indisolublemente ligada a él, la cual seguramente brindará nuevos descubrimientos aunque haya sido recorrida antes. Alcides Jacob, DNI 12.649.939 - Cipolletti

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