La partida de Santiago

CÓRDOBA

Santiago Gerónimo, médico emergentólogo. Nuestro querido residente primero, nuestro entrañable amigo después ¡No queremos que pase esto por alto!


Una corta enfermedad, pero agonía al fin por covid -19, le motivó internarse. Es que no tiene nada de desconcertante la inmediata previsibilidad de la muerte, sobre todo si se es un médico especialista en emergencias trabajando en el barro de esta trinchera. Por eso tan irrefutable del recordis, seguramente volvió a pasar por su corazón a todos sus seres queridos, también a los amigos y colegas, a su hermano médico, quienes a diario e incondicionalmente le hacían el “aguante” y, por qué no, a tantos que ayudó a superar aún en la plenitud de sus fuerzas esta cruel infección.


Es admirable repasar su profesión vocacional en el Hospital Municipal de Urgencias de Córdoba donde enfrentó y superó los grandes desafíos en la Medicina del Trauma y, nada lejos, conjeturar que con la misma entereza que le conocimos no se rebajó ni empequeñeció ni un solo instante ante el propio aniquilamiento que intuía se le avecinaba, una dignidad que llevaremos vigente hasta el final de nuestras vidas en pos de parangonarla.

¡Paradojal conmoción Santiago! desde la Cátedra de Emergentología, que tantas veces añoraste desde Alta Gracia, trataremos de honrar la soledad en que nos has dejado. Sentimos profundamente este instante espiritual donde están tu familia, esposa, hijos y amigos mejores que hayas tenido.

Rolando B. Montenegro
Profesor de Emergentología. Facultad de Ciencias Médicas. UNC


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