“La Policía de Río Negro necesita un jefe”

Por Redacción

Ninguna institución regida disciplinariamente –en este caso nuestra Policía– puede desempeñarse plenamente cuando el poder político que no arriesga el pellejo –porque no es su obligación– le coloca un abogado al frente. Río Negro tiene un abogado como secretario de Seguridad. Tuvo, por ejemplo, al comisario Cofré –de triste fama– como jefe de Policía y luego como secretario de Seguridad; por ahí ya con el gobierno radical estuvo en Seguridad el actual secretario –restituido por la ministra Garré y el gobernador Weretilneck–, el también abogado Bermejo. Para llegar a jefe de Policía deben de prestarse servicios por aproximadamente treinta a treinta y cinco años, ascendiendo desde oficial ayudante hasta comisario general. Generalmente a lo largo de la carrera el servidor público en sus años jóvenes recorre gran parte, por no decir todo, el territorio provincial como ningún otro funcionario. Ahí afianza su vocación de servicio, aprende a tratar con el poblador y, cuando la Justicia se lo permitía, era instructor de sumarios y realmente era el colaborador de la Justicia; ahora simplemente es el chico de los mandados. No puede el jefe de Destacamento, Subcomisaría o Comisaría, recibir declaraciones –ni testimoniales y mucho menos indagatorias–; conclusión: entra a tallar el abogado puesto por la Justicia rionegrina en algunas comisarías en calidad de fiscal en Comisaría y de ahí en adelante –nada–. Cuando se sustanciaban los sumarios en las comisarías era común ver “despacharse” detenidos a los jugados. Los vecinos creen que la policía “no hace nada”, no la dejan hacer nada. Si hay un borracho tirado en le vereda e insultando a los vecinos, se debe pedir la ambulancia con un enfermero para “tratar al paciente”. Eso no lo inventó la Policía. Se eliminaron los edictos policiales o edictos de jefatura; prácticamente si se volvieran a aplicar, la sociedad toda vería el cambio. Desde la política, desde la misma Justicia y abogados de por medio –con jefes policiales– algunos obsecuentes o que no han jugado su carrera en bien del servicio, algunos sabiendo que perderían la carrera, se ha llegado a la situación actual. Weretilneck ha manifestado en San Antonio Oeste, en oportunidad de ser intendente de Cipolletti, que había hecho dos viajes a Canadá para adquirir conocimientos en seguridad. Supongo que debe dominar muy bien el inglés. Nosotros los latinos no asimilaríamos el sistema policial de la corona, es muy distinta la Justicia, reglamentación, etcétera. Eso no nos sirve, gobernador. Su municipio, Cipolletti, proporcionalmente es el que más personal policial tiene y, leyendo “Río Negro”, vemos la cantidad de delitos de toda índole que se cometen a diario. No pierda tiempo ni gaste dinero inútilmente. Designe un jefe policial por antigüedad y escalafón, saque los abogados de la Jefatura. Realice una reunión con jefes uniformados y pregunte cuál es problema policial y, sin prometer aumentos de sueldos ni autos nuevos, requiera una opinión basada en la experiencia. Le dirán cuál es el problema que aqueja a la fuerza, de ahí también puede salir el nuevo jefe de Policía. Usted, gobernador, escuche y proceda. No es difícil; se requieren honestidad y no pretender ser el “padrino”. En la Policía la mayoría de los “atributos” se los gana apostando al servicio. Juan Carlos Malgesini DNI 4.673.429 Puerto de San Antonio Este

Juan Carlos Malgesini DNI 4.673.429 Puerto de San Antonio Este


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