La política exterior

Por Redacción

Debates

Hay aspectos de la política exterior de Roca casi ignorados tanto por sus detractores como por quienes lo admiran. Ambos sectores focalizan su interés en las relaciones argentino-chilenas e ignoran hechos trascendentes de su política en la materia. Sin dudas, su exitosa Campaña al Desierto, su habilidad negociadora y la circunstancia que Chile estaba en guerra con Bolivia y Perú -cautamente aprovechada por Roca- permitieron que la Argentina firmara con Chile, en 1881, el más importante tratado de límites de su historia.

Pero a Roca no sólo le debemos la Patagonia, también el inicio de la presencia argentina en la Antártida. Cuando se produjo la expedición sueca al continente blanco de Otto Nordenskjöld (1901), Roca ubicó al alférez José María Sobral como miembro de la expedición como condición puesta para que la Argentina apoyara logísticamente dicha empresa. Luego envió en 1903 a la corbeta Uruguay, al mando del capitán Julián Irízar, para rescatar de los hielos a esa misma expedición. Y en febrero de 1904 ordenó el emplazamiento de la Base Antártica Orcadas, con lo cual la Argentina iniciaba la presencia humana estable en el continente antártico.

Poco se sabe, y lo peor es que esa ignorancia prevalece entre nosotros, que el país adquirió en 1902 un notorio prestigio internacional gracias a Luis María Drago. El ministro de Relaciones Exteriores -en la segunda presidencia de Roca- elaboró la Doctrina Drago, instrumento jurídico que invalidaba el cobro compulsivo mediante fuerza militar de la deuda externa de Venezuela.

El bloqueo naval y bombardeo de ciudades venezolanas por parte de Inglaterra, Alemania e Italia fue denunciado, así como también la renuncia de Estados Unidos a aplicar la Doctrina Monroe ante la agresión extracontinental a un país americano.