La sala Emilio Saraco reabre sus puertas con la mirada hacia el río

El antiguo galpón de cargas convertido hace años en sala de arte tendrá ahora el ingreso por el lado sur, posibilitando su unión con el resto del Parque Central.

Desde la noche de este viernes, la sala de arte Emilio Saraco estará de frente a la ciudad.
Es que tras dos meses de obra, el edificio que fue construido en 1911 para albergar el galpón de cargas y encomiendas del Ferrocarril Sud y que luego fue reconvertido en sala de arte, abrirá nuevamente sus puertas. Pero esta vez lo hará del lado sur. “Mirando al río”, como recalcó Mariano Inaudi, coordinador General del Circuito Expositivo de la ciudad.
“El fuerte de la obra fue el cambio de la fachada principal de la sala. Antes era por el lateral norte y ahora pasa a ser por el lateral sur, ahí va a estar la puerta de ingreso oficial”, contó el funcionario en diálogo con “Río Negro”.

La inversión

800.000
Los pesos destinados a la obra realizada exclusivamente con fondos municipales.

Y detalló : “Se cambió todo el lateral; se abrieron tres arcadas en el lateral sur, una para el ingreso y dos para ventanales, se restauraron todos los portones originales de la sala que son de madera de pinotea y tiene más de 100 años de antigüedad”.
“La sala originalmente era el salón de cargas del ferrocarril, y por eso mismo la entrada estaba dando a la estación. Neuquén creció, y la sala quedó siempre dándole la espalda a ese progreso que tuvo Neuquén. Por eso, la idea fue justamente esa: unir la sala con todo ese progreso. Hacer una sala que mire a la gente, que mire al río”, justificó Inaudi sobre la decisión de modificar el lugar de ingreso a la sala de arte de la ciudad.
Pero las reformas no se limitaron al exterior del lugar, también se hicieron cambios significativos en su interior.

Luego de 60 días de trabajo, se amplió la superficie para las exposiciones y se diseñó un espacio para resguardar su patrimonio de arte.


“Adentro de la sala se hizo una falsa pared que rodea todo el perímetro interior de la sala para recuperar espacio de exposición: se ganaron seis o siete metros; se duplicó el espacio de depósito del patrimonio (antes teníamos una sola oficina y ahora tenemos dos), y también se acondicionó para resguardar correctamente el patrimonio”, detalló Inaudi.
“En esta transformación –agregó–, la sala de arte cumple el rol de puente y túnel. Es la encargada, como ha sido desde sus inicios, de la experiencia cultural y artística, por eso nos pareció importante renovarla, dándole mayor preponderancia a la superficie de exposición, diseñando un lugar específico donde se resguardará su patrimonio de arte y restaurando sus míticos portones entre otras reformas”, resumieron desde la dirección de la sala.

Un edificio con años de historia

El Galpón de Cargas y Encomiendas fue construido en 1911 por la compañía inglesa que administraba el Ferrocarril del Sud. Hacia la década del 90, con el proceso de privatizaciones, el edificio pasó a manos del Estado provincial y fue acondicionado como Sala de Arte, tomando el nombre Emilio Saraco, un homenaje en vida al precursor de las artes en nuestra ciudad.
Un año más tarde, la administración de este espacio pasó a la dependencia municipal.


Exit mobile version