La senadora Odarda opina que el trabajo en los hospitales es insalubre

En la legislatura provincial, el legislador Ocampos presentó un proyecto de ley para extender una serie de beneficios a todos los trabajadores. Desde el Senado de la Nación, estudian propuestas conjuntas para bajar la edad jubilatoria de los trabajadores de la salud.

Redacción

Por Redacción

OPINIÓN POLÍTICA

Desde hace varios años, profesionales y personal de todos los sectores que desarrollan su labor en los hospitales públicos provinciales, así como los organismos sindicales, reclaman que se declare insalubre el trabajo en los hospitales, especialmente en áreas más sensibles como las de terapias intensivas y oncología debido al alto impacto emocional que provoca en los trabajadores, como así también por los riesgos en la salud física. Algunos de estos riesgos están representados por la exposición a infecciones, levantamiento de cargas y movilización de pacientes, exposición a sustancias químicas, alergenicas y radiactivas. Así también como la exposición de los trabajadores a estrés emocional cuando tienen que enfrentarse a situaciones de violencia o exigencia por parte del entorno del paciente. Este tipo de estrés emocional, de distinto origen pero siempre relacionado a este tipo de labor, suele desencadenar trastornos psicosomáticos, reacciones vivenciales anómalas y depresiones severas, provocando en algunos casos el abandono de las tareas o las licencias prolongadas. Si a eso le agregamos la sobrecarga horaria, los horarios nocturnos y la rotación de turnos, se suman mayores riesgos que afectan la calidad de vida de estos trabajadores. El National Institute of Occupational Safety and Health (NIOSH) de los EEUU, ha clasificado como centros de trabajo de alto riesgo a los hospitales debido al gran numero de riesgos a los que se expone a los trabajadores, en particular el personal médico y de enfermería por su contacto directo con los enfermos. Los factores de riesgo ocupacional son biológicos, físicos, químicos, fisiológicos, sanitarios, psicosociales, riesgos de accidentes, y cada uno de esos riesgos representa una enfermedad o una situación de merma en la vitalidad del trabajador. El síndrome de “Burnout” conocido también como el Síndrome de Agotamiento profesional (SAP) en castellano, se refiere al desgaste profesional que padecen los trabajadores que prestan servicios a otras personas en el ámbito de la educación, la salud y la administración de lo público y que tienen como característica común, una fuerte demanda social. Mucho se ha escrito sobre este síndrome que, como venía diciendo, desencadena estados de estrés físico y psíquico, deserción laboral, conducta intolerante o violenta y comportamientos autodestructivos, conflictos familiares y conyugales. La diferencia entre trabajo insalubre respecto de otros tipos de trabajo, seria “aquellos que, por su especifica naturaleza, se desenvuelven en ambientes insanos” según el estudio de la Organización Internacional del Trabajo –OIT- “Jubilación Anticipada por Trabajos de Naturaleza Penosa, Toxica, Peligrosa o Insalubre. Un Estudio Comparado.”, 2014. La Organización Mundial de la Salud (OMS) en su Constitución define a la salud como “… un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades”. Y la salud mental es definida como un estado de bienestar en el cual el individuo es consciente de sus propias capacidades, puede afrontar las tensiones normales de la vida, puede trabajar de forma productiva y fructífera y es capaz de hacer una contribución a su comunidad. La legislación vigente en nuestro país determina que cuando un trabajo es declarado insalubre, la jornada debe reducirse a 6 hs diarias con la misma remuneración y 36 horas semanales, como máximo. Sin embargo, son las provincias las que deben dictar sus declaraciones. En la legislatura provincial, el legislador Jorge Ocampos presentó un proyecto de ley que declara la insalubridad de la tarea en los hospitales y así extender una serie de beneficios a todos los trabajadores. En un mismo sentido, desde el Senado de la Nación, nos encontramos estudiando propuestas conjuntas para bajar la edad jubilatoria de los trabajadores de la salud. Es un reconocimiento legítimo que la tarea en los hospitales sea considerada de alto riesgo y esto pueda contribuir a una mayor calidad de vida del trabajador de la salud. Sin dudas, esta medida redundará en una sucesión de beneficios para todo el conjunto de prestadores y usuarios de nuestros hospitales públicos.

Magdalena Odarda, senadora nacional por Río Negro


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