Las complejas causas que llevan a abandonar a un bebé

Siempre refleja un problema profundo de la familia o madres que toman la decisión.

Por Redacción

El número de bebés abandonados en la vía pública, un tema profundamente doloroso para las personas involucradas y por su significación social, fue creciendo en los últimos años, según la crónica periodística, aunque no hay estadísticas que revelen fehacientemente esta realidad, según el Consejo Nacional del Menor y la Familia.

“No hay un registro de chicos abandonados en la vía pública”, expresó la coordinadora del Programa de Adopción del Consejo Nacional del Menor y la Familia, Marisa Graham.

La especialista destacó que las formas más usuales que adquiere el abandono de hijos es a través de los hospitales, la justicia y la entrega de los niños directamente en el Consejo del Menor, por sus madres u otros familiares.

No obstante, el abandono de bebés en la vía pública, según los archivos periodísticos, asciende el año pasado a 17 niños en todo el país, mientras que hubo alrededor de 40 en 1999 y 1998, 28 en 1997 y 14 en 1996, cifras que probablemente no dan cuenta de algunos otros casos, pero que reflejan una tendencia y permiten dimensionar el problema.

Este modo de abandono es probablemente el más dramático aunque cualquier situación de abandono de los hijos refleja un problema muy profundo de la familia o madre que ha tomado esa determinación, seguramente presa de la desesperación, la soledad y una historia de daño sobre daño.

Pero cuando se deja un hijo en la vía pública, la situación impacta aún más porque ese niño queda expuesto a cualquier riesgo, incluso el de muerte, y queda sin identidad.

Cuando el abandono adquiere la forma de dejar al hijo directamente en el Consejo del Menor, “la familia o la mamá que lo deja dice generalmente que no puede en ese momento cuidar a su hijo, si podemos tenerlo. Llegan recién nacidos, chicos más grandes e incluso vienen mujeres embarazadas”, dijo Graham.

“La otra entrada -añadió- más numerosa es la judicial, a través de un expediente de protección de persona, y quedan bajo la guarda del Consejo, pero en estos casos no siempre son chicos abandonados”.

La especialista indicó que otra entrada de niños abandonados es “vía hospital, chicos que quedan en el hospital, porque la mamá se ha ido o está internada y el bebé no tiene quien lo cuide”.

De esta manera, en el circuito de primera infancia, “donde los chicos son atendidos por amas externas y pequeños hogares, hay unos 1.500 chicos -afirmó Graham- pero no todos en condiciones de ser adoptados porque muchos tienen algún tipo de vínculo con su familia biológica, vínculo que buscamos fortalecer”.

Situaciones desesperantes

La complejidad de este problema y la suma de condiciones sociales y singulares que se articulan en estos casos y que no permiten analizar la situación por separado, abre muchos interrogantes.

Desde la situación específica que llevó a esa madre a dejar a su hijo, la precariedad de la condición económica que en general se aduce, la soledad y el desamparo, la cadena de abandonos previos, el destino que tendrá esa mujer y ese niño, y lo que nadie sabe, el dolor que anida en cada una de estas historias.

“Esta forma extrema, creo que puede ser pluricausal; hay situaciones de desesperación, de desconfianza. Cuando una mamá deja a su niño en la puerta de una parroquia en realidad no lo está abandonando”, porque “lo esta entregando sabiendo que alguien lo va a cuidar”, dice Graham.

“Otro caso -destacó- es dejarlo adentro de una bolsa de residuos; hay que diferenciar entre lo que es el abandono tomado como una situación en la que se evita o sustrae de los deberes de la patria potestad y otra cosa más grave es el abandono de persona, expuesto a riego grave”.

¿Se puede juzgar a esa mujer? En general los expertos sostienen que la situación es demasiado compleja y dramática, y que la sociedad es la que debe hacerse cargo y preguntarse qué se ha hecho para que pase esto.

“Lo que no podemos permitir -dijo Graham- es que una madre no pueda ocuparse de su hijo sólo por causas económicas, ahí sí el Estado tiene que garantizar que la familia pueda sostener al chico”.

No obstante, la coordinadora del Consejo del Menor sostuvo que “hacer una generalización en estos casos es discriminatorio, no se puede decir que siempre la causa es económica, hay embarazos no deseados y no siempre tienen que ver con que faltan recursos económicos, quizá ahí faltó prevención de embarazo”.

Esta problemática “se hace más visible en los sectores pobres, porque no hay equidad en el acceso a la salud, a la educación, a la justicia”.

Los casos que conmovieron a la gente

Anuncios, titulares, notas periodísticas, imágenes desoladoras. Todo se resume en un recorte parcial de una realidad que muestra el desamparo y la injusticia que implica el abandono de un bebé, y en este caso, con una modalidad que habla aún más de ese abandono: cuando el recién nacido aparece en la calle, sin identidad, sin nada.

Una rápida mirada a los anuncios aparecidos durante el año pasado no dicen todo; otros tantos casos no trascienden, pero de este registro periodístico surgen 17 casos en distintos lugares del país.

La nota aparecida el 8 de agosto, daba cuenta, bajo el título “Padres desesperados abandonaron a su hijo y volvieron a buscarlo”, de dos jóvenes padres que abandonaron a su hijo de cinco meses en el barrio porteño de Villa Ortúzar “por desesperación”, pero luego regresaron para recuperarlo.

Tan sólo un día antes, otro bebé era abandonado en La Plata, sin repercusión periodística, como en la mayoría de los casos, porque no había ningún elemento que se agregara para sensibilizar a la población de un modo particular.

“Encontraron beba abandonada en una caja de Ringuelet”, decía el título.

La crónica decía que “una beba de apenas 10 horas de vida fue encontrada hoy abandonada en una caja en una calle de la localidad de Ringuelet, partido de La Plata”.

“Abandonaron a otro bebé de seis meses en Mendoza”, registraba la crónica periodística el 28 de junio, y decía: Un bebé de seis meses de edad que se encuentra en perfecto estado de salud, fue abandonado en una casa de la capital mendocina y con este ya son dos los niños que vivieron similar situación en lo que va de esta semana en esta provincia, donde ya suman seis en el año.

El caso que menciona esa nota, ocurrido en esa misma semana, el 25 de junio, fue titulado: “Encontraron beba de diez días de vida en vía pública” en el centro de la ciudad de Mendoza, y se informaba que debido “al frío que hacía esta mañana permanece internada en un hospital materno-infantil en buen estado general de salud y diagnóstico promisorio”.

Un mes antes, otra noticia similar, “Buen estado general de pequeña abandonada en baldío en Salta”: La beba de dos horas de vida hallada en un baldío de Salta en momentos en que se registraba una temperatura de un grado bajo cero presentaba esta tarde un buen estado general de salud y los médicos que la atienden le pusieron de nombre Fernanda.

El 21 de junio, en Rosario otro caso. “Dejan a dos niños frente a la puerta de un asilo”.

La información destacaba que una beba de pocos días de vida y un niño de tres años fueron dejados, esa tarde, frente a la puerta principal del Hogar de Huérfanos de Rosario, por una mujer que luego de abandonarlos se alejó rápidamente del lugar.

“Hallan en Rosario bebé de días en cabina de camión estacionado”, es el título de una nota del 24 de mayo.

El registro continúa y Río Negro y Neuquén no escapa a esa realidad


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