Las ligas

Hace un año todos estaban felices, el gobierno y los estatales. La unión de intendentes del MPN huele a interna prematura.

Por Redacción

Qué diferente fue el verano del 2015 al actual. Sobre finales de enero del año pasado el gobierno cerraba con los gremios estatales un aumento del 30% y al promediar febrero liquidaba la diferencia pactada por planilla complementaria. Todos estaban felices. El archivo muestra en una fotografía con sonrisa ganadora al entonces ministro de Economía y candidato a gobernador del MPN Omar Gutiérrez cerrando trato con los dirigentes sindicales. Fue un acuerdo sostenido por una decisión política del oficialismo de planchar el reclamo social frente a las elecciones provinciales del 26 abril. Neuquén se transformó en la primera provincia en llegar a un acuerdo con sus trabajadores en el 2015 y Gutiérrez celebró con criterio de fomento al consumo para expandir el mercado interno la inyección de 3.300 millones de pesos adicionales al costo salarial que representó este acuerdo. El gobierno enfrenta a partir de mañana una difícil negociación salarial en un escenario totalmente diferente. El lenguaje dominante del presente es el del ajuste de los gastos mientras los gremios van a la mesa con un pedido de aumento del 40%. Si bien no blanqueó su estrategia para esta ocasión, Gutiérrez seguirá el sendero que marcó el gobierno de Mauricio Macri, ya aplicado por algunos de sus pares de otras provincias. Ese camino es el de una oferta de algo más del 20% y una revisión de los números al promediar el año para evaluar la inflación. En medio de la discusión surgió un mal ejemplo del propio palo en el norte neuquino. En Chos Malal, el intendente Hugo Gutiérrez, un hombre que responde al vicegobernador Rolando Figueroa, decidió aumentarse el sueldo en un 70%. Perforó la expectativa de cualquier gremio sobre el techo de las paritarias. La dirigencia sindical avisó que quiere sentarse a discutir con definiciones ya avanzadas y no con propuestas que demoren el resultado final. La inflación corrió demasiado rápido en los últimos meses como para perder tiempo, argumentan los voceros de los gremios en defensa de esta expectativa de celeridad. El potencial conflicto es con el gremio de los docentes. Si no hay acuerdo y las clases no comienzan a fin de mes, la situación provocará malestar en buena parte de la sociedad. Para evitar el problema social, el gobierno necesita reunir fondos adicionales para el año a razón de 190 millones de pesos por cada punto de aumento en la masa salarial. El camino del endeudamiento se impuso con fuerza desde el año pasado y Neuquén continúa sin obstáculos, especialmente ahora que el gobierno de Macri respalda esa política. El gobierno neuquino acaba de aprobar la emisión de letras del Tesoro por 2.100 millones de pesos y tiene en espera la colocación de bonos por 300 millones de dólares. Son dos instrumentos financieros para cubrir baches, pero el objetivo para mejorar los ingresos regulares está puesto en un aumento del precio del gas en boca de pozo. Esa es una definición que debe tomar el gobierno nacional, pero viene con demora. Incluso apareció una señal de alerta a partir de una negociación en marcha con Bolivia para importar mayor volumen a un precio más barato. Mientras unos esperan a ver cuánto “ligan”, otros se van ligando. Huele a interna prematura del partido la conformación de la Liga de Intendentes del MPN que alquiló un amplio edificio en una costosa esquina de la capital. El propio Gutiérrez, que además preside esa fuerza política, tomó cierta distancia del grupo y dijo que se trata de una iniciativa de los jefes comunales. Dijo que le parecía muy bien esa asociación, pero aclaró que ni el partido ni el gobierno estaban detrás del financiamiento de esta estructura. En el MPN todos saben que el que viene construyendo política con los intendentes desde hace tiempo es Figueroa. Empezó por el norte pero va por más. Distanciado del exgobernador Jorge Sapag y recostado sobre la espalda del senador Guillermo Pereyra, el vicegobernador ha confesado en privado a algunos intendentes, incluso de la oposición, que está interesado en pelear un espacio para el 2019.

Gerardo Bilardo gbilardo@rionegro.com.ar

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