Las políticas de resultado neutro



Un año duró Mario Altuna al frente de la Policía de Río Negro. “Estamos cortando todos los negocios”, dijo a poco de asumir, en tono de promesa. Pero en el balance, su jefe, el gobernador, consideró que el paso del abogado por la Jefatura “fue neutro: ni mejoró ni perjudicó”. Durante esa etapa tan indefinida mataron a un oficial en Bariloche, Lucas Muñoz, y el crimen sigue tan impune como el primer día.

La designación por primera vez en cinco años de un policía, Daniel Jara, a cargo de la fuerza es el reconocimiento de un fracaso. Puertas adentro, en el gobierno creen que las consecuencias de designar a Ariel Gallinger, Fabián Gatti y Altuna no fueron neutras, sino más bien negativas (con estas metáforas eléctricas se manejan los análisis). Alberto Weretilneck está persuadido de que algo se quebró cuando el ex director de Investigación de la Policía Carlos Arias (cuya carrera se desarrolló esencialmente en Bariloche) no fue promovido a la Subjefatura, pero escucha demasiadas versiones que atribuyen el crimen de Muñoz a estas peleas internas de la fuerza.

Sea como fuera, la intención de Weretilneck es poner al frente de la tropa a un policía de carrera, sin la contaminación del mundo civil, pero (según ven en el Ministerio de Seguridad) con un reaseguro: Jara está casado con la camarista penal de Cipolletti Alejandra Berenguer, a la que no pocos le atribuyen las mejores virtudes de su marido.

“Alberto sabe que Alejandra no lo va a dejar dar un paso en falso”, se sinceró una de las personas que más le pone la oreja al gobernador.

Aunque la relación con el gobernador quedó resentida cuando eligió a Silvia Baquero Lazcano y no a ella como procuradora, Berenguer no pierde las esperanzas de que, luego de la jubilación de la jefa de los fiscales y los defensores, sea ella quien la reemplace. Fiel a su manera de gobernar, Weretilneck saca de esas ambiciones el mayor provecho que le permitan.

Esta vez Berenguer tiene a un compañero como competidor, el actual fiscal de Cámara Gustavo Herrera. Ambos fueron jueces de instrucción en Cipolletti y siguen compartiendo pasillos.

Herrera tiene llegada a Weretilneck a través de su esposa, Lorena Montovio, que es la delegada de Educación en Cipolletti luego de que Oscar Cifuentes (uno de los tantos celestes de Unter que no se fue cuando renunció Marcelo Mango) se fuera a Viedma a ocupar un lugar en el Consejo Provincial de Educación.

Lo que terminó de unir a los Herrera-Montovio y Weretilneck, dicen, fueron los asados en la casa de la exdirigente de Unter y exconcejal Mabel Rigoni.

Las puertitas de López

Weretilneck ratificó esta semana que si el legislador de su partido y líder del gremio de la Fruta Rubén López fuera procesado por abuso sexual, debería renunciar o la Legislatura, separarlo. El viernes los dos imputados (el otro es el ex jugador de Boca Luis Abramovich) fueron sometidos a indagatoria y ahora la jueza Sonia Martín debe resolver si los procesa.

Pero no será esta causa la que termine de bajarle el pulgar a López, sino una anterior, similar, por un hecho ocurrido el 18 de octubre pasado y denunciada por una empleada doméstica. La fiscal Rita Lucía le atribuye “tocamientos impúdicos”.

La decisión de Unter

En el Ministerio de Educación esperaban que la propuesta salarial de 21% de aumento no fuera aceptada por el gremio, pero Unter decidió decir que sí, con la condición de que no hubiera descuentos de los días de paro. De todos modos, el gobierno no convalidó la contrapropuesta, reclamó recuperar los días perdidos con clases los sábados y ahora espera la jugada del sindicato, que la semana que viene resolverá si continúa con las huelgas o busca otro plan de lucha.

Weretilneck parece decidido a confrontar con los docentes de manera más decidida que en los cuatro años anteriores, tal vez porque, como el presidente Mauricio Macri, piense que la dureza le genere réditos electorales.

Weretilneck decidió abandonar su convicción de que un civil debe conducir la Policía. Pone a un conductor de la tropa, casado con una camarista.

Los días del jefe del gremio de la Fruta, Rubén López, como legislador estarán contados cuando la Justicia lo procese por el abuso sexual de una empleada doméstica.

Datos

Weretilneck decidió abandonar su convicción de que un civil debe conducir la Policía. Pone a un conductor de la tropa, casado con una camarista.
Los días del jefe del gremio de la Fruta, Rubén López, como legislador estarán contados cuando la Justicia lo procese por el abuso sexual de una empleada doméstica.

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