“Las telefónicas”

Por Redacción

Previamente a un cambio de domicilio me apersoné en Telefónica de Argentina para pedir instrucciones acerca de cómo debía gestionar el cambio de mi línea a una nueva dirección. Me informaron que el cambio se hacía personalmente en la oficina comercial y que el trámite tardaría en efectuarse entre 12 y 15 días. Faltando ocho días para que me entregaran el nuevo domicilio, hice el trámite mencionado calculando que entre el inicio del mismo y la colocación del teléfono en el nuevo domicilio se cubrirían los 15 días anunciados. Esto con el fin de quedarme sin teléfono el menor tiempo posible. Hecho esto me mudé a los siete días de haberme entregado la casa, con lo cual estimé que ya estaba dentro del plazo estipulado por la compañía. Pasó una semana más y los técnicos de Telefónica no aparecieron a colocar la línea. Me presenté nuevamente a efectuar el reclamo, pasada una semana de la fecha probable de instalación, y grande fue mi sorpresa al informarme que mi pedido no estaba registrado. Muy diligentemente otra empleada me tomó nuevamente el pedido y me dijo que intentaría ponerse en contacto con la parte técnica para que, en lo posible, no tuviera que esperar nuevamente 12 a 15 días para la instalación. Efectivamente, a no más de cinco días de mi segunda solicitud me instalaron el teléfono en mi nuevo domicilio. El instalador me informó que tenía teléfono e internet. Por haber cambiado de central (de Bariloche a Cerro Otto), indefectiblemente, por disponibilidad técnica debieron cambiarme el número, situación sobre la cual ya estaba en conocimiento porque así me lo habían informado. Una vez en uso del teléfono intenté llamar a Buenos Aires, a mi hija, para darle a conocer el nuevo número, y me encontré con que no podía llamar a larga distancia: un equipo de contestación automática me dijo: “le comunicamos que no está habilitado para acceder al número solicitado a través de nuestra red” (sic). Luego de hacer varios intentos fui nuevamente a Telefónica a hacer el reclamo porque no podía realizar llamados de larga distancia. Hice la salvedad de que con mi número anterior tenía contratado, desde el año 2004, el servicio de larga distancia con Movistar –empresa del grupo Telefónica– y estimaba que el cambio de domicilio también involucraba todos los servicios con que contaba en mi número anterior. En Telefónica me informaron que mi servicio de larga distancia estaba en el “carrier” de Movistar y que el reclamo tenía que hacerlo en esa empresa. Fui a Movistar con la inquietud planteada precedentemente y me informaron que la empresa no presta más ese tipo de servicio, que sólo lo mantienen a los clientes que ya lo tenían de antes, pero que no pueden dar de alta un nuevo número. Fui a Telefónica nuevamente con esta información y me indicaron que no se trata de un número nuevo, sino de un cambio de domicilio, que Movistar debe respetarme las condiciones previas al cambio, que el cambio de número se debe a una condición técnica y que no significa el alta a un nuevo teléfono. Fui con esta información –y un escrito que me dieron– nuevamente a Movistar donde me siguieron negando la condición de larga distancia aduciendo que ellos no podían dar el alta a un nuevo número. Regresé a Telefónica para que me liberen el famoso “carrier” de Movistar y poder usar así el servicio larga distancia normal de Telefónica ante lo cual me informaron que dicho trámite debía hacerlo llamando al 112. Así procedí y la operadora que me atendió me informó que dentro de las 24 horas me informarían acerca del trámite iniciado por esa vía. Me pregunto: ¿qué camino me queda con estas empresas? Comparto esta experiencia con el fin de dar a conocer los procedimientos de estas empresas y para que no les pase a otros posibles damnificados. Guillermo A. Perícola, DNI 7.575.068 Bariloche

Guillermo A. Perícola, DNI 7.575.068 Bariloche


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