Lavagna arremete contra «el populismo de caja» El ex ministro dice que el presidente «hace anuncios pero no tiene gestión».

Por Redacción

MAR DEL PLATA (DyN – Enviada Especial) – El ex ministro de Economía Roberto Lavagna ratificó que aún no decidió lanzar su candidatura presidencial, pero destacó los «avances» en el armado de la estructura política que están realizando radicales, peronistas opositores, el MID, ex frepasistas y otros sectores opositores en una concertación «alternativa» que enfrente al kirchnerismo en el 2007.

Con el traje de político puesto, Lavagna demostró durante toda la jornada de reuniones que encabezó ayer en esta ciudad, que está convencido de que puede ganar las elecciones del próximo año si avanza el proyecto político y económico que enfrente al gobierno, al que calificó de «populismo de caja que puede abrir las puertas nuevamente a la derecha».

En medio de una agitada jornada de reuniones con los máximos dirigentes del radicalismo y el ex duhaldismo que impulsan su candidatura presidencial, el ex ministro se identificó como «peronista de los otros» y definió sus diferencias políticas con el presidente Kirchner.

– ¿Cómo se siente con este cambio de traje, de técnico y economista a político?

– La crisis del año 2001-2002 fue tan profunda, la desarticulación de la sociedad era tan grande, que cuando asumimos tuvimos que enfrentar por igual problemas políticos, económicos, sociales. Desde el punto de vista de la práctica diaria es distinta la tarea política…

– A quién pondría de ministro de Economía en caso de llegar a ser presidente?

– No es el momento. Hay una forma tradicional de hacer política que yo nunca ejercí, que es: primero las candidaturas, el hombre, la mujer, y después todo lo demás. Yo vengo insistiendo, incluso ante quienes me están apoyando, que la candidatura viene al final de un proceso en el que uno acercó gente, discutió temas, articuló equipos. Es lo último.

– Hoy los partidos están fragmentados,

hoy mismo en esta concertación alternativa hay radicales, peronistas, pero también los hay en la concertación de Kirchner…

– Seguro, pero fíjese: si hay una fragmentación de los partidos es porque no satisfacen a la población, porque durante cierto número de años siguieron determinadas metodologías, formas de actuar y demás, ¿por qué las voy a repetir? Es al revés, lo que estoy tratando es de introducir en este espacio que estamos creando, es una cultura, una manera de actuar, diferente.

-¿Y cuál es esa forma de hacer política, en qué se diferencia de Kirchner?

– Es ésta, el discutir el para qué, el cómo. Los hombres tienen que ser accesorios, tenemos que discutir qué tipo de país queremos, qué se puede hacer, cuáles son los problemas que tenemos en este momento.

– ¿Tiene límites esta concertación, por ejemplo el macrismo y Sobisch?

– El límite que tengo es que este es un proyecto centroprogresista. Ni los conservadores, cualquiera sea el partido político al que pertenecen al estilo de los años '90, ni el populismo de los años '70. Cuidado con los noventistas conservadores o con los setentistas facilistas que se creen que se distribuye sin producir.

-El gobierno salió con los tapones de punta cuando usted advirtió que hay crisis energética, y la sigue negando. ¿A qué atribuye esta negación?

-A la actitud del avestruz de esconder la cabeza para negar la realidad. Primero le cortamos el gas a Chile, ahora le cortamos también a las empresas argentinas. ¿Usted cree que si las empresas tienen que producir su propia energía no va a tener impacto sobre el empleo, los costos y los precios?

– ¿Qué opina de la gestión de Kirchner?

– Que hace gestos, anuncios, pero no tiene gestión, las políticas hay que ejecutarlas. Cada vez que viene alguien haciendo demagogia, populismo, eso funciona hasta que se le termina la caja. Cuando se le termina la caja fácil, hay una crisis y ¿quién sucede al populismo? La derecha. Eso pasó por ejemplo, con el final del gobierno de Isabel (Perón), el populismo de los años '70 que termina en forma trágica, pero vuelve a pasar otra vez, la sucesión se mueve de un extremo al otro, como un péndulo. Así como cuando viene la crisis de la derecha, que ha habido muchas en argentina -la Convertibilidad-, la tendencia es a correr el péndulo hacia la izquierda. Ahora de vuelta estamos en esa especie de setentismo, donde el Estado se mete donde no se tiene que meter, porque no son sus funciones.

-¿Cómo tomó el informe de 'Juanjo' Alvarez?

– Fue para tapar la gravedad que tiene la crisis energética. Son operaciones de distracción, lo importante es que la ciudadanía entienda eso y no dejarse arrastrar.


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